El culazo de Amy Smart, las ostias como panes de Jason Statham, cameos de estrellas del mundo del porno, el cantante de Linkin Park, escenas surrealistas carentes de sentido, violencia gratuita, vísceras y mucha hemoglobina, buena dirección de fotografía, estética exclusivamente videoclipera, chistes de mal gusto "moralmente hablando", enfermiza música de Mike Patton, sexo en público, tatuajes "rollo Chicano from L.A", "El hurón", uno de los últimos papeles de David Carradine, la extirpación de unos pezones en vivo y en directo, pollo y brécol... un final abierto... ¿En la tercera parte se acordarán de añadir un poco de sentido como ingrediente principal?.
Avatar es sin lugar a dudas la clase de historia que siempre quisimos tener:
Con robots, un entorno exótico y lleno de colores, unas criaturas alienígenas sobrehumanas llenas de valores, acción, explosiones, un romance y un guión accesible para la mente de un niño de 7 años(o de 77). Y digo esto porque lo que la película nos cuenta es, ni más ni menos que la colonización. Esa actividad a pequeña o gran escala que tanto divierte a los seres humanos. Exploran, ven algo que les interesa y van a por ello sin tener en cuenta daños colaterales, familiar ¿verdad?.
Yo no entiendo que cualquiera haya podido (No disfrutar) con la nueva de J.Cameron, si el tío fuese músico, sería un auténtico "hitmaker" consigue digitalizar la humanidad sin que ésta se desprenda de su aroma, de una forma magistral hace que olamos la fauna y la flora de Pandora. Es cierto que el guión tiene alguna carencia y alguna expresión facilona, pero lo que se vé a traves de las gafas 3d no es el guión sino la maravilloso mundo creado por su realizador.
(He de confesar que ha sido mi primera experiencia en tres dimensiones , y sí, he salido contento de la sala, a pesar de gruñir previamente por la incomodidad de llevar esas gafas tan retro que fallidamente intenté llevarme a mi casa).
No hay nada especial en las interpretaciones, los personajes son bastante planos, Sigourney Weaver pasa desapercibida y Giovanni Ribisi firma una de sus peores papeles pero aunque, si no emocionan los actores ya está el grande James Horner para emocionarnos con su música, todo está pensado y estudiado.
Se queda en notable por su técnica (que merece los 8 puntos) y su mensaje lleno de bondad y carente de originalidad ya que, para terminar, quiero dejar unas cuestiones en el aire, ¿Donde está Pandora? ¿Por qué es tan útil esa piedra?, ¿Para que la usarán los humanos? ¿El militar malvado es tatataranieto de Guile del videojuego Street Fighter? y...¿Por qué Cameron no nos puede contentar a todos rellenando esos huecos que no cuesta dinero responder?.
Llega el frío, la navidad, esa época en la que me hincho a ver películas mientras como naranjas como un descosido, esa época en la que "Love Actually" está en su contexto y las comedias románticas más tontas dejan de serlo por culpa de una misteriosa melancolía. Pero eso es temporal, luego vuelven a serlo y algo así le ocurre a "Vaya caos" que, formalmente no está mal, la idea no es "la leche" pero se sale de la norma que rige este tipo de films por el tema de la neurosis y tal... aún asi no deja de apestar a producto, y además LIGHT, si nos basásemos en la lógica tendría muchos puntos flacos. A pesar de esto último, entretiene y de una forma extraña hace reflexionar sobre la teoría del caos, un caos en el que es muy fácil caer... Eso sí Ryan Reynolds muy guaperas, pero lo de ser padre narrador no le pega "res de res".
Así es como van los hermanos Pastor si se creen que voy a pasar por el aro, sí sí correcta ópera prima...bla bla bla...Es más aburrida que el discurso de Navidad de la alcaldesa de mi pueblo. Película de virus, en la que el ser humano es más dañino para sí mismo que el propio virus, no me importa!! Infectados vegetales en vez de sanguinarios neo-zombies??...Error. Lo de los malos actores lo suponía, pero si su guión se limitaba a gritar, disparar, fornicar y llorar, en ésta no se callan ni debajo del agua.
Una vez te pones a seguir la historia piensas en el "grado" de los personajes, porque unos puntitos de tontuna sí que tienen. Si la enfermedad se transmite por el aire, yo llevaría tatuada la mascarilla, (que por cierto es lo mas "cool" de todo el film)pero ellos no, se la ponen, se la quitan, se la suben, se la bajan...Y un momento!! la sinopsis es...dos hermanos y sus respectivas, van en búsqueda de la paradisíaca playa que frecuentaban cuando eran niños ya que allí estarán libres de contagio ante un virus que está acabando con la humanidad...Lógico no?
PD...Quiero dejar claro que si dura 85 minutos, en el 80 aproximadamente aparece una bandera de USA, osea que en NYC la epidemia debe ser el sentimiento patriótico ya que estos dos cineastas catalanes parecen estar contagiados.
Cierto es que a veces peca de resabida y pedante, pero esta serie es mágica, se acerca más a la realidad que las demás. La construcción de los personajes es increible, cada uno es una pieza fundamental, tan fundamental como un miembro de tu propia familia. El casting es sobresaliente, no quitaría ni añadiría a nadie, la dejaría tal y como es. Es imposible no sentirse identificado con alguno de sus personajes en algún momento, ya que durante la serie lo viven todo y nos hacen partícipes de unas vidas bastante completas, ya que al ser varios personajes con personalidades tan dispares, viven todo tipo de situaciones.
Cada capítulo es como un buen filme de autor, no necesita efectos espectaculares, ni servirse de supermodelos teenagers como otras series americanas. El haber conocido el nombre a Alan Ball ha sido muy productivo ya que como podemos comprobar en "True Blood"(su creación posterior) todas sus series tienen un sello característico, personal. Otro rasgo importante es que "A dos metros bajo tierra" goza de cinco temporadas impecables en vez de quince "prescindibles". Cada capítulo tiene una estructura determinada, como las originales muertes que sirven de prólogo a cada capítulo (un auténtico delicatessen). Es espectacular lo que se consigue con un gran director de fotografía, un buen montaje y mejor música.¡Fuera los adornos!