En algunas escenas, los helicópteros AH-64 Apache son más pequeños que una uña del pié del bichejo. En otras, apenas le entra un taxi en la boca. Hay anuncios en la tele más interesantes que este bodrio de cinta.
La verdad es que echando un vistazo a los zurullos que Roland Emmerich hace no puedo decir que me sorprenda. Lo que más me asustó de toda la película fue... (ver spoiler)
spoiler:
...que dejaba la puerta abierta para hacer una segunda parte!