A pesar de que mis almas gemelas le otorgan mayor nota en general, debo decir que en mi caso alcanza el siete por la perorata final en el juicio al profesor cobarde. Porque era un 6 claro.
El contexto de la II G.M. hace que el maestro Renoir en su segunda aventura americana haga lo que se debía en ese momento: un panfleto pro-democrático frente al peligro nacional socialista hitleriano. Con sapiencia y grandes actores: O'Hara, Sanders, el impagable alemán interpretado por Slezak (que lo tenía fácil puesto que era austriaco de nacimiento), mama O'Connor y el tremendo Laughton, sino el mejor actor de su época y top 20 de todos los tiempos, cerca andará.
Hay escenas destacables, casi siempre con Slezak y Laughton como protagonistas.
Se hizo con cuatro duros y muchas ganas de declarar las ventajas de la democracia sobre la tiranía, venga de donde venga.
spoiler:
Delicioso el militar al mando de la ciudad, que en su vasta cultura reconoce por sus lecturas de la Grecia clásica al autor del pasquín anti-nazi. El pragmático personaje de Sanders tampoco se queda atrás; es casi un proto-Neeson de Schlinder's List.
Los ojos de O'Hara -que encandilaron a Laughton en la vida real; de hecho, fue él quien la descubrió- acuosos durante el juicio son maravillosos.
Por cierto, a esa madre la muy vista...