25 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil.
La lástima es que el tiempo no pasa en balde para este film, que tiene más de veinte años a sus espaldas, y cuyos efectos especiales quedan ridículos a ojos de los más jóvenes. Sin embargo, esta entrega (fiel a los valores del propio libro), marcó la infancia de una generación entera. La magia de los libros, traspasada al celuloide, con la premisa de la imaginación al poder. Cada persona ha tenido un reino de Fantasía en su cabeza alguna vez, y solo por eso, esta pelicula me merece mis mayores respetos, y me evoca no pocas connotaciones nostalgicas.
24 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil.
El poder de la palabra supera cualquier otro efecto en las dos inspiradísimas horas de genialidad made in Aristarain. En un cine acostumbrado a la tiranía de lo visual, el director argentino crea una película con un argumento secundario, para verter en la misma sus opiniones de la vida, de boca de cuatro actores que completan la mejor interpretación de sus carreras. Aunque se antoja muy complicado destacar a alguno de ellos, habría de quedarme con Esebio Poncela, el más camaleónico del cuarteto protagonista. Su papel como Dante supera todas las expectativas posibles, y le elevan al Olimpo de actores capaces de hacer algo diferente, de transmitir sensaciones contradictorias y crear una conexión con el espectador, extraordinariamente complicada. Pelicula de culto, imperecedera e imprescindible para los amantes de las conversaciones filósoficas a altas horas de la madrugada, esa es una de las razones del "asesino difuso" para seguir viviendo. Al decálogo escrito por Martín (Luppi) para su hijo habría de añadir una undécima motivación. No querer morirte sin haber victo una vez más Martín (Hache).
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spoiler:
La frase de "Los fachos son unos grandísimos hijos de puta, pero hay que reconocerles una casa, saben trabajar a largo plazo", la actuación de Dante en el teatro, o el monólogo sobre la nostalgia tanguera, los silbidos y los tejados de Buenos Aires son varias de las perlas que Aristarain nos regala en su Obra maestra.
18 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Después de que el libro del Señor de los Anillos fuera elegido como el mejor del Siglo XX por una gran encuesta realizada, Peter Jackson lo tenía realmente complicado para que las líneas escritas por John Ronald Reuer Tolkien no perdieran su esencia pasadas a la pantalla de celuloide. Y lo consiguió. En este caso, al contrario que otras trilogías como Star Wars o Matrix, hay que tomar las tres entregas como uno todo indisoluble. Únicamente he calificado de excelente la última, por englobar a todas ellas. En esta entrega, el redoble de tambores, con el más difícil todavía sigue estremeciendo a todos los asistentes a las salas de cine. Aunque añade el conclicto con Ellalaraña (que pertenece al segundo libro), Jackson reune lo mejor de las tres peliculas en tres fascinantes horas de película. Deja muy de lado la ficticia (y algo ñoña) relación entre Aragorn y Arwen, y se dedica a la acción y a desenlazar todos los cabos sueltos que quedaban, que no eran pocos. Cuenta con una gran dosis de épica, ensalzamiento de la amistad, te mantiene en vilo con el negro futuro de Frodo y Sam, y te hace disfrutar, como muy pocas películas, con la gran batalla de Gondor. Con los once Oscar conseguidos se aupa a lo más alto del escalafón histórico, algo controvertido para algunos, pero si tenemos en cuenta que iguala a Ben-Hur (que tiene todos mis respetos) y a Titanic, (que goza de mucha menos simpatía para un servidor), se hace justicia con las nueve horas de saga, que han impactado en todo el mundo. Seguramente tengan que pasar varios años hasta que el Señor de los Anillos sea visto por la crítica mundial (a parte de por los ya fans del mundo de Tolkien, entre los que me incluyo) como la gran pelicula que es.
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spoiler:
Todavía se me ponen los pelos como escarpias cuando Pippin consigue encender el pebetero de Minas Tirith, y las llamas van cruzando buena parte de la tierra media, hasta llegar al reino de Rohan, donde Aragorn, primero en divisar las llamas, dice aquello de "Gondor pide ayuda", a lo que el rey Theoden, tras una breve pausa expectante sentencia "Y Rohan responderá"
Cúmulo de tópicos del género, sin aportación ninguna al séptimo arte. Hasta en Scuby-Doo había más ingenio a la hora de atrapar a los culpables. Ni siquiera el trío protagonista, más de relumbrón en taquilla que en la interpretación (que me perdone Samuel), salva a este film del desastre completo y de ocupar uno de los stands más escondidos de cada videoclub, quizá porque los dueños la hayan visto, y no la quieren mostrar por vergüenza torera, que de eso falta mucho en la peli.
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spoiler:
Para colmo de males, el título te indica lo que va a ocurrir al final. Como sacado de un capitulo de "Se ha escrito un crimen", durante hora y media la película se encarga de inculpar al claro asesino, para que al final sea el que 'menos' se esperaba.
Una buena idea para un guión, que se queda a mitad de camino de casi todo. La media hora inicial promete, presentando a los mayores criminales de USA, pero no llega a profundizar en casi ninguno, la interpretación de Nicolas Cage se pierde entre ñoñerías (una hija pequeña, una mujer que le quiere mucho BLA, BLA, BLA... más de lo mismo), y el personaje de Steve Buscemi, que tiene una gran presentación, se diluye como un terrón de azúcar en el Nilo. Para pasar el rato, sin más.