14 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Basic (¿alguien sabe por qué se títula así?) es un filme que empieza muy bien, continua regular y acaba rematadamente mal. Y es que a una introducción magnífica que capta la atención del espectador y hace que no puedas despegar la vista del tubo catódico, le sigue un nudo deslavazado e inconexo, con muchas incongruencias, para acabar con un desenlace de órdago a la grande, inverósimil y banal. Es una película que busca atraer al espectador con su mezcla de película policiaca, bélica, de espías y de acción pero que lo que logra en vez de eso es distraerle con sus giros de guión y su más que rebuscada trama. Para alquilar, ver y devolver, nada más.
10 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cuando acabas de ver esta película sólo te queda una cosa por hacer: dar gracias a Dios por el nacimiento de Buster Keaton, demiurgo de esta absoluta obra maestra. Con "El maquinista de la General" descubres por qué al cine se le ha llamado el Séptimo Arte. Y también descubres el legado imperecedero que dejó Keaton para la historia, sin el que personajes como Mister Bean o Charlot hubieran podido existir. Si no la has visto, tienes que hacerlo cuanto antes para poder ir al cielo de los cinéfilos.
9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Uno de los mejores musicales de todos los tiempos protagonizado por el gran Fred Astaire y su partenaire habitual Ginger Rogers. A pesar de que carece de guión (¿y qué musical lo tiene?) su coreografías, canciones y bailes son sublimes y la capacidad dancística de Astaire alcanza cotas mayestáticas. Véase si no el momento en el que Astaire se dedica a "matar" a sus compañeros de baile con el bastón imitando el sonido del rifle con los zapatos.
En suma, un filme imprescindible.
P.D.: No creo que el hecho de que te guste esta película implique necesariamente abrazar una ideología política determinada, como he podido leer en una crítica de esta web. ¡Por favor! Seamos lo suficientemente sensatos como para separar política y cine.
Sin duda, la mejor película de la saga de Batman. Una dirección portentosa, unas actuaciones magníficas y unos decorados insuperables para esta obra maestra del cine fantástico que nos regaló ese genio con pintas llamado Tim Burton allá por 1992.
Si la primera película de Torrente era casposa, ésta lo es más. Más que un filme al uso, se trata de una serie de escenas inconexas que sirven como contexto para el desfile de amigos del cómico protagonista, cosa que la convierte en un zoo de frikis hispanos, en el que podemos ver lo mejor de cada casa. No obstante esto, la película es entretenida y se ve que está mejor hecha que la primera. Lo único destacable en ella son tres cosas: la actuación de Segura, más zafio y asqueroso en el papel de Torrente que en la anterior película; la vuelta de Tony Leblanc, a quien se aprovechó muy poco en la primera parte; y la aparición de Gabino Diego en el papel de Cuco, un Sancho Panza drogadicto que acompaña a Torrente allá donde va.
Señoras y caballeros, cine español en estado puro. ¡Y luego le echan la culpa al doblaje!