Me ha parecido un buen musical esta película protagonizada por Gene Kelly y Frank Sinatra, la cual fue la primera de las tres intervenciones que tuvieron en común en pantalla, después continuaron con "Llévame a ver el partido" y "Un día en Nueva York". "Levando anclas" nos cuenta la sencilla historia de dos marineros a los cuales les conceden un permiso en Los Angeles y que quieren encontrar el amor. Tenemos por una parte a un jovencísimo Frank Sinatra en su primer gran papel en el cine, haciendo de un inocente e ingenuo marinero en lo que a temas del amor y de chicas concierne. Y a su lado, el sensacional Gene Kelly, protagonizando uno de sus primeros musicales más conocidos, dando vida a un atractivo y seductor marinero que tiene que ayudar a Sinatra a conseguir el amor de una joven dama, Kathryn Grayson, una actriz de portentosa voz, que repitió con Sinatra en varias películas más, siendo su papel más destacado en "Magnolia". Además, vemos la aparición estelar del compositor valenciano José Iturbi haciendo de si mismo.
Con todos estos ingredientes y una banda sonora ganadora del Oscar de la Academia aquel año, nos encontramos con casi todos los componentes básicos de un musical clásico, partiendo del inigualable technicolor, junto con la sencillez y candidez de la historia que relata, la mayoría de las veces relacionada con el amor, junto con la buena coreografía de Gene Kelly, que quien lo conozca, ya sabes de sus habilidades y de nuevo nos ofrece una portentosa demostración de sus cualidades para el baile, la comedia y películas de este género.
En "Levando Anclas" asistimos a una de las escenas más recordadas en un musical: la del baile entre Gene Kelly y el raton Jerry. Una combinación de imagen real y dibujos animados con resultados sorprendentes, a la vez que divertidos y originales, lo que confiere a la película un visionado casi obligado de quienes gusten de los musicales.
Magnífico melodrama noir dirigido por Michael Curtiz y protagonizado por una excelsa Joan Crawford. En "Alma en suplicio", encontramos casi todos los buenos elementos que rodean a un film noir, dentro de un melodrama. La narrativa de la película, como la composición de la imagen final, desprende una sensación de fracaso latente en el estilo noir. El inicio, con ese hombre cayendo muerto, recuerda al principio de "El Crepúsculo de los Dioses", con Holden ahogado en la piscina y de esa manera se nos plantea la película. Poco a poco vamos viendo eso matices inconfundibles de la estética visual de carácter expresionista, cono son esas sombras y juegos de luces, que Curtiz sabía manejar con maestría, como ya demostró años antes en "Robín de los bosques" y "El halcón de mar". Ese principio, nos marca el camino de como se va a desarrollar la película, sucediéndose después los sucesivos flash-back que le confieren a la película mayor realismo, ayudados con la voz en off de Crawford, que da mayor subjetividad.
Crawford es una mujer sencilla, que cree vivir una vida feliz y sus dos hijas, pero poco a poco los conflictos emocionales le van afectando, no queriendo abrir los ojos la mayoría de las veces. Crawford podriamos decir que es el arquetipo femenino de un perdedor, una mujer que sufre un efecto contradictorio en la vida, ya que por una parte su vida profesional va estupendamente, pero la vida privada y personal es una constante tortura para ella. Es una mujer que es demasiado buena, que da demasiados caprichos a su consentida y caprichosa hija Veda. Esta adolescente representa la figura de femme fatale, una chiquilla que absorve económicamente a su madre para conseguir sus fines. Es fría, ambiciosa y calculadora. Sólo quiere vivir por encima de sus posibilidades y explota emocionalmente a su madre para conseguirlo. Son diversas las relaciones las que establece Crawford en la película, además de su hija: Su marido, el cual se va a vivir a la casa de otra mujer, un amigo, eterno pretendiente suyo, que la ayuda y un atractivo amante, el cual se aprovecha de ella en cuanto requiere la ocasión.
El guión está adaptado de una de las novelas de James M. Cain, autor entre otras de la excelente "Perdición" de Billy Wilder y "El cartero siempre llama dos veces", protagonizada por Lana Turner y John Garfield. Además de ese magnífico guión, la fotografía de Ernest Haller es de lo mejor que he visto en una película en B/N, francamente soberbio y una dirección de Curtiz espléndida, que nos introduce en la narración de la película sin apenas esfuerzo, despertando nuestro interés. Si os gusta el cine negro, bajo un estupendo guión, una soberbia fotografía y unas actuaciones magníficas (en especial Crawford), "Alma en suplicio" no os defraudará.
8 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil.
El western es un género que particularmente no me suele atraer, pero bueno, si en él veo buenos actores como en este caso Errol Flynn, Olivia De Havilland y Alan Hale, ese ligero prejuicio se esfuma. En "Dodge City" ciertamente se pueden apreciar casi todos los tópicos del western, pero la verdad que siendo una película de 1939, fue algo novedoso para la época. Los malos son muy malos, el sheriff imparte justicia, hay tiroteos, persecuciobnes, intentos de linchamientos, peleas, etc..pero aún así resulta ser una película entretenida. Encabezando el reparto, Errol Flynn, en un papel que en un principio podría resultar algo atípico, dado su pasado más reciente en éxitos del cine de aventuras. Pero el western era un género que surgía con fuerza y una estrella, como lo era Errol Flynn, no podía dejar pasar la oportunidad de protagonizar una película de este género. Su actuación es buena, aunque tampoco es un personaje del cual se den muchos matices, ya que en principio es un ganadero que por unos ideales de justicia, viendo el desorden y la corrupción que hay en la ciudad, decide hacerse sheriff. La presencia de Flynn siempre es notable en la película y su carisma se mantiene intacto. A su lado, la inseparable Olivia De Havilland haciendo de loq eu hace casi siempre en las películas de Flynn: la chica de la cual se enamora. Y aunque pueda parecer un papel muy típico, Olivia siempre le daba esa "chispa" especial a esa clase de personajes. Y como no, Alan Hale, el amiguete de Flynn, de nuevo otra vez y como siempre, sus escenas resultan ser las más cómicas y agradables. Resaltar de la película el buen manejo de las escenas de acción por parte de Curtiz, aparte de filmar una espectacular y multitudinaria pelea en un bar, en la cual recibe todo el mundo, y va y la que se monta en 5 minutos de pelea. En definitiva, un correcto y ameno western
Con "Dive Bomber" nos encontramos con la última película que rodaron juntos Errol Flynn y el director de orígen húngaro Michael Curtiz. Fue una de tantas películas bélicas que se hiceron sobre los años 40 para ensalzar el patriotismo de los ciudadadado de los Estados Unidos y fue rodada antes del bombardeo de Pearl Harbor. No se puede considerar "Dive Bomber" una película plenamente bélica, es más bien un drama que se desarrolla en el ejército donde un médicio encarnado por Errol Flynn investiga e intenta a averiguar que les podroce mareos y desmayos a los pilotos en pleno vuelo, en especial cuando vuelan a grandes altura y vuelan en picado. Puede que este sea uno de los papeles más atípicos en la carrera de Flynn, acostumbrados como estamos la mayoría de verlo en film más épicos, pero como ya demostraría posteriormente en "Objetivo Birmania", Flynn da el tipo perfecto como militar y además se le ve cómodo en ese papel, se le denota interés en su personaje y lo que intenta hacer. Además podemos verle lucir una variedad de trajes inmensa y en todos ellos luce espectacularmente, como con esa bata de médico, eso trajes de etiqueta, los variados uniformes militares e icnluso finalmente en ese traje presurizado. A su la do, un pedazo de actor como Fred McMurray, que años más tarde realizó su obra más conocida en la excelente "Perdición" de Billy Wilder. En "Dive Bomber" da vida a un teniente que en un principio no comparte las ideas de Flynn de mejorar las condiciones de los pilotos, pero que finalmente se convierte en conejillo de imdias en todos los experimentos, siendo de gran ayuda.
A todo esto hay que añadir unas magníficas tomas aéreas, de cazas y bombarderos, filmadas con maestría por Curtiz, que vuelve a demostrar de nuevo su versatilidad, ayudado además por una luminosa y colorista fotografía y negativo en Technicolor, que da más vida a lo que vemos. No podemos olvidar esa banda sonora de uno de los más grandes compositores de la historia, Max Steiner, que compone una banda sonora de sonoridad patriótica y militar, adecuada a lo que es el film. En definitiva, "Dive Bomber" nos narra una interesante historia, la de unos hombres que intentaron y lograron que la vida de los pilotos de aviación militar fuera más segura
Al hablar de Vincente Minelli, solemos asociar su nombre a los grandes musicales que rodó. Grandes películas filmadas en Technicolor como la maravillosa "Una Americano en París", "Cita en St. Louis", "Melodías de Broadway", "Brigadoon", "Gigi"....pero por el contrario también realizaba estupendos dramas como "El loco del pelo rojo" y "Como un torrente" y thrillers tan poco habituales en él como "Corrientes Ocultas". Con "Cautivos del Mal", Minelli realizó una de esas curiosas e interesantes películas que tratan del cine. Ejemplos claros son "Ha nacido una estrella", "El crepúsculo de los dioses" o "El juego de Hollywood". Casi todas ellas tienen el común la cara negativa y el cinismo que rodea al negocio del cine.
Contando con un magnífico guión y un excelente reparto, nos encontramos con una película que se desarrolla a través de los flasbacks de tres personajes sobre sus vivencias con alguien común entre ellos, un megalómano productor interpretado por Kirk Douglas. Tenemos a la estrella glamourosa, intepretado con soltura por Lana Turner, dando el tipo perfecto de esa actriz que tiene la pesada carga de tener un padre que fue un famoso actor, una mujer alcohólica y con tendencias suicidas. Contamos con el escritor y guionista de renombre, Dick Powell, un hombre que vive sometido bajo la ingenua mano de sus esposa Gloria Grahame. Y por último, un director igual de ambicioso que Douglas, interpretado por Barry Sullivan. Estos tres personajes tiene motivos personales más que suficientes para odiar a Douglas, quien nos ofrece a un productor excéntrico a más no poder, ambicioso, egocéntrico, emprendedor, muy apasasionado, obsesionado con la idea de hacer películas, no teniendo en cuenta nunca los sentimientos personales de las personas que lo rodean. Douglas consigue realizar una excelente interpretación, un actor que cuando hay que representar construcciones dramáticas complejas resulta impecable.
Observando al personaje que interpreta Douglas, un despiadado productor llamado Jonathan Shields, ves que es un ser manipulador, que explota las relaciones personales para conseguir sus objetivos. Al principio creemos que es solo otro productor ambicioso, pero poco a poco, con el acertado relato en forma de flasback, vemos que es una persona que quiere controlar todo lo que le rodea. En todas las situaciones, manipula a la gente, en ciertos momentos de forma cruel. Su vida privada va unida a su vida profesional, destruyendo con su comportamiento sus relaciones, pero eso no le importa, ya que cree ser el creador de grandes películas.
En definitiva, "Cautivos del mal" es una espléndida película, dotada de un poderoso guión, unos actores estupendos, una preciosista fotografía en B/N y dirigida de manera soberbia por Vincente Minelli. Posteriormente, dirigió una especie de secuela, "Dos semanas en otra ciudad", pero esta película no os la recomiendo.