Berlanga hace una producto cinematográfico tan bueno que es capaz de colarle a la censura un golazo por la escuadra. Es uno de los mejores alegatos contra la pena de muerte jamás filamdos.
Y José Isbert magistral como siempre.
spoiler:
La escena cuando el verdugo y el que va a ser ajusticiado van al cadalso forma ya parte de las mejores de la historia del cine.