18 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil.
La primera vez que vi esta película, yo también fui engañado por la publicidad; eran de esas veces que te dejabas guiar por el cartel de un cine,a la hora de entrar, sin antes pararte a obtener información sobre lo que ibas a ver. Me quedé un poco cabreado al principio porque no estaba viendo lo que pensaba, pero me empecé a quedar boquiabierto según iba avanzado la película.
Con esta película, aparte de comprender lo que es la música clásica, es una orgía de imaginación. Todos los números son realmente maravillosos, pasando a mágicos, tétricos y macabros, humorísticos, y tremendamente espirituales como es el último; cada pieza musical, esta perfectamente reflejada en su animación; para mí, cuando sale la banda sonora, es casi de humor inteligente. Si a esto le unes que se hizo hace 68 años, (ay si Walt hubiera nacido en la era digital), estamos para ponernos de pié y no parar de aplaudir, o sentarnos, y sumergidos en la oscuridad de una sala de cine, flipar en colores, ante esta autentica gemita del dibujo animado, que para cuando está hecha, no tiene nada que envidiar a Mizayaki.
14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Contada con un tono realista, tremenda película. La brutalidad que surge de las escenas de violencia, son apabullantes. En una ciudad donde todos están sobornados, donde la gente mira hacía otro lado ante asuntos, que mejor no saber de ellos, el sargento Bannion (Glen Ford) va a hacer su via crucis particular, buscando venganza, llegando su brutalidad a la misma que la de ellos, porque solo así se hacen las cosas.
Mención aparte, tenemos a Gloria Graham (la novia del matón), que cogerá un protagonismo en la película espectacular. Juvenil, ingenua, ambiciosa (yo antes era pobre, y ahora soy rica, y prefiero esta vida), muy bonita, pero su venganza lo pagara caro; realmente memorable escena, cuando Bannion le cuenta como era su mujer.
Todo el mundo habla de un antes y un después de El Padrino; yo creo que hay un antes y un después de Los sobornados. Gracias Fritz por ser tan bueno.
13 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Es una película que deberíamos de ver por lo menos una vez al mes; para sentirnos enriquecidos de lo que tenemos, y seguir perteneciendo a la cadena de la vida.
Me molesta mucho, aunque es en parte cierto, que se diga que es una película para disfrutar en familia el día de Navidad; creo que es situarla en un plano que no sería justo. Es un canto a la vida, a la amistad, al amor, a la familia; también es un canto a lo mágico, a los angelitos que no han ganado sus alas, a la gente que te hace la vida imposible, guiados solamente por sus ambiciones más oscuras; y con una fotografía que en momentos te transmite magia.
Todos los secundarios, (como en todas las películas de Cappra), no desentonan en ningún momento, e incluso algunos están de lujo; todos ellos, guiados por un James Stewart sencillamente genial, como tocado por los hados de la interpretación.
Cappra nos dejó un cuento; un cuento por otro lado de buenos sentimientos, y de amor al prójimo que no debería de olvidarse nunca. Es cierto que si te coge en un día cínico y amargado
,a mí me pasó, está película te puede asquear por su tufo a American way of live; pero si eres humilde y condescendiente,¡que cuento tan maravilloso nos dejaste para siempre Frank!.
Los últimos 45 minutos de la película es de lo mas grande que se ha hecho en el cine.
.-Devuélveme a mi mujer y a mis hijos,........¡quiero volver a vivir!, ¡quiero volver a vivir!.
12 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Yo creo que es la historia de un amor imposible, o quizás la historia de una mujer, o quizás la historia de un policía solitario (una vez una muñeca me consiguió sacar un abrigo). No lo sé.
Ella atrapa por su belleza, y por el magnetismo que irradia el cuadro. Un cuadro del que todos nos enamoraríamos, un cuadro que va a dejar tocado a Dana Andrews, como nos dejaría tocado a cualquiera. Como se esconde en el apartamento ¿para investigar?.
Y el intelectual, vanidoso y sensible Clifton Webb , yo personalmente le comprendo y le compadezco. Con una actuación sobresaliente, le odias continuamente, y al final la vida es dura y siempre castiga al que se salta las reglas, ¡aunque sea por amor!.
Los secundarios están de lujo, con mención especial a un Vicent Price muy joven, cuyo enmadrado personaje es de una dualidad moral y sospechosa actitud que viene que ni al pelo a la historia.
Con una fotografía no tan expresionista como otros clásicos del genero, pero bestial: ese comedor donde está el cuadro, la imagen de Laura iluminada por el foco en la comisaria, sus visitas a la casa de Clifton Webb, o el plano secuencia final, lleno de tristeza y desahogo.
Demasiadas cosas: Obra maestra total y absoluta.
Serias el primer hombre de la historia que se enamorara de una muerta.
9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil.
El romanticismo surgió a finales del siglo XVIII, como contrapunto al recio y frío racionalismo ilustrado, en Alemania. Sus ideales estaban basados en una vuelta al neoclasicismo griego, la naturaleza como expresión de sentimiento, el valor de las leyendas populares, y una actitud inconformista contra los valores sociales establecidos; ¿y la mujer?; ella era la reina a la que adorar, escribir poesía, cantar, existir.
¿Por que cuento esto?; por que esta película es increíblemente romántica. Es el amor en tiempos de guerra, y el Carpe Diem ( el aprovecha el momento latino) llevado hasta sus últimas consecuencias. Es el amor como sentimiento romántico, de fuego, de dolor, escrito en la arena, escrito en el viento.
Esta gran película, cada vez que la he visto, se ha quedado impregnado en mi el desierto, el sabor de esa Medina árabe (Zoco para los amigos) con olor a dedales y azafrán, y sobre todo, se me ha quedado pegado en mí recuerdo la melancólica tristeza de este paciente ingles que tuvo la osadía de amar.
Solamente para el recuerdo, esa avioneta que sobrevuela un desierto de cuento, de cuento de lo que era, de cuento de lo que se fue.
-¿Como es la montaña?.
-Es una montaña con forma de espalda de mujer.