14 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Una gran película, diferente basada en un trío de actores que consiguen un resultado memorable (sería injusto olvidar a Dianne Wiest) y que se entregan a una historia de sentimientos profundos, de soledades, de amarguras, de resabios familiares… en fin de la carne de la que estamos hechos los humanos de nuestro mundo occidental apacible y establecido (excelente la ambientación).
Nicole Kidman está totalmente creíble incluso en algunas situaciones de difícil verosimilitud, y da una lección auténtica de contención y matices en su actuación, soportando el peso de la película. Aaron Eckhart le da muy bien la réplica, con presencia y solvencia y Dianne Wiest consigue dar transcendencia e intemporalidad al positivo mensaje de la película: la solución, la línea de superación y mejora está en ti mismo y en los tuyos aunque el dolor se instale en ti para quedarse.
Ni tan siquiera le hace falta profundizar mínimamente en un tema colateral interesante (la fe frente a la ciencia en estos casos y en general) quizá apostando por la capacidad que tenemos para superarnos, y sin necesitar, por ejemplo, los grupos de autoayuda tan en boga en USA.
En fin, deleite de sentimientos que se agradece con tanto entretenimiento de mensaje vacuo y superficial y una Kidman que parece ir a por todas.
10 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cuando aquí andamos discutiendo sobre el impacto en la educación o en la estructura del consumo de las familias monoparentales o sobre las consecuencias en la moral pública del derecho a la adopción por parte de las parejas homosexuales, INCENDIES te golpea con una brutalidad que atraviesa limpiamente cualquier coraza de insensibilidad con que nuestro mundo nos protege. Y pone cualquier concepto de Familia (incluso de Nación) que se pueda tener en estos lares, boca abajo.
Seres humanos que sufren y sobreviven. Que establecen lazos tenidos por ancestrales y que, a la luz de las circunstancias, adquieren una dimensión para la que no estamos preparados. De ahí la brutalidad de la propuesta a la reflexión del canadiense Denis Villeneuve. Solo desde un ámbito donde el nivel de vida y una capacidad de integración suficiente de gentes de todo origen se puede lanzar una provocación así.
Gran película por su ritmo narrativo, por el realismo que destila. Por lo que cuenta y lo que no. Por lo que obliga. Porque no se posiciona.
?Dónde queda aquello de que QUIÉN PIERDE SUS ORÍGENES PIERDE IDENTIDAD???
12 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Me hacía ilusión comprobar que Woody Allen, al que llevo siguiendo más de 30 años, recobrara algo de su mojo porque este judío-ateo, escéptico, neurótico y optimista pese a todo ello consigue animar al final de sus cuentos, por muy amarga que sea la peripecia contada o las inseguridades generadas durante su narración.
Por eso no esperé al segundo día desde el estreno, ni a Internet e hice cola para ser de los primeros...en "pillar" la buena nueva. En vano: La peliculilla, no llega a ser tan horrorosa como VICKY, CRISTINA, BARCELONA pero no llega ni a verse con un mínimo de interés y decepciona muy tristemente. Pese al relumbrón mediático del elenco, pese a la libertad que se ve que se le ha dado al artista, pese a todas las facilidades... este telefilm esponsorizado no merecería figurar entre las obras de alguien con prestigio profesional real y merecido.
Duele ver a Naomi Watts haciendo muecas, la mala madurez de Josh Brolin, comprobar cómo nuestro Banderas se dejó en España el talento que pudo haber tenido y contemplar con incredulidad como Anthony Hopkins puede prestarse al happening, o como algo tan precioso como Freida Pinto siga en la estación de Bombay, como si nada hubiera pasado.
Ni Londres, ni po...Decepcionante a más no poder. Una pena...
No sé. Voy para los 60 y dentro de 15 espero sentirme en forma pero ni aspiro a que me sigan riendo ni financiando las gracietas
7 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil.
No le pongo un 9 por el final, pero tengo que decir que es la peli que más me ha emocionado en años. Sé que, en parte, es por la música de Chaikovsky, omnipresente y maravillosa y por Natalie Portman a la que admiro y deseo desde hace mucho y que (gracias al dios Aronosfsky) está igualmente omnipresente. Pero la fuerza con que se te hace vivir una historia de matices tan universales (el afán de superación, la competencia , el sexo como inspirador o inhabiltador, el dominio en la familia o en el trabajo, arte y vida etc.) se acerca a un 9 reservado para las obras maestras de generación. Veo como tema abierto lo que es realidad y ficción en lo que se despliega ante nuestros ojos. Que cada uno interprete lo que ve como quiera. Y eso me parece una gran virtud de la película. También me encanta la mezcla de géneros (thriller, de iniciación a la sexualidad, de Little Misss Sunshine etc.) pero para mí el mérito está en que te mete dentro, físicamente, todo lo que va sintiendo (viviendo ?) física y espiritualmente alguien en la tesitura de dar el salto para el que se (le) ha (han) estado preparando toda su vida.
La interpretación de la Portman es soberbia, pura entrega, sin reservas. Incluso hay muchos momentos (los de su asexualidad) de una ternura e indefensión sublimes.
En fin que me emocionó mucho y que me encantó. Que espero que le dén un Oscar como poco (a Natalie) y dos si son generosos (mejor película).
La simpatía que profeso a Placido, Auteuil y otros del cinema noir francés vale un punto, hasta el 6.
No le puedo dar más a esta mezcla algo torpe de El coleccionista de amantes y En el Valle de la Elah. Este francotirador (creo que es la traducción) dispara sobre demasiados blancos de diversos géneros cinematográficos y el resultado final se resiente en su credibilidad. Además parece que está hecha como con prisas y deja ver fallos de montaje. En fin que es plato solo para incondicionales del cine negro francés...en mi opinión.