103 de 132 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Se pasa de larga. Unas dos horas. Claro, en esas dos horas da tiempo a repetir el aliño varias veces:
- Matrimonio que hace aguas.
- Niña satánica que le hace la puñeta a la gente.
"La huérfana" cuenta con una Vera Fermiga Atómica, es decir, una señora cañón que es además excelente actriz. Secunda con buenas intenciones Sarsgaard. Isabelle Fuhrman lleva bien el peso de su rol. Bien rodada, sin pudor a la hora de tirar de topicazos. El guión se termina de descalabrar hacia el final.
El espectador cuenta con la ventaja de haber sido instruido en decenas de largometrajes acerca de los modos y maneras del típico niño diabólico:
- Gusta de expresarse como un adulto
- Acostumbra a quedarse parado bajo el umbral de una puerta de casa, mirada inquisitiva y figura retroiluminada.
- Es dado a aparecer sorpresivamente tras anodinos barridos de cámara.
- Disfruta torturando animales.
- Utiliza su condición de infante enternecedor para que sus maquiavélicos planes no sean descubiertos.
Como muy acertadamente ha señalado la usuaria Neathara, en muchas ocasiones el personaje de la niña -Esther- cae en lo cómico, particularmente cuando entorna los ojos para soltar una maldad con acento ruso (o estonio). Si las películas fuesen realistas a la niña la habrían puesto de mono naranja a picar piedra a los 15 minutos.
Claro que si las peliculas fuesen realistas...
... James Stewart habría acabado debajo de un puente en Qué bello es vivir.
... Cary grant habría muerto varias veces en Con la muerte en los talones.
... A De Niro lo hubieran entrullado al final de Taxi Driver.
... El lago azul sería porno. Barely legal.
... En Karate Kid a Ralph Macchio le habrían metido la grulla por el Millagui.
etc.
89 de 110 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Lo malo de este servicio de utilidades provisto por filmaffinity es que luego vas por ahí queriendo darle al NO a un programa de radio, a un barman o la frutera de la esquina.
El libro de Eli es Matrix, Mad Max 3, The Road, Daredevil, Hijos de los hombres.
Cinematografía molona, hay dinero. A los 35 minutos ya da igual.
30 años para 6000 km. 60 pasos al día y aún no llegó. Será la dieta de gato esfinge.
Media película pregúntandome si era de verdad Jennifer Beals. Guapísima.
Gary Oldman lo hace bien, pero le queda en bajorrelieve. Que le den un buen protagonista a este hombre, por Dios.
La chica mona me aburre, y sale bastante.
Meritorio conseguir que el espectador sepa a los 5 segundos de comenzar cada escena como acabará ésta.
Tom Waits hace bien los papeles de bohemio sarcástico. Aquí hace de mecánico.
Hubiera sido más divertido que el libro de Eli fuese al final, qué se yo, un rollizo ejemplar de las páginas amarillas.
A los hermanos Hughes les sobra un hermano. A cada uno de ellos.
Lo peor es que esta pretenciosidad maniquea -el no creyente es el malo- busca la complicidad extasiada del espectador.
Quedo a la espera de la versión musulmana (El libro de Eli y las 72 vírgenes radioactivas), judía (El libro de Eli: Preparad los prepucios), o budista (El libro de Eli y el ataque de los pequeños saltamontes de 2 metros).
En fin, váyanse a vender sus neuras a otra parte, aquí ya estamos servidos, que diría Melvin.
95 de 135 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Hay temas con los que hay que andar con pies de plomo. Que no admiten determinadas exhibiciones, y sí seriedad y temple.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
El secuestro y asesinato de un niño es, a mi parecer, uno de esos temas. Al señor Jackson ya se le pone dura cuando deja que su narradora -la niña protagonista-, nos desvele a los pocos minutos -a los 6- que está muerta. Sigue la introducción en su mundo de jovencita aficionada a la fotografía que conoce a un muchacho que le gusta. En realidad no lo llega a conocer, pero a lo largo de la película será presentado como el gran amor de su vida.
Papá es Mark Wahlberg, mamá es Rachel Weisz. A él te lo crees, ella hace lo que puede con un personaje mal escrito o mutilado en la sala de montaje. También me gusta el intérprete del policía, Michael Imperioli. Stanley Tucci lleva bien su personaje, pero su caracterización resulta excesivamente artificiosa, así como buena parte de su gestualidad. Si además esa gente no tiene por qué parecer necesariamente rarita o retorcida.
Al cabo de media hora comienza la introducción del más allá al que ha accedido la niña, con momentos bellos, otros innecesarios, otros cargantes.
Y en esto que Jackson planta en mitad de la película una escena de lo más vergonzoso y torpe que uno recuerda haber visto. Como si estuviera sacada de una comedieta familiar de 5 en filmaffinity, típica escena con canción sobre la que se hilvanan distintos momentos simpáticos y socarrones. Starring Susan Sarandon, que lo mismo te interpreta a una madre cuya familia atraviesa circunstancias trágicas que a una abuela cuya familia atraviesa circunstancias trágicas.
Lo de la caja fuerte, ridículo. Lo del padre paseándose con un bate por el barrio, ridículo. Lo de que la otra hija vuelva a casa con la prueba de la culpabilidad del vecino y se tome un tiempo para presenciar la reconciliación de sus padres, ridículo. Ese momento Gladiator de la niña reuniéndose con las otras muertas. ¿Y el final American Beauty?
"Os deseo a todos una vida larga y feliz". Ya hay que tener mala hostia.
55 de 64 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Hasta el final de la segunda temporada tenemos un equipo de guionistas que han trazado un arco argumental desde el mismo piloto. Gran interpretación. Gran dirección (por ahí hasta se cuelan un John Dhal, curtido en tragedias con fondo desértico, o el one hit wonder Peter Medak). Y una historia enferma, en el mejor sentido. Retorcida, cruel, violenta.
"Breaking bad" es una locución del sur de los EEUU que viene a definir aquella situación en la que una persona se desvía de su camino hacia otro peor. Toma la peor senda. Y se pierde.
El espectador conoce el final desde el principio. Walt, hombre humillado, padece cáncer de pulmón. Walt quiere salvar a su familia. Walt es un genio en miniatura perdido en la ciudad de Alburquerque, Nuevo México, pero todo su genio no le previene de sí mismo o las ramificaciones de sus actos. Culpable de secuestro, robo, asesinato, encubrimiento, tenencia ilícita de armas, trafico de estupefacientes, etc.
Y disfrutamos de que sea culpable aunque su coartada moral sea cada vez más inconsistente.
Bryan Cranston nos deja con la boca abierta en un tour de force hacia la muerte repleto de malabarismos para sustentar todas las mentiras que se van apilando entre la vida en familia, el instituto, la preparación y distribución de la metanfetamina. Cranston, 2 Emmys al mejor actor en serie dramática, está tan embebido en la historia que en las entrevistas se le entrecruzan la primera y tercera persona del singular hablando de su personaje.
Magnífico también el co-protagonista Aaron Paul, figura tragicómica y tierna que deviene en familia extensa del protagonista.
Episodio tras episodio se juega con la verosimilitud y se fuerzan los límites de la personalidad de Walter White. Cuanto más afianza su poder decisorio, más se acotan sus posibilidades, más tiene el agua al cuello. Una historia in extremis que debería terminar en la tercera temporada si no quiere perderse en subtramas, personajes o capítulos enteros accesorios y prescindibles, tal y como le ocurrió a su referente más cercano, temática y estilísticamente: A dos metros bajo tierra.
46 de 50 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Joder, qué ridículo es el Emmerich éste. De verdad. Pero lo cierto es que una escena me emocionó (el viejo músico negro a punto de espichar), y otras cumplen en el plano entretenimiento. Cumplen pero raspando el suficiente. Es lo que pasa con las películas sin alma, ni talento, ni nada.
Algunas cosas que aprendimos viendo 2012 (estilo imdb):
- Los físicos cuánticos indios trabajan en minas de 3400 metros de profundidad.
- En dichas minas no es necesario llevar casco ni ninguna medida de protección en particular.
- Es imposible que los neutrinos provoquen una reacción física. Oiga.
- Es fácil ocultar el fin del mundo a millones de personas durante dos años.
- El campanero de un monasterio tibetano nunca abandona su puesto.
- John Cusack es el hombre con más suerte del planeta. No solo es el hombre con más suerte del planeta, sino que es capaz de transmitir su suerte a los que le rodean.
- Si te haces con un aeroplano o con un avión mientras un inmenso seísmo destruye la civilización a tus pies, intenta volar lo suficientemente bajo como para ver con detalle toda la destrucción.
- Soltar un chascarrillo cuando acabas de sobrevivir a una muerte segura siempre es buena idea, aunque bajo tus pies miles de personas estén muriendo.
- Si traspasas una zona acordonada por el ejército te pondrán inmediatamente en contacto con la máxima autoridad al cargo para que te ponga al día.
- Si te encuentras con un loco en el bosque, lo mejor es acampar con tus hijos cerca de su caravana.
- Los locos solo comen pepinillos y son muy diestros con las animaciones flash.
- El presidente de los EEUU no duda en sacrificar su integridad física por ayudar a sus conciudadanos.
- El fin del mundo estrecha lazos con tu ex-mujer recientemente enviudada.
- Los secundarios emotivos y los secundarios pintorescos deben morir.
- Los secundarios sin línea deben morir.
- Los secundarios con línea pero rusos deben morir.