36 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Asi de espontánea. A veces, formalmente, parece un ejercicio de escuela de cinematografía, pero no para mal, sino todo lo contrario. Podemos ver la película como una sucesión de casualidades que llevan al protagonista a encontrar el destino que deseaba para si. Y en esa lectura la película funciona, causándonos un cierto desazón. Filmada en planos cortos, cámara en mano, nos hace sentirnos cerca de los personajes que la componen. Pero estoy totalmente de acuerdo con la crítica de otro usuario moqwai en que el film tiene otra lectura más poética que me recuerda mucho un cuento de Borges y que desarrollaré en el Spoiler. Si no la habeis visto, merece la pena, cierto es que a muchos le molestará un poco cierto tonillo "moderno" y "guay" pero si le quitais esa capita, seguro que encontrais un jugo muy apetitoso.
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spoiler:
Como decía, la película creo que tiene una lectura similar al cuento "El sur" de Borges en el que un individuo que tiene una muerte gris en un hospital nos cuenta una su muerte en un duelo con un gaucho, fabricando sus ultimos momentos de vida para tener la muerte que hubiera deseado. Dani creo que se comporta así, creo que toda la película no es más que una elucubración de su mente moribunda, buscando darle un sentido a su vida. "Es lo que tienen las casualidades que a veces significan algo más" le dice Dani a sus amigos. Esa frase creo que es la llave que nos abre la puerta de la otra lectura. Dani y Albert, cuya supuesta muerte desencadena la historia, tienen el mismo poster en la habitación, esconden sus fotos debajo de la cama, huelen a mar, tuvieron las mismas novias... demasiadas coincidencias para que solo sean eso. Ahi encontramos la visión poética de la narración. Dani que se suicidó por amor, tal vez por no superar una ruptura amorosa, tal vez por no encontrar en sus relaciones lo que él buscaba, construye en sus últimos momentos de vida una ficción que de sentido a su muerte. Bucea en su memoria encontrando un nombre Albert, ligado a su único momento de gloria infantil, en el que se reencarna, se inventa una chica, Cristina, en la que personificar el amor deseado y se deja llevar en busca de una muerte con más épica que la que le tocó asumir.
34 de 42 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Hacía tiempo que no veía una película carcelaria, temática que siempre ha dado muchas y buenas películas, en todas sus variables. Big Stan es una comedia que se centra en los típicos chistes de prisión (bueno, afortunadamente, no recurre al jabón caído en las duchas) pero con un puntito políticamente incorrecto que hace que la película resulte simpática. Es humor escatológico en estado puro, pero ideal para reuniones de amigos y tardes gamberras. La combinación del género carcelario con las películas de artes marciales queda muy simpática y da mucho juego.
Seguro que Rob Schneider no defraudará a sus fans.
24 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil.
La película me parece una párábola excelente sobre la intromisión del occidental en culturas, espacios y modos de vida que le son ajenos. Babenco aporta una mirada excéptica y lúcida al tiempo, de los distintos "recursos" que los occidentales hemos perfeccionado para destruir todo aquello que no entendemos. El poso final parece de desesperanza; no tenemos forma eficiente y correcta de acercarnos a esas culturas... pero, creo que por encima de todo Babenco quiere decirnos que no experimentemos, que la única forma de enfrentarnos a otras culturas es respetándolas y no entrometiendonos en sus formas de vida.
27 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil.
David Leland es un director poco prolífico por el que en otros tiempos sentí una cierta simpatía, sobre todo tras su fresca "Si estuvieras aquí" con una descaradísima Emily Lloyd. Pero han pasado 20 años de aquello que parecen no haberle sentado del todo bien. Hay que reconocerle a Leland la intención de hacer un producto igualmente fresco, revisar un clásico en el que dificilmente las generaciones más jóvenes estarán interesados y romper un poco la norma de tanta castidad generalizada. Pues hasta ahi llegan su méritos; todo lo demás es sencillamente espantoso. Bueno todo no, ninguno de los cuerpos mostrados / sugeridos tiene ni un pero. Ahora bien, la relación ente la silicona que aparece en el film y su gracia es inversamente proporcional. Las situaciones increibles, los chistes desvaídos, las interpretaciones horrorosas, la recreación de una época es de risa, la trama casi un insulto para el espectador.
A menos que tus hormonas estén en su punto de ebullición puedes ahorrarte el trago de perder horita y media.
Y una cosa importante: papás cuidado con el título, no os dejeis engañar y lleveis a los niños pensando que es algo parecido a "Destino de Caballero", pues os encontraríais con una película nada apropiada para ellos.
23 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Tras unos minutos ante el film del Sr. Gallo, de forma irremediable, mueve al intelecto del espectador a rebuscar en su interior y comenzar a abordar cuestiones profundas. Por ejemplo a mi me surgieron las siguientes, pero seguro que en ustedes puedan surgir muchas más:
- ¿Cuánto me ha costado la entrada?
- ¿Qué necesidad tenía la Sra. Ryan de completar su tratamiento de Botox?
- ¿Cuál fue la anterior comedia que no me produjo ni una sonrisa?
- ¿Cuál ha sido la última película decente del Sr. Banderas?
- ¿Cómo puede pasar tan despacio el tiempo?
- ¿Quién habrá dado por bueno este infumable guión para llevarlo al celuloide?
- ¿Todos los actores que se ponen Botox quedan así de mal? Y, si es así, ¿Por qué siguen cayendo en la trampa?
- ¿Cuál sería la filmografía del Sr. Banderas de no haber cruzado el charco a cualquier precio?
- ¿Colin Hanks tiene algo que ver con Tom Hanks?
- ¿Cuánto queda todavía?
- ¿El Sr. Banderas también se ha hecho algo en la cara?
- ¿Por qué chilla tanto el tipo ese vestido de cheff?
- ¿Qué hizo el Sr. Gallo antes de este bodrio? ¿Trabajó en Telepizza?
En fin una película para la reflexión... para la reflexión de las productoras, que se extrañan de que el público abandone las salas.