12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Spielberg siempre atrae; se lo ha ganado, sin duda, y una nueva obra suya debe ser vista sin ausencia. A partir de aquí, debemos dejar claro que hay varios Spielberg: el de Indiana Jones, el de ET, el de La Lista de Schindler...y éste. ¿A cuál se parece más? Por supuesto, al de ET. Y eso es lo que nos vamos a encontrar en "War Horse": una película terriblemente familiar, pretendidamente visible por todos, empalagosa y sensiblera...y cursi, muy, muy cursi.
War Horse es una historia donde sobran los protagonistas humanos. De ausentarse, el resultado final sería el mismo. El verdadero actor es el caballo, Joey, un peculiar animal poco acostumbrado al mundo de fuera, duro y hostil, el que manejan, precisamente, los hombres. Este caballo, como en toda película de animales, tiene emociones, es duro y blando, fuerte y débil, amable y rudo. Y eso es cuanto veremos en las más de dos horas que dura el filme: su ir y devenir, el pasar de unas manos a otras, su separación del "otro" protagonista (el humano) y su reencuentro con él, todo ello ajustado a los clichés que no pueden faltar en este género (cobardía primera, heroicidad posterior, amistad eterna...). Lenta y previsible, aburrida y pesada, la película aspira a grandezas que otros ya consiguieron con mucho menos. Destaca, naturalmente, el apartado técnico, pero una obra de estas características no puede decaer en esta cuestión.
Exagerada, forzada y afectada; artificiosa, fingida y fabricada aventura indigesta.
14 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cuando alguien se enfrenta al visionado de esta película o de su predecesora, debe hacerlo como lo que es: no una puesta en escena rigurosa, exacta y reverente hacia la extraordinaria obra de Arthur Conan Doyle-autor que ha dado mucho más que Sherlock Holmes-, sino la adaptación de un cómic maleducado,desconsiderado y grosero con una de las obras literarias más queridas y seguidas de todos los tiempos. Con esta aclaración se pretende poner en evidencia que esto no es, de ningún modo, Sherlock Holmes, sino algo que lo parodia,y avergüenza por ello.
A partir de ahí, podemos entregarnos a la contemplación de este producto clasificándolo como lo que es, un artículo de acción rápida y consumible para adolescentes o similares. Y la película hace aguas también por este lado del barco: a una puesta en escena deslumbrante, con espléndida fotografía y decorados creíbles, le acompañan un puñado de títeres de circo a cual más sonrojante. Donde uno quisiera ver a Holmes, se encuentra a un borracho; Watson, quizá el más sensato de la función,acaba consumiendo protagonismo al principal intérprete, al punto de liderar él mismo varias escenas; Irene Adler, la inteligente mujer que rivaliza con Holmes en las novelas, es aquí una ordinaria carterista cercana a la prostitución; Mycroft, el hermano aún más inteligente de Holmes, es un señor que se pasea desnudo por su casa pretendiendo por ello algo extraordinario; y el profesor Moriarty, cuyo nombre asusta en las inolvidables páginas, no pasa de ser otro frágil enemigo al que este nuevo Holmes-Neo revienta a golpes de Matrix. Imposible tomarse en serio esta película, continuadora de esa peligrosa moda consistente en destrozar cuanto se pueda la obra de Doyle, como puede verse en la recién estrenada serie "Sherlock."
Una insolente mirada a una obra intocable; debe ser, y es ya, olvidada.
11 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Hay en esta película un deseo evocador del mítico filme de 1990: un deseo nostálgico, de acercar el pasado, de ser respetuoso con lo ya mostrado ,y, a la vez, de apartarse del camino conocido para trazar otro tan firme como el original.
¿Se consiguen tales propósitos? La respuesta es un claro no. "Total Recall" cuenta con una gran despliegue visual, grandes efectos especiales y una puesta en escena del próximo futuro acertada y correcta. Ahí empieza y acaba lo bueno de la película. Todo cuanto sigue es prescindible, el guión y el reparto.
Del primero hay que decir que esta "Recall" es casi una copia exacta de la original, actualizando planos y tecnologías, persecuciones y conversaciones, dudas y miedos del protagonista, alianzas y traiciones. Poco sorprende de lo presentado, pues lo que no se resuelve de manera similar a la película inicial, se adivina de antemano, y ello hace que pierda gran interés desde que comienza. Se sabe cómo acabará, se prevee quién pertenece a cada bando, se conocen los desdoblamientos del protagonista y sus elecciones, pero, a diferencia de la primera película, nada de lo exhibido aquí tiene la fuerza, el vigor o la feroz dinámica de aquella. En esta todo transcurre deprisa y mal, acelerada y precipitadamente, dando la impresión de que el equipo ha pretendido quitarse el trabajo de en medio cuanto antes. Y eso, en la pantalla se nota mucho.
Lo segundo es, quizá, lo peor. Poco pueden hacer Colin Farrel, Jessica Biel y Kate Beckinsale frente a Schwarzenegger, Sharon Stone o Michael Ironside. La pegada de estos tres clásicos veteranos es enorme, claramente por encima de sus relevos, que siempre hacen que se añore a aquéllos. En ningún momento el trío protagonista actual consigue atraernos a sus aventuras, hacernos creíbles sus peripecias o participar de sus lances. No se trata, en absoluto, de malos actores. Pero liderar la innecesaria revisión de un filme clásico de la ciencia ficción reciente es tarea que les viene muy grande. Quizá otro reparto habría logrado resultados mejores ante este pobre guión, pero no el presente.
"Total Recall", estrenada a finales de verano, parece asumir su papel de pequeña obra menor tras las grandes producciones de la temporada. En ningún momento logra que olvidemos de dónde viene, pero sí conocemos desde el inicio a dónde va: a las tierras de nadie, al abandono y la crítica, a la dura comparación, al justo castigo que deben recibir aquellos que, desprovistos de ideas, acuden una y otra vez al pasado más exitoso para hacernos creer que es posible mostrarlo de nuevo. Pero el pasado y sus logros quedan en el pasado, como lo hará de inmediato, seguramente, este "Desafío Total".
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spoiler:
Los más nostálgicos encontrarán divertido el guiño en la escena del aeropuerto, donde una señora con la misma apariencia e indumentaria del disfrazado Schwarzenegger de 1990 (el famoso abrigo amarillo) responde "Dos semanas" (La frase que, repetida de manera mecánica por la cabeza averiada del disfraz de Schwarzenegger, delata a éste) al ser preguntada por su duración en Marte.
10 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil.
En la época actual, el cine comercial inunda las pantallas de títulos a cual inferior. Es la moda del 3D (hasta Titanic nos llega en breve de nuevo), el cine de acción, tiros y explosiones, el de consumir y tirar. Naturalmente, hay excepciones. Una de ellas la encontramos en la primera Mission Impossible, allá por el 96, con una trama retorcida y oscura,notable y superior, un producto del cine de acción del que muchos pueden aprender; incluso esta nueva entrega de MI.
Cinco años han tardado los productores de la saga en ofrecernos lo mejor que han podido hacer. Un período donde el propio Tom Cruise cayó en desgracia, como el personaje al que interpreta, con la Paramount, lo que llevó a una casi cancelación de esta veterana serie. Pero el héroe más constante de Hollywood se resistió a desaparecer,y se reservó algunas llamativas peripecias para esta cuarta entrega.
¿Se trata de una buena película? ¿Acaso estamos ante un referente a seguir? De ninguna manera. Mission Impossible: Ghost Protocol, no es, en aboluto, pésima, pero carece de elementos obvios que elevarían la altura del trabajo hacia nuevos horizontes. Una trama demasiadas veces vista-protagonista perseguido por un crimen que no ha cometido, en busca de su inocencia-, excesiva velocidad de narración, acompañantes a los que el peso les puede con creces, y un villano en el que ni siquiera se piensa, dada su escasa personalidad. ¿Y el apartado técnico? ¿El punto más destacado de las otras "Misiones", es ,igualmente, un punto a mejorar? Si se revisan los títulos de crédito, veremos que la película está producida por el propio Cruise. Eso significa recursos, y pueden verse constantemente en las 2 horas que dura la película. Desde un ataque al Klemlin a un paseo por Bombay, desde combates inconcebibles hasta la famosa escena del hotel. Poco puede reprocharse a Cruise, profesionalmente. Se entrega en cada escena y lo revela. Así, pues, el lado más débil del filme es su propio libreto. Pero no, no es tan mala. Puede entretener por momentos, y si Cruise se ve con fuerzas (que lo hará), es muy posible que encontremos una quinta parte llamada a acercarse a esa lejana primera entrega.
7 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
El doctor Freud y su discípulo visitan las pantallas tras un tiempo sin hacerlo, y el resultado es inferior al esperado.
Efectivamente: sobre el fascinante encuentro entre estos dos enormes personajes, el cual daría lugar a grandes contiendas e inacabables batallas, "Un método preligroso" se limita a ofrecernos un bosquejo de lo que quiere y en ningún momento es. Y ello,a mi modo de ver, basado en dos grandes errores: la inconsistencia del guión, una ausencia de solidez, de creatividad y buen hacer que lastra la película y aburre por momentos; y la elección de dos de los actores, Viggo Mortensen, cuyo Freud es poco menos que una sombra sin rumbo, un espíritu perdido, y Keyra Knightley, una actriz tan irregular como sobrevalorada, y cuyos excesos en esta película son, simplemente, imperdonables. El filme pretende levantar el vuelo, y a ratos casi lo consigue movido por su verdadero capitán, un gran Michael Fassbender en el papel del doctor Jung, que eclipsa por entero a sus compañeros de reparto. Lo han intentado, pero no lo han conseguido. Un pequeño esfuerzo en el arte de la recreación; una sencilla, pretenciosa y sin poderío obra menor.