Síguenos a través de Facebook y Twitter
Tu página de cine
Críticas de: Un poquito pesada

6,9
Media votos
15
Películas valoradas
15
Críticas
0
Listas
Un poquito pesada Madrid - España

Ordenadas por:
15 críticas (Ver todas por título) Página: 1
[1]23>>
Cuando ruge la marabunta (1954)
Interesante
Byron Haskin
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Interesante 21 de Abril de 2010
Usted se casa por poderes y, al conocer al fin a su nuevo cónyuge, se encuentra con Eleanor Parker en todo su esplendor. Y no digamos con Charlton Heston. Usted no se creería su suerte, admítalo.

Véamoslos más de cerca. Ella aguanta con espíritu deportivo todas las memeces que le dice él y le sobran recursos para burlarse: “Es usted especialista en descerrajar puertas”. Pero con toda su inteligencia y toda su intuición y todas sus inocentes metáforas sobre pianos, al final se nos muestra claramente que lo que funde al gran simio padre protector de sus esclavos es, como de costumbre, el hombro blanquísimo de la arrebatadora Eleanor ofreciéndose astutamente para la crema anti bichos. Sólo se echa a faltar un buen “es usted una mujer con arrestos” y no digamos un “estás muy bella cuando te enfadas”.

Y él se nos presenta como el self-made macho que lo ha ganado todo a pulso (robado a la tierra, afirma) y que sólo admite sumisión y agradecimiento por quitar el pelo de la dehesa a los pobres indígenas, una visión que recuerda enseguida al timorato Leslie Howard cuando con rictus de ensoñación añoraba los viejos tiempos de los negros acudiendo felices y cantando a la plantación. Aparte de esto, reconocemos enseguida al gran Charlton cuando tira la puerta de la bella abajo en una de las entradas en campo más testiculares que se recuerdan. Cómo nos gustaría caer en sus brazos si no los tuviera llenos de rifles.

Del resto, nuestro entrañable Canon (Conrad) que es la voz cabal que se ocupa una y otra vez de anunciar los peligros (“¡la marabunta!”). Forma con Heston una divertida pareja, como cuando salen de las tiendas alertados sin saber que el animal o humano agresor huyó despavorido al verlos con sus pantalones cortos y sus calcetines largos que a Conrad le confieren un cierto aspecto del Toby de la pequeña Lulú.

Y, cómo no, las hormigas, que engullen todo a su paso y se muestran como un brazo ejecutor y vengativo (descarnan al malo repulsivo). A Heston le debieron sin duda traer recuerdos de la masacre del mar Rojo.

Pero he aquí que, superado todo esto, lo que es claro es que en estas películas no queremos que reaccionen como una agencia pública de políticas de igualdad, para eso está nuestra capacidad de discernimiento y nuestra educación, del mismo modo que no necesitamos moderneces ni reacciones correctas de un mundo 50 años posterior.

En realidad, si lo piensas bien, es complejo saber por qué nos gustan estas películas. O a lo mejor es bien sencillo: un escenario insólito con extraña boda por poderes de dos estrellas en plenitud y una marabunta en la selva, ritmo, acción, exotismo, amores…ah, el gran cinema.
Un poquito pesada
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Sombras en el paraíso (1986)
Buena
Aki Kaurismäki
6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Buena 17 de Febrero de 2010
No es una película sobre el común de los mortales, sobre personas del montón, gente corriente o anónimos trabajadores, estos personajes son completamente singulares, únicos, reconocibles, recordables y protagonistas.

Qué es si no la maravillosa Kati Outinen que atraviesa la filmografía de Kaurismaki para servir de elemento común a su bizarra galería de pretendientes-pretendidos imposibles que acostumbran a recibir una paliza por película. Aunque pasa momentos de duda, sabemos que al final irá por el camino que a nosotros nos entusiasme más, el que irremediablemente nos sabe más a auténtico. Todo el mundo averigua durante las películas que se puede contar con Kati. Algo en la expresividad de su rostro, de sus movimientos, de su presencia, llena de magnetismo estos escenarios tan sobrios, tan mínimos, tan fríos que acabamos pensando inexorablemente: no quiero ir a Finlandia si no está Kati allí.

Y luego está Nikander que no necesita presentaciones (“soy Nikander”) y que es un auténtico héroe a lomos de su camión, que se pelea con los ricos, desprecia a los sanos y sueña incluso con la tierra prometida, que además es un paraíso tan apetecible como Estonia.

Además, reconocemos la iconografía del director: el cabaret, los boleros, la televisión, el tocadiscos, los bocadillos en el trabajo, la vivienda espartana que creemos haber visto en un Documentos TV sobre la vida en la RDA. Necesitamos todo este artilugio para sentirnos como en Finlandia.

Este tipo sabe manejar las emociones en una caja de herramientas. Es difícil explicar cómo con tanta frialdad, con tanta apatía, con tanta galvana, con tanta cara de nada, con tanto yo te hablo pero tu no me contestas, nos pueda invadir la paz cuando al final de sus películas entran los clientes en el restaurante, vuelve ya el hombre sin pasado libre de sus olvidadas ataduras o se embarcan los novios juntos en el ferry.
Un poquito pesada
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Vacaciones de ferragosto (2008)
Interesante
Gianni Di Gregorio
6 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Buena 12 de Febrero de 2010
A veces piensa uno lo magnífico que sería llegar a casa, recostarse en el sillón, oscurecer la habitación, poner el chisme…y ver Ferragosto.

Con una escenificación tan simple y tan casera que toda la película no es más que dos o tres conversaciones de mesa camilla, con un asuntillo de fin de semana completamente baladí, resulta algo tan efectivo, tan convincente, tan reconocible.

Y más para los amantes de las señas italianas, esa madre de rostro hipercaracterístico, peinado ultra barroco y arrugas de escándalo, esa pasta al forno vista tan de cerca y tan sensual, el mismo Ferragosto como una siesta enorme y acalorada.

Además, nos ponen buen cuerpo estas ancianas un poco pellejas y especialistas en la reconocida habilidad de dar por…las conocemos todos, las hemos visto. Véase si no cómo, mirando el plato de verdura que por cuestiones de salud se ve obligada a comer su compañera en lugar de la deliciosa pasta, dice una de ellas:

“Yo si me tuviera que comer eso me iba a la cama sin cenar” mirándola con displicente indiferencia.

Y también admiraremos a nuestro protagonista. Aunque lo haga por dinero (o no), tiene un no sé qué de santo varón que transmite autenticidad.

En fin, terminamos reconfortados con ganas de pensar en la cena o en la abuela que murió.

Yo la recomiendo a los que gusten de estar en casa y a los enemigos de las residencias.
Un poquito pesada
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Tierra de faraones (1955)
Buena
Howard Hawks
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Buena 30 de Septiembre de 2010
Cuatro mil quinientos años después vuelve a reunirse un descomunal grupo de gente, ahora para remedar lo de entonces, y si la vista de aquello nos deja hoy sin respiración, lo de ahora nos traslada, nos entretiene, nos fascina, nos envuelve de polvo y magia. Más pequeña y contenida que otras epopeyas de la época, se distingue también un más acertado afán en la aproximación al hecho central de la película (la construcción de la pirámide) en cierta consonancia con los esquemas modernos de la historiografía sobre la menor importancia del trabajo puramente esclavo y más sujeto a las necesidades de una economía estacional como la egipcia. En cualquier caso, con el paso de los años (que pasan en un pispás gracias a nuestro narrador en off) las masas anónimas de trabajadores perderán la sonrisa y las ganas de cantar y hará bien el faraón de vigilar de cerca de esa plebe sin cara del gran patio de su palacio que parece en cualquier momento dispuesta a mudar su lealtad si fuera necesario.

Dos mundos contrapuestos: ambición y oro (incluidos insinuantes tocamientos con el vil metal y caras bordeando la lascivia) contra sed de libertad, amor y justicia. La diferencia la vemos en el tono de los personajes, en el color, incluso en el acento. Nadie discutirá el superior interés, ritmo y tratamiento de la trama palaciega en la que grandiosidad y pasiones imprimen al conjunto un tono trágico en la línea de las grandes óperas épicas y sacerdotales (sepultamiento a lo Aída incluido).

A nosotros sí nos convence Hawkins, menos glandular que otros compañeros de epopeyas coetáneas pero que nos destila un algo más natural, no sé, tal vez será esa sorprendente afición a dar las gracias y pedir por favor que lo asalta de vez en cuando. Joan Collins está en su papel de mujer fatal a la que el empeño carbonizador típico de los maquilladores de princesas chipriotas de la nómina de la Warner no bastan para que sus encantos queden ocultos

Hawks demuestra con creces su sabiduría y su amplitud de registro. Sí, es el mismo de Luna nueva y El sueño eterno y de algunos de los mejores western que hemos visto. No sabemos cómo lo hacen algunos.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película) Ver todo
Un poquito pesada
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
Lourdes (2009)
Interesante
Jessica Hausner
6 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Su valoración: Buena 21 de Mayo de 2010
Aquí, lo que realmente es un milagro es la propia película. Y como no vamos a añadir farfolla conceptual a la propia definición de milagro que ha ocupado y torturado a mentes mucho más preclaras que la nuestra, tiraremos de algo tan poco sospechoso de espiritualidad como el diccionario
“Suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa”
“Algo ha ocurrido cuando parecía imposible que ocurriese”
“Hacer mucho más de lo que se puede hacer comúnmente con los medios disponibles”
Vamos, clavado.

El secreto puede ser que este milagro de curación en Lourdes es realmente sólo un casi milagro, no porque tenga poca enjundia, sino porque parece un milagro de sobremesa, un milagro tranquilo y esperable. Cuando sucede, cuando vemos lo que no veíamos antes, nos sorprende el impacto tan tenue que causa, como si realmente fuera algo habitual y en realidad no fuese para tanto. Además, continuamente se nos hace sospechar, dudar, preguntar, porque ésta es una película de preguntar:

-Todo eso de la fe y de la introspección está muy bien, sí, pero… ¿qué tengo que hacer ahora exactamente?
-¿Por qué ella sí y yo no?
-¿Inmersión o confesión?, muy al estilo Monty Python

Magnífico trabajo de Sylvie Testud que sostiene todo el acento de su personaje con mínimos recursos, apenas con la expresión de su rostro, que acompasa los acontecimientos a su propia inmovilidad, pero luego se instala sin problemas en su nueva vida, como si aquéllo fuera un bagatela, una tasa al fin pagada y ahora por fin…, zas, a buscar novio

Fantástica también la escena final de baile al estilo Kaurismaki con cruces, expectativas, abandonos, medias sonrisas y resignaciones, ya que estamos en un mundo propicio a éstas.

Y eso que yo adoro La canción de Bernadette
Un poquito pesada
¿Le ha resultado interesante y/o útil esta crítica?: (información)
 
[1]23>>
Añade FA a tus webs favoritas | FA en el Facebook | Recomienda FA a tus amigos/as | Preguntas más frecuentes | Politica de privacidad
© 2002-2011 Filmaffinity - Movieaffinity   Todos los derechos reservados.