Como supongo que le pasará a muchos, de American Beauty sólo conocía su famosa escena de la animadora rubia y las rosas. No hace mucho leía aquí algunas críticas en las que se decía que esta película era una desgarradora crítica del “sueño americano” y de la clase media en general. Me pareció interesante y pensé en verla, aún temiendo que resultara demasiado larga y lenta para mi gusto y me acabase aburriendo. Pero nada más lejos de la realidad…
Nuestro protagonista, Lester, es una de las tantas millones de personas atrapadas en una familia a la que ya ni conoce, que se aburren en su trabajo y se sienten aplastados por la monotonía. Su vida da un giro cuando conoce a la atractiva amiga de su hija, que despierta en él una auténtica ilusión por vivir y recuperar, en cierto modo, su juventud.
Sin embargo, lo que podía haber sido una comedia se vuelve trágico, no por culpa del propio Lester sino de todo lo que le rodea: todo un mundo superficial, violento, materialista y terriblemente hipócrita donde lo que importa no es quién eres sino la imagen que proyectas en los demás, como repite una y otra vez su mujer. En este contexto podemos ver a toda una serie de valores y actitudes que puede que nos resulten familiares, encarnados en alguno de los personajes de la película: deseo de destacar a toda costa y superficialidad, en nuestra sexy animadora; inseguridad e insatisfacción, en la hija de Lester; intolerancia, violencia e hipocresía, en el vecino militar; egoísmo y obsesión por las apariencias, en su esposa.
Fuera este ambiente opresivo y mezquino sólo quedan Lexter y el novio de su hija, Ricky, probablemente el personaje más especial de la película. Al igual que nuestro protagonista, Ricky trata de no dejarse atrapar por el mundo en el que vive. Sus armas serán las drogas y una cámara de video, con la que tratará de plasmar la belleza, una belleza que la obsesiona y que nunca deja de buscar. De ahí el título de la película, American Beauty.
Esta capacidad de combinar tragedia y comedia, combinando lo mejor de cada una, es uno de los puntos fuertes de la película. También ayuda la magnifica interpretación de los actores, muy especialmente de la de la pareja protagonista, Kevin Spacey y Annette Bening, y su banda sonora, con esa sencilla pero genial melodía.
En resumen, una película fascinante y con un precioso mensaje: nunca hay que perder la ilusión, nunca hay dejar de buscar la belleza y la felicidad.
Sensación agridulce. Nunca había visto una película que pudiera provocarme tantas y a la vez tan opuestas sensaciones.
Seamos serios. Sí, es una gran película, pero muy irregular. Empezando por la historia. ¿De que trata realmente Cabaret? ¿Es una fallida historia de amor? No, no lo creo. Y si ese era el objetivo han fracasado. ¿Es tan solo un musical? Ni hablar. ¿Es una película histórica, la película del ascenso del nazismo en Alemania? Tampoco. Yo, personalmente, no lo se. La película avanza a ciegas, no se sabe de donde parte ni hacia donde irá. La historia de amor de los protagonistas no funciona, la de la otra pareja, Fritz y Natalia, queda desaprovechada. En cambio, la participación del barón no aporta gran cosa.
Los personajes principales son horribles, ambos. Él es un soso insustancial y ella… no se ni que decir de ella. Pero en ningún momento llegas (al menos en mi caso) a conectar con ellos, a cogerles cariño. Su romance simplemente no funciona y tampoco demuestran tener mucha química entre ellos.
Pero aún así es, como ya he dicho, una grandísima película. Buenos dialogaos, buena fotografía, buenas actuaciones. Sobre esto, destacar a Joel Grey, el maestro de ceremonias del cabaret, un personaje realmente peculiar, misterioso, polémico y que es capaz de provocar, al menos a mí, una extraña mezcla de fascinación y grima. Interesante la forma de tratar el ascenso del nazismo, casi indirectamente, como una especie de amenaza silenciosa que simpre está ahi, pero cada vez más fuerte, más nitida.
Extraordinaria banda sonora, una de las mejores del cine. Buena coreografías. Destacar la importancia de la música en la propia historia, puesto que los temas que se abordan en los momentos musicales son los mismos que se ven a lo largo de la película. Por ejemplo, cuando el barón se interpone en la historia de los protagonistas, el cabaret nos “sorprenderá” con una canción sobre la poligamia… digamos que la vida en el cabaret transcurre paralela a la historia principal.
Con todo, lo mejor de la película son algunas de sus escenas, ya leyendas del cine. Destacaré la canción con la que comienza la película, la escena final en la que vemos reflejados cada vez con más nitidez los nuevos clientes del cabaret… y por supuesto, la escena del “Tomorrow belongs to me”. Preciosa y aterradora a partes iguales. Tan extraordinaria que, tras la sorpresa inicial, tuve que volver a ver varias veces antes de continuar con la película. Un momento cumbre en la historia del cine.
Tras revisar mis últimas críticas me di cuenta de que estaba dando puntuaciones demasiado altas, que mi media de votos no paraba de subir. Así que, preocupado porque los demás dejaran de considerarme un crítico serio, pensé que mi próxima crítica debería ser un clamoroso suspenso. Y pensando que película o serie se merecía este suspenso, rápidamente vino a mi cabeza un nombre: Hispania, la “superproducción” de antena 3 que narra la resistencia de los pueblos de Hispania contra Roma.
Bien, lo primero y quizás más importante que debo destacar son su garrafales errores históricos. De hecho, son tantos que no tengo tiempos para enumerarlos todos, pero daré un par de ejemplos: Viriato era joven cuando la matanza de lusitanos de Galba, y este sólo estuvo un año en Hispania, así que nunca llegaron a enfrentarse. A los gobernadores romanos no les acompañaban sus esposas a las provincias, así que el personaje de Claudia no tenía que estar ahí. El ejército romano no esta bien representado. Los nombres, tanto romanos como hispanos, son absurdos ¿Marco Quinto Cornelio? ¿Nerea? Jaja.
Al margen de los errores históricos, que muchos dirán que no tienen importancia, centrémonos en la trama: es un CULEBRÓN. La guerra y la política son lo de menos, toda la historia gira entorno a las relaciones de amor y odio entre los personajes: Viriato y Helena, Paulo y Nerea, y el triángulo Galba-Claudia-Marco. Por no hablar de los frecuentes y absurdos giros que da el guión, muy típicos de todos los culebrones: el hombre leal que cambia de bando por amor, el descubrimiento de un horrible secreto que lo cambia todo (ver el punto 1 del spoiler) y el peor y más utilizado de todos, el del personaje que todos creían muerto pero resulta que no lo estaba (punto 2 del spoiler). Dios, el auténtico Viriato debe de estar revolviéndose en su tumba.
Las interpretaciones, en general, son horribles. Los personajes no pueden ser más planos y superficiales, en especial los romanos, que parece que son tan malos malísimos que sólo viven para matar. Los decorados son muy cutres, de hecho sólo hemos visto el campamento romano y un par de chozas.
Pero como tampoco quiero pasarme de cruel, os voy a dar 3 razones para ver la serie:
1-Que una vez has dado por hecho que no sólo no vas a aprender nada sino que encima te van a tomar por tonto, resulta entretenidilla.
2-La sensacional actuación de Lluis Homar, increíble. Los demás actores deberían ir detrás de él tomando notas, haber si aprenden algo.
3-Que no hay nada mejor en la tele.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
1. Me refiero al asesinato del padre de Claudia por orden de Galba.
2. Me refiero a la reaparición de la hija de Viriato, que todos daban por muerta, a la del general Marco, que se suponía habia muerto envenenado, y a la de Galba, que por lo visto sobrevivie al apuñalamiento.
Del director Steven Spielberg, “Salvar al soldado Ryan” es sin duda una de la películas bélicas mas famosas de la historia, con escenas tan impactantes como realistas.
Probablemente hasta entonces nunca habíamos podido ver la guerra de esta manera. Yo al menos me sentí impresionado y a la vez horrorizado ante las brutales imágenes del Desembarco de Normandía, viendo como los soldados avanzaban por la playa para caer con tanta facilidad ante las ametralladoras. También me impresionaron las imágenes de las ciudades destruidas y sobre todo, la de la familia francesa atrapada en media de la guerra, con sus hijas pequeñas, cuyo final desconocemos. Impresionante también la escena en la que uno de los soldados se desangra y muere mientras sus compañeros sólo pueden mitigar el sufrimiento con morfina. Aunque sólo sea por esto la película ya merece la pena.
Tom Hanks está genial en su papel de capitán hastiado por la guerra. El resto del equipo también cumple con creces. Los diálogos, en general, están bastante bien, no es sólo una película de acción, ni mucho menos. Veremos la visión que tiene cada uno de la guerra y como afrontan la situación límite en la que se encuentran.
Pero no todo es bueno, ni mucho menos. A veces la película pierde ritmo y resulta algo monótona. El propio argumento de la historia, la patrulla enviada a buscar a un simple soldado del que no se sabe nada a través de las líneas alemanas, me resulta poco creíble, por mucho que se pretenda justificar con aquella preciosa carta de Abraham Lincoln. Tampoco me gusto nada la reacción del propio soldado al enterarse de la muerte de sus hermanos. El propio personaje de Ryan me resulta bastante irritante.
Con todo, lo peor es la historia del soldado alemán, totalmente censurable. Y el final, por supuesto, que además de ser demasiado patriótico, me dejo totalmente frío. Sinceramente, después de emocionarme, y mucho, con E.T., el extraterrestre y La lista de Schindler, esperaba un final mucho mejor.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Me refiero, por supuesto, al soldado alemán al que querían matar después de haberse rendido y al que al final dejan con vida. Soldado que luego encuentran una vez más con el enemigo y finalmente matan. ¿Qué quiere decir Spilberg con esto? ¿Qué no hay que respetar a los vencidos, que los alemanes son malos por naturaleza y que el único alemán bueno es el alemán muerto? Los alemanes están allí porque les reclutaron, como los americanos.
Llama un extraño fue estrenada en 1979, en pleno boom del cine de terror, a remolque de Halloween (1978) de la cual “heredaría” la idea de la niñera acosada por un maníaco. Su principal novedad fue introducir un curioso modo de actuar del asesino, acosar a su victima por teléfono, que volveríamos a ver en Prom night y Scream.
El comienzo está bastante bien y nuestra protagonista realiza una actuación bastante creíble, pero acaba volviéndose monótono al ver como el tiempo pasa y pasa y no ocurre nada. Podría haber sido un comienzo excelente si lo hubiesen acortado un poco. Después la película da un cambio radical, cambiando de género, de terror a policíaco. Ahora veremos a nuestro asesino, supuestamente rehabilitado, tratando de huir de la persecución del detective. El ritmo del comienzo decae aun más hasta perder todo interés. De hecho, si la película se salva es por su más que digno final.
Actuaciones correctas y algún que otro susto bien logrado. No aporta nada, pero se deja ver.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Lo verdaderamente curioso de esta película es que el asesino acaba dando pena. Por lo visto sale rehabilitado del manicomio e intenta llevar una vida normal, pero es rechazado por todos y perseguido incansablemente por el detective.