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Críticas de: Listocomics Puntocom
Listocomics Puntocom |
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(Barcelona, España)
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| 223 | Críticas |
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| Media de sus votaciones:
6,7
(ver sus estadísticas)
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La naranja mecánica (1971)
Stanley Kubrick
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| 242 de 293 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
12 de Enero de 2007 |
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Día a día, expertos psicólogos trabajan codo a codo con escritores, cineastas, actores, ilustradores, diseñadores gráficos y artistas en general, con la única intención de manipular nuestro subconsciente y desbarajustar nuestros impúlsos límbicos hasta el extremo de hacernos creer cosas de lo más absurdas (como por ejemplo que Nixán limpia más blanco, o que los refrescos de cola saben bien y tienen un color bonito).
Lo llaman marketing, pero también podría llamarse brainwashing, y, simplificando un poco su elaborado método, se trata de inundar nuestros oidos y retinas (a través de los medios de comunicación y de los carteles en los espacios públicos) con imágenes y sonidos que combinan estímulos atractivos (música molona, imágenes sensuales, frases inspiradas...) con productos inanes (refrescos, contratos de telefonía, hamburguesas...), hasta que, sin darnos cuenta, se producen connexiones neuronales que no deberían producirse y quedamos condicionados y empezamos a babear frente a los escaparates, tal cual el perrito de Pavlov cuando oía campanitas.
Mayormente su objetivo final no es otro que rellenar los bolsillos de las grandes corporaciones haciéndonos consumir sin criterio hasta que se vaya a tomar por culo el planeta.
¿Pero qué pasaría si se intentase usar este tipo de tecnologías con fines más nobles?
¿Qué pasaría si los psicólogos dejasen de hacer el Mal e intentasen manipular nuestras mentes para convertirnos en mejores personas en lugar de en autómatas consumistas?
¿Podría manipularse el subconsciente de un psicópata hasta el punto de hacerle abominar el uso de la violencia?
¿Qué es lo peor que puede pasar si seguimos maltratando algo tan delicado como es el cerebro humano?
La Naranja de Relojería (también conocida como la Naranja del Infierno en Serbia o Naranja Mecánica en España) es una interesante novela de Anthony Burguess que explora estos temas medio en broma medio en serio, y que Stanley Kubrick adaptó al cine casi literalmente.
Y se lió la de Dios es Cristo, no por las profundas connotaciones morales del asunto, sino porque (pausa para bostezo) en la peli había imágenes de sexo y violencia, y, sobretodo en UK, surgieron como setas grupúsculos de proto-skinheads que imitaban a los zumbaos protagonistas del relato y zurraban a los indigentes por la calle.
Un gran libro y una gran peli, pero qué asco de mundo.
Nota: excelente.
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Carretera perdida (1997)
David Lynch
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| 282 de 409 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
21 de Noviembre de 2007 |
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Sueño que estoy jugando a ajedrez con David Lynch.
El tío va y mueve un caballo en diagonal. Digo "Eh! Que los caballos no se mueven así!" pero Lynch no dice nada, permanece todo serio, con el ceño fruncido, mirándome a los ojos. Si no me intimidase tanto, le tiraría el tablero a la cabeza.
Intento explicarle las normas del ajedrez una vez tras otra, pero él no dice nada y pone cara de estar usando técnicas de meditación trascendental para promover la paz en Oriente Próximo.
Sin embargo, de detrás de una cortina sale un señor muy misterioso y me dice que David Lynch es un genio y que los genios no siguen las normas.
David Lynch, quizá para ilustrar la frase del hombre misterioso, agarra una de mis torres, se la pone en la boca y empieza a masticarla. Crunch crunch crunch.
El señor misterioso dice "¡oh, sí, que jugada más perturbadora e inesperada!"
Durante unos segundos permanezco helado en mi silla. El señor misterioso empieza a carcajearse y a la que me doy cuenta David Lynch está corroborando su genialidad por el proceso de ir sustituyendo algunos de los peones negros por pistachos. Luego se saca de la manga un as de corazones, una sota de bastos y una ficha de parchís, los lanza hacia mí y dice "jaque".
Yo me enervo y le digo "jaque de qué, cabrón, si no juegas bien no es divertido!" y me gustaría explicarle que algunas normas no están para romperlas sinó para seguirlas, tanto en los juegos como en el arte, que si la gente sensata pone introducción, nudo y desenlace en las películas, no es por imposición sino porque así es como las narraciones funcionan... pero intuyo que no me está escuchando porqué se ha bajado los pantalones y se ha introducido la reina blanca en el orificio rectal.
El señor misterioso se inclina y me susurra al oído que para disfrutar de la partida lo que tengo que hacer es aparcar mi mente racional y olvidarme de los prejuicios de la narrativa convencional.
No sé cual de los dos está más loco, el cineasta-gurú o el que le ríe las gracias, y, temiendo por mi integridad física, intento ganarme su simpatía alabando El hombre elefante y Una historia verdadera, que al menos parecían estar realizadas por y para seres humanos (y que yo incluso me reí con Eraserhead porqué me pensé que había que tomársela a cachondeo)... pero que lo último que necesitaba el mundo eran malos rollos innecesarios y que, si por favor me mostraban la salida yo es que ya me iba.
Lynch se saca los zapatos y empieza a cortarse las uñas de los pies sobre el tablero (son unas uñas grandes y negras como mejillones y apestan a surströmming).
El señor misterioso dice que quedaré como un tonto si me voy antes de que haya terminado la partida, que me relaje y no intente entender nada, que me deje llevar por las sensaciones como si estuviese viendo un cuadro del Tapias o un pisapapeles del Chillida, pero las sensaciones no me resultan agradables. Quiero irme a casa.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Creo que estoy oyendo el despertador y, en un estado de duermevela, me envalentono y le digo al Lince que cuando un escritor o cineasta plantea un misterio es de buena educación resolverlo, no irlo enmarrullando progresivamente y luego dejar la trama hecha un lío.
Lynch, el genio, vuelve a mover el caballo en diagonal y dice "jaque mate".
Y entonces me despierto de mal humor, ya estoy hasta las narices de tanta chorrada onírica, profunda y perturbadora, a ver si mañana tengo más suerte y sueño que juego al teto con Sofía Coppola.
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Los Simpson (Serie de TV) (1989)
Matt Groening (Creator)
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| 155 de 170 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
23 de Octubre de 2007 |
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¿Podemos confiar en que los padres impartan educación ética y moral a sus retoños?
Lo dudo. Muchos padres están capacitados para procrear pero no para educar. En realidad muchos de ellos no estarían procreando si hubiesen acanzando un nivel más alto de competencia en el uso de métodos anticonceptivos, ¿cómo vamos a pedirles que enseñen a sus churumbeles a diferenciar el bien del mal? Y al fin y al cabo la mayoría de gente curra hasta tarde y no tienen tiempo para estar en casa con los mocosos.
¿Podemos delegar esta responsabilidad a los curas?
No, por dios, eso no. Dudo que el concepto de la fe y los tocamientos curiles sean provechosos para el desarrollo cognitivo y emocional de los chavales. Si por mi fuese, nadie pisaría una iglesia antes de haber cumplido los 18.
¿Entonces qué, que les impartan enseñanzas éticas y morales en el cole?
Ahora lo llaman Educación para la Ciudadanía, antes lo llamaban Ética y antes lo llamaban Urbanidad, pero el objetivo venía a ser el mismo, y la idea parecía buena... pero cuando mandan los progres los fachas tienen miedo de que se eduque a los niños para ser progres y cuando mandan los fachas nos cagamos por la pata baja.
Y los pobres profesores suficiente faena tienen para conseguir que 30 gilipollas se estén callados como para encima tener que enseñarles a dialogar como personas.
Sólo nos queda una opción: dejar a los niños aparcados frente a la tele y a ver qué pasa.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)
Ver todo
spoiler: Ojo: la mayoría del entretenimiento infantil está pensado para niños imbéciles y parece promover la violencia, la ñoñería, el maniqueísmo, los gritos y la hiperactividad, pero también existen Los Simpson, una maravilla de 20 minutillos (más 15 de publicidad) capaz de hipnotizar a los críos en cuanto todavía están superando su etapa Teletubby, con unos colores vistosos y un mogollón de gags, un ritmo alucinante, unos argumentos no repetitivos y unas impecables enseñanzas morales. Es una serie de dibujos animados en la que no se reparten mamporros porque sí; una serie en la que se ridiculiza la violencia, el sexismo, la avaricia, el gandulismo, la corrupción y la necedad, una serie en la que se exalta la inteligencia y el valor del trabajo (aunque Lisa sea una cursi, siempre queda claro que ella es el futuro), y en la que se insiste en la importancia de la amistad, la familia, la honestidad y la autoestima; una de las pocas series en la que, cuando tratan temas polémicos, se evitan los maniqueísmos y se muestran ambas versiones de la bronca.
Y los chavales llegan a la pubertad y se convierten en adultos pero pueden seguir viendo los mismos capítulos una y otra vez porque siempre se descubren nuevos chistes y siempre hay varios niveles de lectura. Y los cinéfilos pueden jugar a descubrir mil guiños al séptimo arte (aquí tiene usted unos cuantos) y los literatos pueden jugar a descubrir mil guiños literarios y los nostálgicos pueden darse cuenta que las primeras temporadas eran más cutres pero también tenían su gracia, y los puristas pueden cagarse en Antena-3 por la falta de respeto hacia la audiencia que muestran al pasar los capítulos desordenados, doblados, recortados y sin títulos de crédito.
¿Podemos confiar en que la tele imparta educación ética y moral a nuestros retoños?
Sí señor sí, gracias a Matt Groening, James L. Brooks, Sam Simon, George Meyer, John Swartzwelder y Conan O'Brien sí que podemos.
Los Simpson, desde 1985, la mejor serie de televisión de todos los tiempos.
Aunque a mí personalmente me gusta más Futurama.
Nota: matrícula de honor.
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Cube (1997)
Vincenzo Natali
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| 128 de 162 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
6 de Febrero de 2007 |
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¿Eo? ¿Usted quién eres? ¿No sabrá usted por qué estamos en este mundo? ¿A dónde vamos? ¿Se trata de un juego? ¿Cuales son las normas? ¿Cual es el objetivo? ¿Por qué hay tantas trampas? ¿Qué podemos hacer para obtener alguna respuesta? ¿Qué podemos hacer para evitar el dolor? ¿Podemos hacer algo para evitar la muerte? ¿Si no queremos jugar podemos irnos? ¿Quién es el hijo de puta que ha diseñado el "juego" con tanta mala leche? ¿Vale la pena intentar colaborar o es mejor que compitamos entre nosotros y nos odiemos a muerte?
La vida es un cubo de luz y de color en una de las pocas películas de terror que no trata a los espectadores como si fuesen idiotas.
Nota: excelente.
(bueno, los más empollones detectarán un par de gazapos matemáticos, pero a parte de esto es impecable)
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Regreso al futuro (1985)
Robert Zemeckis
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| 104 de 115 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
3 de Agosto de 2007 |
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Antes de que se inventase Futurama, era Regreso al Futuro la mejor comedia de ciencia ficción de todos los tiempos.
Unos efectivos efectos especiales, un ritmo narrativo que parece el ritmo que pillaba Miles Davis tocando la trompeta tras meterse un chute de la mejor cocaína, unas sobreactuaciones fantásticas y un montonazo de chistes eternos (exceptuando el chiste sobre los trajes de Devo, que ha quedado un poquito anticuado) se ponen al servicio de una de las pocas tramas sobre viajes temporales que encaja como un inmenso puzzle sideral, que parece inspirada en la bibliografía de Sigmund Freud y que, al contrario de muchas pelis de ciencia ficción de tono más solemne, resulta mentalmente estimulante a la par que refrescante.
Por si esto fuese poco, está protagonizada por el chico más cool de los 80, el mismísimo Michael J. Fox y por un señor con cara de loco capaz de pasarse toda la peli hablando muy rápido y a gritos sin que se le escape la risa. Si les perece fácil, inténtenlo aunque sólo sea cinco minutos.
Y los terroristas supuestamente libios (que van vestidos de saudíes) y el esbirro que lleva esas desconcertantes gafas 3-D salen poco rato pero también son entrañables.
Los expertos dirán que es una peli de entretenimiento puro, pero ustedes no se lo crean. En realidad es una película con vocación de bestseller de autoayuda cargadita de buenos consejos para los adolescentes de todas las edades:
a) no dejes que te pisoteen;
b) respetate a tí mismo para que puedan respetarte los demás;
c) modera la ingesta de alcohol, que borracharse no es siempre una buena idea aunque todo el mundo lo haga;
d) concéntrate en tus metas y conseguirás todo lo que te propongas;
e) si viajas al pasado, no te folles a tu madre.
Sobretodo insisten mucho en la d, repitiendo el mantra "If you put your mind to it, you can accomplish anything" hasta el punto de que a uno le parece oir las voces interiores de todos los espectadores murmurando QUIERO... UN... DELOREAN... PRODIGIOSO... QUIERO... UN... DELOREAN... PRODIGIOSO... QUIERO... UN... DELOREAN... PRODIGIOSO... Y QUIERO... VOLVER... A SER... JOVEN...
Nota: excelente alto.
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