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Críticas de: Angel Lapresta
Angel Lapresta Zaragoza - España 
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Los santos inocentes (1984)
Mario Camus
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| 75 de 80 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
1 de Octubre de 2005 |
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Después del éxito obtenido con “La Colmena”, el productor Julián Mateos, ofreció a Mario Camus la adaptación de la novela de Miguel Delibes “Los Santos Inocentes”, hasta entonces una obra minoritaria y elitista.
Con la colaboración de las ayudas oficiales de rigor, Camus realiza una de las más magistrales adaptaciones del cine español. Con un reparto de primer orden (Francisco Rabal y Alfredo Landa fueron premiados en Cannes), y con su perfecta realización, el film se constituirá como referente del cine literario, y curiosamente como el lanzamiento de una novela hasta entonces limitada a círculos reducidos.
La obra, no trata de una temática general, sino que se ciñe al mundo de la España rural del sur, donde los latifundios, administrados por rancias familias ultra conservadoras, quedaban más cerca de los tiempos de la esclavitud, que del siglo veinte.
La acción se desarrolla en los años sesenta, en la vasta región extremeña. Un cortijo, –de tantos–, infrautilizado económicamente y empleado como finca de recreo para la caza, alberga las mas humildes familias en las más precarias condiciones. Entre ellas la de Paco, dos hijos adolescentes, una niña tetrapléjica y un cuñado deficiente mental.
Pero Paco es bueno como ayudante de caza y el señorito lo necesita para su divertimento como un auténtico perro. Un accidente, dejará “inservible” a Paco para su “amo”, lo que complicará más, si cabe, la situación de miseria de la familia,… hasta que el “tonto” de la familia, ignorando que no debía tener dignidad, haga uso de ella.
Una engañosa esperanza, se centra en la figura de los hijos, que acabarán huyendo finalmente de aquella indigencia, hacia una sociedad que comenzaba su incipiente industrialización en las ciudades, y que comenzaba también un nuevo estilo de esclavitud e indignidad, más confortable materialmente, pero moralmente, no muy distante del vivido por sus antecesores en la finca, (ahora empresa), del señorito.
Angel Lapresta 
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La colmena (1982)
Mario Camus
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| 18 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
25 de Septiembre de 2005 |
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Con la llegada al gobierno de los socialistas, a través de la Dirección General de Cinematografía, y la persona de Pilar Miró, se abrirá un claro apoyo a la maltrecha economía de la industria del cine.
Pero, como siempre que media alguna subvención, premio o similar, se corre el peligro de que el producto final no sea la creación libre del autor, sino que esté en función de los gustos y patrones marcados para conseguir la gratificación.
Y uno de los caminos más seguros y comerciales lo constituyó la adaptación de novelas ya consagradas literariamente.
Mario Camus, que acabará siendo un experto, adapta en este caso la obra de Camilo José Cela “La Colmena”. En un trabajo impecable, pone en imágenes, de forma coral, la vida en la inminente posguerra.
A través de un elenco de excelentes personajes, humaniza de forma contundente y amena, la indigencia de la bohemia, la camaradería en la prostitución, el miserable pero recurrente estraperlo o las pírricas ventajas de los que habían ganado la guerra, porque lo cierto es que en el país no había nada, que no fuera hambre y represión.
Estamos pues ante una magnífica película, que, aunque resulte, al fin y al cabo, recurrentemente literaria y falta de la frescura propia del cine autónomo, la perfecta realización de Camus, en una perfecta ambientación y con el mejor reparto del momento, consigue, sin duda, una de las más sobresalientes adaptaciones del cine español.
Angel Lapresta 
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El pisito (1959)
Marco Ferreri, Isidoro M. Ferry
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| 14 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
23 de Julio de 2005 |
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Después de numerosos proyectos como productor, abortados por la censura, el italiano Marco Ferreri, afincado por entonces en Madrid, aborda, ahora como director, junto a su inseparable guionista Rafael Azcona, la adaptación de la novela de este último “El pisito”. Las argucias de trabajar en clave de comedia, procurar un aparente final feliz o evitar temas conflictivos con los censores, hizo que, por fin, la película viera la luz en 1958.
El estilo del Ferreri de entonces, muy influenciado por el neorrealismo y la comedia social de su país, y en plena eclosión del realismo crítico también en España, no podían quedar ajenas a su trabajo.
Así pues, “El pisito”, relata en tono de comedia realista (algo exagerada e histriónica), el problema de la vivienda en los años duros del franquismo. Un problema, que bien podía haber sido cualquier otro, referente a la más pura subsistencia de las clases humildes.
En el argumento, una pareja, con trece años de noviazgo por no encontrar vivienda, el novio se verá obligado a contraer matrimonio con su anciana y moribunda casera, para poder heredar simplemente el derecho de subrogación en el alquiler del viejo piso, convertido, por otra parte, en miserable remedo de pensión, a base de realquilar habitaciones.
El final esperado, revelará una actitud por parte de la nueva inquilina, que deja muy abiertas las conclusiones del nuevo futuro de la antigua pareja.
Angel Lapresta 
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El sol del membrillo (1992)
Víctor Erice
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| 12 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
12 de Agosto de 2005 |
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Tercera película en treinta años del atípico Víctor Erice, en este caso apartándose sustancialmente de la temática de posguerra que había marcado sus anteriores trabajos, para adentrarse más directamente en una metafórica y profunda reflexión sobre el paso del tiempo, a través de la evolución de la luz.
El film se presenta a modo de falso documental sobre la realización de un cuadro de un membrillero, en casa del excepcional pintor Antonio López.
Por una parte, y en una lectura superficial, aunque en sí suficientemente interesante, Erice nos enseña la forma de trabajar del genial pintor; su meticulosidad, su respeto y admiración por la realidad, por la vida y por su libertad de expresarla. Una forma de trabajar, o más bien de entender la existencia, que evidentemente, su resultado se trasladará a su incomparable obra pictórica.
Esta obsesión del pintor por captar el instante perfecto, nos lleva a una segunda lectura, a la existencialista confirmación de la inexistencia del tiempo, a la imposibilidad de retener la vida, ni siquiera en la abstracción de un cuadro.
El resultado final, con la presencia de la muerte, junto con la continuación de la vida, nos deja la sospecha de que la verdadera obra no es la acabada o inacabada, que más da, sino el proceso de realización, en el infinitesimal tiempo presente que contiene el verdadero contacto con la vida.
Angel Lapresta 
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El sur (1983)
Víctor Erice
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| 11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
9 de Agosto de 2005 |
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Los problemas de Víctor Erice con los productores resultan evidentes, a la vista de su trabajo, un film cada diez años, y este que nos ocupa, reducido a una primera parte del guión, revelan en el director vasco una clara incompatibilidad con la industria del cine.
En su segundo trabajo “El Sur”, Erice continúa con su estilo introvertido y elitista, para contarnos un argumento situado en la ya avanzada y eterna posguerra de los cincuenta, y que podría ser otra historia paralela a la de su ópera prima, basada en los desastres sociales del régimen, quince años después.
Un médico y su mujer, represaliados de alguna forma por el desenlace de la guerra civil, se encuentran instalados en un aislado caserón de la Castilla rural, muy lejos de sus orígenes en el sur.
El film nos presenta a un hombre maduro, conformado, pero amargado al haber tenido que renunciar a sus raíces, su familia,… y sus amores. Su hija, una niña, verá la figura del padre idealizada y perfecta. El paso de la niñez a la adolescencia, le irá descubriendo, o más bien intuyendo, la verdadera personalidad del padre, con sus ideales desbaratados, sus amores perdidos, y su desubicación irreversible.
La adoración de la niña, se convertirá en decepción de la adolescente, para terminar en un sentimiento de comprensión y de pena, hacia un hombre que vio desperdiciada su vida, por los devenires políticos de un país pacato y mísero.
No se puede dejar de mencionar la reivindicación del director sobre el rodaje de una segunda parte que habría de desarrollarse en el sur, que aclararía las nostalgias y el vacío del protagonista, y las dudas de su desconcertada hija. No obstante, la clave de insinuación empleada en el rodaje, hizo considerar al productor (Elías Querejeta) la acertada conveniencia de dejar el film abierto a la imaginación del espectador.
Angel Lapresta 
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