276 de 380 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Como reza su frase promocional, "No estarás preparado". Pero ni ahora, ni en mucho tiempo. Un absoluto y total disparate en el que Zack Snyder se suicida fílmicamente porque no sé a cuántos frikis nos puede interesar este dantesco espectáculo (dantesco por el protagonista de Devil May Cry, digo).
El «guión» es una excusa para mostrar escenas que desemboquen en una explosión de espinillas del público potencial. Una especie de mezcla entre "Moulin Rouge", "Cisne Negro", "Alguien voló sobre el nido del cuco" e "Inception" que ha perdido totalmente el rumbo. Y es que no importa lo mongólico que pueda sonar un plan de fuga de un manicomio en el que para conseguir los objetos una moza tiene que realizar un baile muy seductor que acaba con todas las mozas liándose a tiros en el Abismo de Helm. Porque mola, y eso es lo que importa.
No intentéis comprenderla, porque creo que ni Zack Snyder ni el japonés que le ayudó a escribirla saben de qué carajo va el asunto, y lo mismo les da, si han podido meter todo lo que les gusta en un cóctel explosivo de delirio para fans de Blind Guardian y D&D.
En cuanto a la banda sonora, otra grandiosidad. Se supone que están en los años 50, pero bailan a ritmo de rock alternativo. En un momento sale un personaje mientras suena una mezcla entre rap, I Want It All y We Will Rock You. Todo a la altura de las circunstancias.
Y es que, al final, no importa que el filme sea un "Balada Triste de Trompeta" a la enésima potencia, ni que sea más extraña que una de David Lynch, porque luego lo mezcla con Michael Bay y lo que sale de ahí es lo más deseable: mozas con escopetas, katanas y vestidos de colegiala reventando zombis alemanes. Una broma del equipo de principio a final, especialmente al troll-final, que te dice directamente a la cara, «Era una coña absoluta, por si no te habías enterado».
Y es que esta obra maestra de lo infame pertenece a ese tipo de películas en las que puedes estar diciendo «Joder, pero qué mala que es, válgame», pero cuando se acaba, sólo puedes pensar si dentro de poco saldrá una versión extendida unrated o si ya está preparando la secuela con cowboys y Cthulhu. Y como a mí me mola el rollo que lleva Zack Snyder, que hace lo que le sale de las narices aunque no lo vaya a ver nadie, pues lo puntúo bien. Más aún cuando es una cosa a la que sólo le falta poner "Fase 1" para demostrar más que es un videojuego.
Y sí, Zack más fiel a su estilo que nunca, sin el cual habría durado la mitad, ya los primeros 10 minutos están a cámara lenta y en macro. Estético a tope, todo muy bonito y muy barroco.
Porque esta no es una de esas que "O la amas o la odias", sino que perfectamente puedes hacer ambas cosas. Y recordarás a Scott Glenn con la cara de David Carradine. De eso no cabe la menor duda.
La peli que desearía que no existiera para poder hacerla yo.
232 de 306 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Una ambientación tan lúgubre y desgastada que acojona y deprime por sí sola; unos personajes en verdad extrañísimos y que encima resultan ser basura de la sociedad; unas peleas para nada bonitas de ver, sino crueles, brutas y sin coreografías bailongas; fotogramas y publicidad subliminal de pura parodia al consumismo; frases y escenas cargadas de un humor más negro que la sombra de Lucifer... Este filme es extremo, se sale de los límites, es incorrecta del todo. No es para todos los paladares. Si te consideras sensible, te repugnará en demasía. Así que no creo yo que pillarse un berrinche porque a alguien no le guste esta controvertida obra sea lo más normal. Sería más común que fuera al revés.
Las interpretaciones son geniales, y la dirección es tan estrambótica como grandiosa. Entre los planos-secuencia de cosas pequeñas (mismamente el inicio que va desde el interior del cerebro hasta la pistola), lo de Ikea, los fotogramas subliminales de Tyler Durden antes de que éste aparezca... Todo resulta tan extraño como atrayente. Encima está esa ecléctica banda sonora en la que destacan temas electrónicos capaces de taladrar cerebros. Y los giros de guión no toman al espectador por un bobotonto.
Original, diferente, oscura... Es muchas cosas, y muy, pero que muy, controvertida. A los modernillos seguro que les gusta. O no, por su estilo MTV, no sé, nunca he entendido ni entenderé la mente de los modelnos.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Por cierto, respecto al polémico mensaje: en realidad no es un alegato a favor de la autodestrucción personal. Eso es lo que parece al principio. Veamos, el protagonista (al que no sé por qué la gente sigue llamando Jack, si en los créditos aparece como Narrador, y lo de Jack lo dice porque en una revista lee un artículo que dice «Soy la médula de Jack [...], soy el colon de Jack», y se queda con el chiste ese pensando siempre «Soy el nosequé de Jack», pero ná más), está atado, como muchos, al afán consumista, al tener de todo aunque no lo necesites. Entonces despierta en él su otra personalidad, Tyler Durden, que es básicamente la parte de él que rechaza todo esto. Busca la purificación mediante deshacerse de todo lo que no sea indispensable para pervivir, y mediante la destrucción personal. Básicamente, busca la felicidad a base de vivir de la forma más animal posible. Y es cierto que en los varones, la violencia nos sirve como desahogo tremebundo. Nos peleamos, sangramos, destrozamos... la adrenalina se descarga, y a pesar del dolor acabamos sintiéndonos mejor. Sí, es primitivo y todo lo que queráis, pero es verdad, y es así.
Lo que ocurre es que la parte autodestructiva de nuestro narrador acaba tomando más y más el control, le atrapa en otro mundo, en el justo opuesto del que estaba. En ese mundo de destrucción y de acabar con todo lo innecesario... Y pasa de ser un individuo controlado por su entorno social, a ser un individuo controlado por sus instintos más primitivos. Al final, se da cuenta de que esto no puede seguir así, y decide librarse de Tyler para ser libre por fin.
Sí, sé que me explico de culo, pero creo que se puede entender lo que digo, ¿no?
99 de 116 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Luego dirá la gente que 'Perdidos' era una engañifa, pero válgame lo que se nos presenta aquí.
Que es una historia de personajes y por eso está justificado que no expliquen ABSOLUTAMENTE NADA, dirán. Y ahí está el problema, que los personajes me la sudan tres cojones. Que durante los primeros diez minutos de cinta parece que pueden dar juego, pero en cuanto empieza la liada, sólo hacen falta treinta segundos para querer que todos mueran cruelmente y se acabe ya el suplicio. Vale, se puede salvar Maribel Verdú, porque todo el mundo quiere a Maribel Verdú. Y Carmen Ruiz puede tener un pase por construir un personaje tan patético que hasta resulta gracioso. El resto, al paredón, empezando por el Velencoso.
La fotografía muy buena, sí, y los efectos especiales resultones también, de acuerdo, pero eso no salva de la quema un producto que no se sostiene por ningún lado. Que la humanidad desaparece como si del Rapto se tratase, y sólo quedan por ahí animales que se vuelven violentos y provoca que los personajes vivan situaciones de gran emoción y suspense. En teoría, porque en la práctica lo que tenemos es una de las persecuciones más anodinas que he tenido la desgracia de ver. Madre mía con los perros. Que además deben de ser muy tontos, porque no encontraron comida por ninguna parte hasta que el grupo de protagonistas cogen los suministros que había a diez pasos suyos. Detallitos como el hecho de determinar que un tipo ha muerto antes de que sucediera todo el follón porque su reloj se paró a una hora distinta a la que el resto de los aparatos. BRAVO POR ESA LÓGICA APLASTANTE, APLAUSOS. Y ya desde ese momento, como para tomarse en serio algo.
"Es que el final es anticlimático para que tú lo completes…" MIS COJONES. Que no sabían cómo acabar y ea, a ver si cuela. Y así con todo el resto de la película. Que además se supone que pretende ser original, pero resulta de un esquematismo atroz. Los personajes tienen un encontronazo con animales. Uno de los protagonistas desaparece (el que te esperas, siempre). Lamentos. Encontronazo con animales. Vuelta a empezar. Y así hasta el final. Madre mía qué tedio.
En definitiva, que como siempre, se agradece el esfuerzo y todo eso, pero así no. Pero nada, nein, qué bochorno. Al final uno se queda con millares de preguntas sobre el argumento, pero a los cinco minutos te puedes dedicar a otra cosa porque realmente no te interesaba en lo más absoluto seguir recordando el film.
102 de 135 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cientos y cientos de planos de árboles. Y ninguno viola a nadie.
Al final resulta que la peñita esta que nos decían que eran vampiros, son en realidad una mezcla entre los X-Men y los Inmortales. Cada uno con sus superpoderes especiales (que si barrera mágica, hostias que provocan terremotos, poder eléctrico, pirokinesis…) y para matarles hay que arrancarles la cabeza. También dan hostias así un poco a lo Dragon Ball que te visten de torero, pero poco más.
El zurullito que se nos presenta es por fin la conclusión de la saga. Desde la tercera entrega (o la segunda, o la primera incluso) fue un «Los que entráis aquí, abandonad toda esperanza», así que verlas es por puro fetichismo de la vergüenza ajena. Y como tal, aquí tenemos ya de principio una buena ración de frases para el sonrojante recuerdo («Qué hermosa eres. Ahora tenemos la misma temperatura» es una de las que abre la película y queda grabada a fuego), un argumento para provocarte un "Scanners" en toda regla (yo no me enteré de la misa la mitad, y mira que la película es simple de cojones), y al final, la épica batalla final.
Y vaya batalla, me cago en diez. Descojonante, pero aún no comprendo por qué una película con tantas decapitaciones por minuto puede ser tan asquerosamente mala. Además, no sé qué sucede, pero ¿cómo puede una película con tanto presupuesto lucir tan mal? Todo resulta de un cutre que a veces llega a una mezcla de The Asylum y "Hecho en Syfy". Por ejemplo, la cara del bebé, los lobos, y, sobre todo, la súper-velocidad, que parece una mezcla entre la serie aquella de Flash de los 90 y Benny Hill. Todo de un ridículo que sólo falta por ahí Leslie Nielsen (que en paz descanse) para despejar las dudas de si se lo están tomando en serio o es todo una gran coña, que aún no sé si me reía con la película o de ella. Un desfile de poderes porque sí que debería resultar épico y sólo logra arrancar carcajadas.
Las interpretaciones, como siempre, pasadas por valium (la Stewart, cuando sonríe, parece que le hayan puesto grapas en la cara), y aún me pregunto qué hacen por ahí Michael Sheen y Dakota Fanning. Pobrecillos. La segunda además en un papel que es más un cameo, pero bueno. Y la voz en off… ay, la voz en off. ¿Aporta algo? Sí, algo más de lo que reírse.
Se agradece que vaya bastante al grano, aunque tampoco es que haya mucho que contar, esta saga está más vacía que una bolsa de Matutano. Que si entrenamiento vampírico, que si estupidez argumental (la Stewart es el vampiro más fuerte PORQUE SÍ, momento "cómico" por ello, malentendido a lo "Aquí no hay quien viva" por el que se lía todo con los vampiros chungos, imprimación pedófila pero no con discusión chorra de diez segundos…), que si batalla, que si adiós muy buenas. Y los personajes que podrían tener interés, desaprovechados como siempre. Al final te resumen la saga entera y te quedas igual. Los créditos se supone que deberían ser emotivos pero en este cagarro sólo te dan ganas de salir corriendo de la sala y «hasta nunca».
Pero claro, ¿es qué esperábamos algo?
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
Homenaje al Spiderman de Sam Raimi cuando la Stewart ve los pequeños detalles de cada cosa.
¡¡Y encima hay homenaje también a Resines y Los Serrano en la batalla final!! Despiporre.
118 de 168 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Esta memez sin límites intenta hacer pasar por real la leyenda de la espada Excalibur. Sí, hasta aquí todo muy bonito y muy interesante, hasta que te das cuenta de que incluso "300", "Mentiras arriesgadas", "Hero" y "Misión Imposible 2" son visiblemente más creíbles que todo este tinglado, refrito de innumerables películas que año a año se estrenan, y en la que hay espadas, arcos y una infinidad de planos aéreos.
Como el presupuesto no les daba más que para unos efectos especiales calidad Amstrad y unos decoradas de teatrillo de EGB, pues pillaron a una pandilla de actoruchos con parálisis facial permanente, y entre los que encontramos al otrora gran actor Ben Kingsley, hoy en día de truño en truño. También resulta que nuestra pandilla de facinerosos compuesta por la versión cutre del Aragorn, un guaperillas que no hace ni el huevo, un negro enorme (porque en estas pelis, el negro siempre es enorme), un viejales mezcla de Gandalf y Tamariz y que mete unas hostias con el palo que ya querría el Kilik del Soul Calibur, una guerrera (que váyase usted a saber qué pinta en esos tiempos, ¡igualdad de género al poder a pesar de lo inverosímil y ridículo que resulte!), mezcla entre la de "El jorobado de Notre Dame" y el príncipe de Persia, y que encima es la que más zurra a todos, y un chavalín odioso, rubito y con cara de inocente, son capaces de apalizar a cualquier ejército de bárbaros sin despeinarse sus looks que ni recién salidos del Antonios' ni mancharse sus inmaculados ropajes ni sus pulcras carillas, sin necesidad siquiera de una mínima estrategia.
De la fotografía no merece la pena hablar; de la banda sonora, lo único que se puede resaltar es que es el producto de una mezcla entre la de "Liberad a Willy" y la orquesta de las fiestas de mi pueblo. El guión, si existe, es un corta-pega pasado por drogaína de "Braveheart", "Troya", "Excalibur", "ESDLA", "Gladiator", "El rey Arturo" (truño duro), y algunas más que ahora no recuerdo y prefiero no asociar a este productor de vergüenza ajena. La dirección es del todo impersonal, desvergonzado refrito también de las películas anteriormente mencionadas, y con algún plano que parece directamente robado de las originales, como si de un film turco se tratase.
Vamos, un truño tamaño puño no recomendable ni para los que les gusten las pelis de fantasía (porque esto, en teoría, es una visión de cómo habría sido en realidad), ni las épicas con batallas multitudinarias, porque las que hay aquí ya las habrá visto en otras, y con mejores actores, mejores efectos especiales, mejores... todo. Con momentos humorísticos tan simpáticos como una patada en los huevos, este trailer largo es recomendable como analgésico, porque el sufrimiento de tus retinas eclipsará cualquier otro dolor. Con receta especial para el compañero que ha gastado su valioso tiempo en fusilarme todas las críticas, y a otros tantos swl pelotón que ni dan su opinión (ver "Full Metal Yakuza"). Resumen en el spoiler.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
En los finales del imperio romano, los Césares son fulminados año tras año como plaga de mosquitos. El nuevo es un chavalín repelente, que tiene de profesor a una especie de Aristóteles llamado Ambrosio que mete unas hostias que pa' qué, y puede parar pedradas como si nada de un guerrero. En esto que al Tamariz le destituyen porque sí, y el guardián del césar es un tipejo que el año anterior estuvo a punto de cortarle la mano por tocar los huevos.
En ese momento, los de la aldea de Astérix se cogen un rebote y se van a Roma a matar y conquistar porque les sale del mismísimo nabo. A los de la guardia se los follan como si nada, excepto a los mejores amigos del capitán que se los llevan apresados, y al capitán, que se ha quedado debajo de un montón de muertos. El niñato consigue librarse de un bárbaro que es más tonto que los pelos del culo, que ven llegar la mierda y no se apartan, pero luego dios sabe por qué, le aprisionan. Cuando están a punto de cargárselo, aparece el Tamariz y les convence de que no se lo carguen por no sé qué chorrada. Vamos, que los gabachos se los llevan a los dos a una isla perdida de la mano de dios en la que resulta que hay un espadón que se carga tó.
Entretanto, el Aragón se va a salvar a sus amigos con la ayuda de alguien que va disfrazado de indefinido. Con un plan de una astucia similar a la de un simio muy tonto, engañan a los malos. El enmascarado, que luego se descubre que es una tía, les mete una paliza a todos, y el Aragón libera a sus amigos y se van todos a por el chaval. Llegan a la isla, y entre los dos protas se consiguen follar vivos a cientos de barbudos (los que antes dieron una paliza a un ejército entero en el que el prota estaba). El viejales hace artes marciales y se carga a unos cuantos, el chaval encuentra el espadón y se pira a buscar al ayudante del malo que les tiene ahí encerrados. No se lo carga por su inutilidad. Al final, todos escapan llevándose por delante a todo quisqui.
Cuando van a poner a salvo al chaval, les traicionan (oh, novedad), y casi todos consiguen escapar, cargándose a otros tantos que llevan mega-lanzaflechas. Deciden que son la nueva comunidad del anillo (o sea... de la espada). Andan, andan y siguen andando. Se van por las montañas de la primera peli de los anillos, se pillan un barcucho de no se sabe dónde y llegan a Inglaterra. Allí, está todo hecho mierda porque un tío con la máscara de Majora se ha cargado todo. Total, que llegan unos pringaos buenos, y se forman un ejército. Llegan los malos, el Aragón les suelta de memoria el discursito de Braveheart, se zurran a saco paco, los buenos les dan una paliza a los miles de malos aunque sólo tienen 2 catapultas y 15 arcos, vienen refuerzos de a saber dónde, el Tamariz se carga al máscara, que ha quemado el árbol de Minas Tirith, casi estalla el notas, todos sobreviven, los malos se retiran, y fin. Todo es una historieta del viejo loco que ahora se cree Merlín.