Es, sin duda, la mejor película de Tim Burton. Mejor que Batman, más emocionante que Eduardo Manostijeras. Tiene un ritmo lento y a la vez frenético. Cuando uno está viendo esta pelicula sólo piensa en que nunca se acabe, en que ese viejo moribundo siga contando esas historias que te hacen reir y soñar. Casi hace que cada historia se quede en tu memoria para siempre y sueñas con que esas historias también te pasen a ti. Porque no es una típica pelicula en que existe un hombre malvado que deba ser eliminado, sino de una pelicula sobre la verdad y si esa verdad debería ser adornada con la ficción haciendo que sea aún más interesante que lo verídico. Quizás la realidad sea demasiado aburrida.
spoiler:
He de darle la razón al médico de color: Prefiero los relatos contados por Edward Bloom a los ocurridos en realidad