23 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil.
En los 70 (Dios mio 40 años) el mundo de los tebeos en España cambió radicalmente. La maravilla (Marvel) a través de Ediciones Vértice, nos abrió la puerta a un mundo de superhéroes con un lado humano y espectacular al que quedé enganchado de por vida. Entre tantos, elegí, como mis favoritos al Doctor Extraño y al Capitán América. Desde entonces a hoy imaginar una película de cualquiera de los dos era un sueño, que tras algún intento fallido y después de cuatro décadas se ha hecho realidad.
La satisfacción y la decepción, como es lógico se reparten los sentimientos. La "fórmula" Marvel para el cine viene funcionando más que razonablemente con su inevitable dosis de "efectos secundarios" para los fans de tal o cual personaje.
Joe Johston no es Kenneth Branagh y compone una cinta irregular que funciona estupendamente en su primera hora acompañando a los orígenes de los personajes, con un cuidado diseño de producción, fotografía en sepia y un reparto equilibrado entre jóvenes y consagrados. Estupendos Weaving como el Craneo y Tucci como el creador del suero del supersoldado. La épica del personaje funciona y emociona, dejando espacio para el humor y la acción.
A partir de aquí en su segunda hora, las hazañas de Rogers en la segunda guerra mundial se pierden y difuminan y no están a la altura que se merece el personaje, la producción recorta gastos y la espectacularidad y carisma del Capi se pierden en guiños con un Bucky Barnes que paga el pato de la adaptación a la pantalla de su personaje (modificar su mítica "muerte" es algo que muchos no le perdonaremos a Johston) y con unos "Comandos aulladores" desangelados y de relleno quizá por la falta de Nick Fury al mando.
Cualquier pelea de la serie Bourne deja en ridículas las condiciones de combatiente de Evans y hubiera requerido de mayor coreografía de combate para demostrar que el Capitán América es una máquina de combate con corazón (nunca lanzaría un cuchillo a un enemigo que huye), por no hablar de las virguerias con el escudo, que la técnica podría habernos regalado.
Poco aporta el gran Tommy Lee Jones, cumple Hayley Atwell como la agente Carter y Crish Evans, probablemente por problemas de guión, funcionaba mejor como el díscolo Jhonny Storm de los 4F. Así llegamos a un final que parece mas preocupado por dejar todo preparado para la llegada de la próxima cinta de Los Vengadores que de terminar la historia como un héroe y villano de tal altura se merecen.
Acaban de editar un voluminosos tomo, algo carito, de las aventuras iniciales del Capi en su etapa de Lee y del rey de los lapices Jack Kirby. En dos palabras Im-pres-cin-dible.
Todavía los cómics no tienen nada que envidiar al celuloide.
17 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Casi por unanimidad la critica le ha dado un notable bajo a esta cinta y ha reconocido que potencia la franquicia X-Men.
Trataré de explicar porqué me parece muy mediocre y obviamente no me ha gustado. A los 20 minutos uno ya intuye que no está jugando en primera división y que los actores principales a pesar de sus caras conocidas aún les falta un hervor en su carrera, a excepción de un reciclado Kevin Bacon que cumple como siempre, por no hablar de la cuadrilla de adolescentes mutantes de uno y otro bando, faltos de carisma excusados por un guión que les otorga el rango de poco mas que muñecos para lucimiento de unos efectos especiales tan anodinos como sus personajes. La labor de vestuario y de maquillaje es sonrojante y mas teniendo en cuenta que Bestia y Mística ya han sido creados en anteriores cintas de la saga.
La banda sonora es una fanfarria permanente que no te da descanso ni en las escenas mas intimas y el diseño de producción (el avión de los X-Men no desentonaría en la series de marionetas del Capitán Escarlata de los años 60), solo luce en alguna escena de reminiscencias del agente 007.
La ocasión de aprovechar la década pop para encuadrar estos orígenes se tira por la borda cargando las tintas en el conflicto de los misiles cubanos que se soluciona con dos o tres imágenes de Kennedy de archivo y militares ruso-americanos de peli de guerra de serie B. Cualquier cómic de la patrulla X original refleja mejor esa época. Aún recuerdo las viñetas geniales de Stan Lee cuando el hombre de hielo y la Bestia salían a tomarse unas sodas e intentaban ligar con teenagers entrando en conflictos domésticos con los humanos no mutantes.
En 1999 y dentro de la tendencia por parte de Marvel a revisar y actualizar sus personajes Joe Casey creo "Hijos del átomo" miniserie en la que asistimos al reclutamiento y nacimiento de la Patrulla-X original con Cíclope, La Chica Maravillosa, Angel, El hombre de hielo y la Bestia. La personalidad de dicho quinteto fijada por Stan Lee esta a años luz de los mutantes que han sido elegidos (¿con qué criterio?) como iniciales en la película que son muy posteriores y nunca aportaron demasiado a la franquicia mutante.
En suma un desaguisado que no esta a la altura de las posibilidades que ofrece.
14 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil.
De la escasa filmografía de Carion, nos llega con el retraso habitual de nuestro cine este "bocadillo de polvorones" sobre la caída de la red de espionaje soviético, gracias a un coronel, idealista, algo ingenuo y chapucero , extraño dado su cargo y profesión, que aprovechando su descontento con la política de su país y sus simpatías por "lo francés" utiliza a un ingeniero galo destinado en Moscú para pasarle el expediente X "definitivo", que acabará con un régimen que ya solo se limita a copiar los avances de los demás.
Una vez que conocemos dicha sinopsis, asequible en cualquier información pública,podemos llegar tarde hora y media a la sala y al contrario de lo que suele ocurrir con las pelis de espías, no nos habremos perdido casi nada, seguiremos la trama sin problemas y visionaremos lo mejor de la cinta: aquella en la que descubierto el pastel los integrantes de la misma cobran algo de vida.
Parece ser que uno de sus mayores méritos es que no hay tiros y que no se parece a las series de Bond o Bourne. Pues claro. Lo malo es que no se parece a El tercer hombre, La casa Rusia, o La vida de los otros.
Los problemas domésticos de sus protagonistas no acaban de calar en la audiencia, bien sea por la falta de química, entre las parejas y el hijo, el tratamiento somero del guión al respecto, o las limitaciones de Kusturica y Canet como actores.
Es sorprendente ver como la red de espionaje soviética exterior era modélica y de puertas para adentro no se enteraban de nada y abandonaban documentos de vital importancia sin medidas de seguridad. Como buenos espías cinematográficos pongamos en cuarentena aquello de "basado en hechos reales". A saber.
10 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Desconozco la carrera cinematografica de Marchal, cimentada en el genero policíaco, parece ser que con notable éxito. No en vano fue policía antes que cineasta.
Esta claro con esta propuesta de madurez que domina el genero y nos ofrece una obra contundente con buen ritmo narrativo y apoyada en unos actores de gran presencia física cuyos rostros ajados y curtidos encajan en la personalidad de un "grupo salvaje" que al igual que el de Peckhimpack son capaces de apostarlo todo lo ganado, por la amistad y el honor, sabedores de que a pesar de haber sobrevivido a una intensa vida en el filo de la navaja no acaban de ver su fin en una cama rodeados de la familia.
Construida sobre una base doble mediante, quizás sobreabundancia de flashbacks, asistimos a la adaptación de la biografía de Edmond Vidal, alias "Momon": "Por un puñado de cerezas". Criado por la etnia gitana de la que nunca olvida los códigos de jerarquías y honor, acaba convirtiéndose en delincuente con una banda que perpetró múltiples robos en los años 70 en Francia, sin delitos de sangre que le granjearon el respeto de amigos y enemigos.
Sus alter egos juveniles estan a la altura de sus mayores. Fotografía y banda sonora muy acertadas. Marchal aún le sobran minutos para homenajear a "El Padrino" en la escena de la fiesta, marcar bien los tiempos en las explosiones de violencia inherentes al mundo de los protagonistas y realizar algunos apuntes sobre las relaciones familiares donde el amor es tan fuerte como las rígidas reglas que lo enmarcan.
El cine francés única alternativa europea al cine USA, goza de buena salud en cualquier tipo de géneros. Valga "Les Lyonais" como muestra.
13 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Ante todo no confundamos a los chinos con los japoneses. Si alguien vio recientemente Confucio ubicada en la China del siglo V a.c, aquí estamos en el Japón de mediados del siglo XIX, poco antes de la caída de los shogunes en favor del emperador y de la ya muy mermada influencia o protagonismo de los samurais.
Lo que en la primera es luz, color, brillantez y fanfarria, aquí es oscuridad, violencia, sangre y venganza.
Mas que nada por orientarnos porque uno tiene la sensación de que a Takashi Miike la Historia con mayúsculas le da igual en favor de la historia concreta de estos 13 magníficos que se enfrentan al tirano de turno y sus huestes en la consabida aldea, donde le esperan, cargados de flechas, espadas, trampas y sobre todo honor. El argumento y todas las metáforas que conlleva, no es que ya las hayamos visto mil veces es que ademas es un remake de la misma película del 63. Tampoco creo que esto le importe a su director. En sus más de 80 películas, a demostrado un eclecticismo total tocando todos los géneros con el único denominador común de un marcado gusto por la provocación y la violencia, donde consigue sus mejores logros visuales y "artísticos". En este trabajo se contiene muchísimo para poder ofrecer un producto mas comercial y abrir el mercado, aunque no deja de regalarnos algunas de sus perlas escalofriantes.
Por lo demás la presentación y reunión de sus protagonistas me aburre bastante y todo camina hacia esa batalla final donde el propio pueblo-trampa adquiere gran presencia, eficazmente rodada y carente de la épica necesaria, dado que no ha conseguido realzar a sus héroes, para que pueda llegar a emocionarnos por muchos minutos que dure. Compararla con el enfrentamiento final de la inolvidable Grupo Salvaje, como he leído por ahí.... en fin. A los fans de Miike, que los tiene, o del genero de samurais, les encantará. Personalmente no creo que tarde mucho en olvidarla.