O la ves o no la ves, pero si le echas un ojo a los tres primeros capítulos, amigo, te vas a comer las tres temporadas.
Pros: todo, que incluye trama, dirección, actuaciones, guión, ambientación, referencias culturales muy acertadas y, especialmente, poco presupuesto y, a pesar de lo que digan otras críticas, un buen doblaje.
Contras: No te puedes perder ni un sólo episodio. Ése es el principal problema de la serie, que a la mínima puedes perderte. Lo intentaron arreglar en la tercera temporada y así fue aquel desastre -que aún así está muy bien-.
No es nada que hayas visto antes. Es Veronica MArs
Un guión increíble, un Joaquin Pheonix espléndido, un Adrien Brody perfecto, un tempo equilibrado y una ambientación -a posteriori- rayana en las comunas amish -con todas sus consecuencias- hacen de esta película una crítica perfecta a la mecanización, en todos los sentidos, del sistema moderno. Porque, como dice el dicho, "cualquier tiempo pasado fue mejor", o al menos así lo decidieron algunos.
Nunca una película había conseguido que cada uno de las decisiones tomadas por sus actores me indignaran tanto. No sé si es el guión o el planteamiento escénico lo que hace tan cargante a la película, que te hunde, que te obliga a tomar partido. No dejará indiferente a nadie y, si bien puedes llegar a amarla, es igualmente posible que la odies. Fiel retrato costumbrista -esta vez sí- con una voz en off cargada de realismo: mezcla soberbia.
La película narra lo que se esconde tras la grabación del famoso "Incidente OVNI en Roswell", allá por 1995; a saber, que un truhán con poco escrúpulos decidiera timar a millones de personas abusando de su estúpida credibilidad, a pesar de que las "libertades" que se toma el guión lo hacen ver con otros ojos. Mientras tengas en mente que ese tío llevó a cabo un timo, puedes reírte tranquilamente con la película, pues tiene un tono bastante divertido. No obstante, la historia es un poco sencilla y a la vez rebuscada, un cúmulo de casualidades que parecen empujar al estafador a grabar la peli, de ahí el 5.
El cambio de década fue magnífico para las formas de ocio de la juventud. El mundo estaba cambiando. Esta es la película de mi generación. Los que crecieron con Porkys no la entenderán, del mismo modo que Porkys, a mí, no me acaba de convencer. Era un chaval cuando fui al cine con los amigos medio colocado a verla y me partí. Es indignante que puretas de veintilargos y demás se hagan los intelectuales por Internet. ¿Verdad que con 45 años no es lógico criticar Pokemon? Pues creo que tampoco es lógico criticar una película echa para hacer reir a la juventud del año 2000.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo