13 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Stephenie Meyer es una escritora mediocre y sin talento. Lo descubrí durante la lectura del primer libro, y es una de las pocas ocasiones en que una adaptación cinematográfica supera a la obra literaria. No está mal admitirlo. Decidí no leer más a esta mujer, pero seguí viendo las películas.
Aunque tiene en contra que la historia de amor es hiperazucarada, pastelosa y lenta. No dejo de ver en esta saga un sensato producto de masas que, en el fondo, ofrece una gran cantidad de valores y principios que transmitir al público (lealtad, honestidad, solidaridad, amistad, confianza, respeto, empatía...).
Esta última parte ha cerrado la historia con un gran broche de oro y un buen sabor de boca. Aunque el primer acto y parte del segundo se hacen lentos, el final nos descarga adrenalina y nos brinda buenas y esperadas escenas de acción. Inesperado, impactante, tenso y genial (por no haberme leído el libro claro, no sé si es igual en él).
Creo que las dos partes en que han dividido el último capítulo podría haber dado más espacio al asunto de buscar y encontrar a los amigos de Carlisle. Hubiera satisfecho al público conocer más perspectivas, personalidades, visiones y estilos de vida de vampiros tan variopintos.
En general, buena, entretenida, bien interpretada y posproducida. Un crescendo que conduce a un tercer acto muy bien preparado y realizado. Uno de los pocos que me ha hecho sentir varios vuelcos al corazón.
A resaltar: como siempre, y esta vez más, el vestuario y la fotografía.
(El resto de la crítica puede contar partes de la película)Ver todo
spoiler:
El truco de la visión de Alice al final es sencillamente genial. Yo pensaba 'ya verás, con lo tranquilas que han sido las anteriores, estos son capaces de hacer las paces sin cortar una sola cabeza'. Y realmente ha sido así, pero se agradece mostrar esa gran batalla, habernos hecho sufrir esas muertes y sentir esas emociones.
No es que apuntara muy alto habiendo visto el tráiler, pero aunque el reparto tampoco deslumbra por su carisma y su registro, también es verdad que se han tenido que ceñir a un guión plano, increíblemente tópico, muy hueco y que aún parece creerse que salvará algunos momentos con sustos fugazmente sónicos o con el recurso de traumas reprimidos. Lo peor de todo es que no aporta absolutamente nada nuevo al género.
Se han anclado en una historia que los jóvenes españoles viven con 13 años en un Belchite o en un Sanatorio de Sierra Espuña, no en plena etapa universitaria, etapa asfixiada por el cine español de terror.
A resaltar: un primer plano del culo de la Corberó.
Rob Zombie a puesto toda la carne en el asador (y se supera) para desatar el caos y abrir la Caja de Pandora que se esconde en la cabeza de SU Michael Myers. Se nos convierte en testigos de la demencia y el Mal, y la Noche de Halloween alcanza el nirvana. Ver esta película es caer en el vórtice fraternal de sus dos protagonistas, agradeciendo la evolución psicológica de Laurie y el irrefrenable temperamento de Michael.
A resaltar: el trabajo espectacular de Scout Taylor-Compton, encarnando una Laurie contagiada del virus que corre por la sangre compartida de su bestial hermano mayor.
Viernes 13 cumple por enésima vez su papel de película adolescente esencialmente mala, aburrida, pero de fileteo fácil, y aún más rápido olvido. Reparto excedido, sexo y violencia baratos, y un guión muy simplón.
Una cinta que se sostiene gracias a tres cuerdas de acero: una historia nueva apoyada en la hermandad, una merecida ambientación y el insospechado CI del nuevo Jason Voorhees.
A resaltar: las ganas que dan de ver morir a todo el reparto a excepción de la dulce Danielle Panabaker.
Creo que es lo único que hace falta para ver esta película; paciencia. Porque esta cinta no tiene precedente en la historia del cine.
Podría sintetizar la pacífica experiencia de verla en: la sencillez de la vida familiar, la ironía de lo humano y su sentimiento frente a la fría grandeza del Universo, y el uso de la metáfora.
Esta película es belleza, sentimiento y emoción en estado puro (lo que explica la escasez de diálogo). Que no os sepa crudo, de veras hay que dejarse llevar por ella con paciencia.
A resaltar: Jessica Chastain y la evolución psicológica del niño.