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Esta película la veo alrededor de una a dos veces al año. La primera vez que lo hice tenía diez años más o menos, hasta ahora que tengo casi sesenta, y nunca me canso de verla. Actua en ella el mejor actor de todos los tiempos, que era, y es, José Luis Ozores, junto con Pepe Isbert, muestra la peripecia de un grupo de ladronzuelos de poca monta, "tomadores del dos", que cautivos y desarmados por la vida de la posguerra en un Madrid provinciano y pacato, intentan disimular sus nulas posibilidades de convertirse en atracadores con Renaults y metralletas que sólo existen en las películas que ven en los cines donde se cuelan los domingos.
Basada en una obra de Jardiel Poncela, el guión supera en mucho a la anterior versión de los años treinta, el despliegue de producción es notoriamente escaso, la fotografía, discreta, pero todo lo suple la habilidad del director, la excelente vis cómica de casi todos los intérpretes, y la presencia de esos dos monstruos de actores, que junto con la actuación de todos los demás, formaron entre todos una joya que a día de hoy permanece en el olvido. Casi mejor, es como esos bares donde hacen las mejores croquetas del mundo, que no se los decimos a nadie, para que siempre sean sólo para nosotros.
zeepir 
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