A primera vista, tanta palabra junta asusta y puedes enfrentarte a la película o ni intentarlo y salirte del cine. Es de esas películas con las que tienes que conectar desde el primer momento no tanto por el detalle del diálogo sino por lo que refleja cada escena, es un reflejo de nuestro alrededor que te lo sirven desde una trama psicológica y filosófica que realmente engancha si la sigues. Muestra lo absurdo de la realidad que puede llegar a resultar molesto para algunos, una crítica constructiva y cómica.
spoiler:
La mejor escena, la comida familiar con el sahariano huérfano donde los dramáticos protagonistas hacen culpables directos a la propia familia y cómo ésta hace oidos sordos para que no les desbarajusten sus principios. El drama entendido sólo por aquellos que sufren de la misma forma es algo de lo que me dejo esta película.