Esta es una película que no se puede recomendar a todo el mundo. Es desagradable, dura, angustiosa, y la cámara y la música contribuyen en gran manera a que sea así. Lo que me gustó tanto de la película fue lo bien que muestra a donde nos puede arrastrar la ira sin límites, el odio puro y duro, que ante actos brutales ante seres indefensos todos hemos podido llegar a sentir.
spoiler:
Podía haber sido menos explícita, sí, pero perdería el malestar, la irritación, el asco que sentimos ante situaciones de tal brutalidad. No nos los sugiere como un planteamiento intelectual distante, nos lo quiere hacer vivir. Desea que queramos que se acabe de una vez. Quiere que deseemos vengarnos.
Pero luego al contrario que en una película de acción holliwoodiense donde el héroe se toma la venganza por su mano y todo queda en su sitio, aquí todo se acaba de derrumbar. La violencia de los buenos no es bónita ni poética, ni hace justicia.
El compañero sentimental de la chica violada, un chico alegre, despreocupado, se va transformando, en una bestia totalmente irracional, y arrastra en su locura al antiguo novio de su chica, que ejerce de Pepito grillo sin éxito. La entrada de estos dos personajes, en el lugar dónde buscan al violador, parece un descenso a los infiernos.La oscuridad, la música irritante, el movimiento de la cámara , nos hace partícipes del malestar del personaje, de su rabia y su estado alienado. Su compañero en esta locura, una persona totalmente racional, que intenta comportarse con cordura, acaba sobrepasado por las circunstancias.