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Críticas de: Luis Guillermo Cardona
Luis Guillermo Cardona Medellín - Colombia 
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La calumnia (1961)
William Wyler
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| 31 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
24 de Marzo de 2009 |
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Hace algún tiempo, tuve en mis terapias holísticas a una joven que me trajeron con un alto grado de depresión, bajo el supuesto de haber sido victima de violación reiterada por su propio padre.
En un ejercicio de anamnesis con la joven, logré que describiera detalladamente lo que ocurría en cada acercamiento de su progenitor… y al final, ella y yo pudimos concluír que nunca hubo violación y sí, apenas, pequeños actos de irrespeto a los que se veía inducido su padre por la soledad y el rechazo que recibía de su esposa. Hubo entonces catarsis y la joven se quitó un gran peso de encima que la impedía aceptar a otro hombre.
Hago referencia a esta experiencia, para dejar constancia de que lo que se expone en “LA CALUMNIA” es perfectamente posible. Una persona puede autoengañarse cuando por falta de conocimiento malinterpreta lo ocurrido. También hay menores mitómanos, manipuladores y con capacidad de sostener una mentira hasta las peores consecuencias. ¿Y qué pretenden con esto? Defender sus intereses, evitar un presunto castigo o quedar bien con alguien que representa mucho para ellos.
La obra de Lilian Hellman (escritora de notable presencia en películas como “La Loba”, “La Jauría Humana” o “Julia”, entre otras), ha sido llevada al cine por segunda vez, por el calificado director William Wyler, quien readapta una historia que, el oprobioso código Hays, había transformado en otra cosa cuando la hizo con el título de “These Three”.
La historia nos habla de dos emprendedoras y agradables mujeres: Karen Wright y Martha Dobie, quienes han fundado una exitosa escuela para niñas. Se graduaron juntas y ahora sostienen una gran amistad que les permite trabajar con armonía entre ellas, y sobrellevar las incomodidades que alguna empleada siempre causa. Karen es la novia del médico Joe Cardin, y están próximos a casarse, cuando una de sus alumnas, Mary Tilford, queriendo escapar de la escuela donde se han descubierto sus continuas mentiras, y para quedar bien con su rígida abuela, decide contar con morbosos añadidos, algunas cosas que escuchó y que, sabe, comprometen la dignidad de las dos damas que dirigen el colegio.
Lo que Wyler recrea, es el efecto que la intolerancia genera cuando se obstaculiza el libre desarrollo de la personalidad y cuando una sociedad hipócrita se ensaña con aquellos que se salen del marco de lo convencional.
“LA CALUMNIA” es una valiente apología sobre el derecho a la libre autodeterminación sexual de cada persona, la cual fue mal acogida en su momento por el conservadurismo de la época y ahora resulta un poco rezagada por las libertades alcanzadas en nuestra cultura.
Un brillante reparto que incluye a Audrey Hepburn, Shirley MacLaine, Fay Bainter y Miriam Hopkins, recrea un drama que impacta y que sacude con fuerza nuestros más rezagados prejuicios frente a los sentimientos y derechos de los demás.
Titulo para Latinoamérica: “LA MENTIRA INFAME”.
Luis Guillermo Cardona 
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En algún lugar del tiempo (1980)
Jeannot Szwarc
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| 20 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
3 de Enero de 2009 |
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“EN ALGÚN LUGAR DEL TIEMPO” es un viaje hacia el pasado con el afán de consumar la entrega afectiva con ese ser maravilloso que alguna vez hemos soñado. Un retorno a lo que nunca se ha encontrado, a la esperanza divina de amar y ser amado. Un franquear la barrera tortuosa que imponente nos niega el derecho a nuestra dicha.
La historia, escrita por el famoso guionista Richard Matheson, comienza en 1972. Se está celebrando una obra de teatro y una anciana se acerca al escritor Richard Collier, le entrega un reloj de bolsillo y le dice: “Vuelve a mi”. Ocho años después, en el gran hotel de la isla Mackinac, lugar en el que se han forjado grandes historias, el joven dramaturgo descubre un retrato que lo deja obsesionado.
Para quienes crean en la reencarnación, en que se tienen otras vidas y otros tiempos, esta película reafirmará todas sus expectativas. Richard Collier y Elise Mckenna pasarán el túnel del tiempo y una maravillosa historia de amor vivirán en 1912, sesenta años antes de aquel último encuentro. El sueño idealizado se hace realidad. Se transparenta aquel afecto magnánimo arrinconado por incomprensibles circunstancias. ¡Qué importa si todo no es más que un sueño! ¡Qué importa que el reencuentro apabullante con el mundo de la materia niegue a ultranza lo que nosotros sentimos! Contra todo lo inexequible la consumación ha sido un hecho, llevada a cabo en el más allá, en la dimensión desconocida del pensamiento.
Unos impecables decorados, una pictórica y ensoñada fotografía, una partitura musical que nos acaricia las fibras más recónditas (inolvidable John Barry) y un ambiente general de singular romanticismo, resultan sobrecogedores para cualquier espectador que desinhiba su sentir.
“EN ALGÚN LUGAR DEL TIEMPO” obtuvo, merecidamente, la Licorne d’or en el festival internacional de cine fantástico de París.
Un filme que te hará salir caminando por las nubes, y esto de vez en cuando es bueno, porque no es solamente tierra lo que existe en el universo.
Título para Latinoamérica: “PIDE AL TIEMPO QUE VUELVA”
Luis Guillermo Cardona 
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Los mundos de Coraline (2009)
Henry Selick
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| 17 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
6 de Julio de 2009 |
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Recuerdo que, de chicos, cuando íbamos a pasear a alguna finca, nos agradaba reunirnos en la noche con los adultos y, a la luz de una fogata, pedirles que nos contaran “historias de espantos” . Ahora, son mis hijos y sus amigos los que, en los paseos, piden que les contemos aquellas “historias de espantos” que les pone la carne de gallina.
Son muchas las narraciones que hacen referencia a pasar a otra realidad: “El Mago de Oz”, “Alicia...”, “Peter Pan”, “Crónicas de Narnia”, “Un Puente hacia Terabithia”… y “LOS MUNDOS DE CORALINE”, donde una pequeña que no se siente acompañada por sus padres, y que no tiene más amigos que un feo gato y un chico vecino que poco le agrada, descubre, de pronto, la ocasión para sus propias fantasías, y traspasando un muro al que se antepone una puertecilla, entra en un túnel que lleva a otra casa, y a otros padres más amables y generosos… al menos en principio.
Pero, la aventura tendrá pronto una bruja a bordo y situaciones de suspenso y espanto como las que nos contaban sin recato los adultos. Sin duda, muchos niños se sentirán asustados y yo mismo, me sentí tensionado en al menos un par de escenas. Asi que, la recomiendo para niños mayores de siete años, pues, en esta edad, la pasarán muy bien poniendo a prueba sus nervios y viendo como la valiente Coraline enfrenta los retos y vence sus peores miedos.
La película tiene un inmenso encanto visual, un estilo gótico intachable e invita a los chicos, a enfrentar sus miedos y a cambiar con empeño esa tediosa cotidianidad que a veces les acompaña pero, entendiendo claramente, que no existe, al menos en esta tierra, una realidad perfecta ni unos padres sin falencias.
Recuerdo para terminar, que cuando acepté, un día, dictar charlas cinematográficas, el temor me invadía, se me atragantaba la voz y sudaba a mares cuando era la hora de pararme frente al auditorio. Cierta vez, no resistí más, y mirándome en un gran espejo, encaré al miedo y le dije:
-Tú debes de tener algún lado débil por el que yo pueda derrotarte.
-Sí – me respondió -, y voy a decírtelo porque sé que tú no podrás vencerme. Es sencillo – sonrió irónicamente –, cuando yo te diga que no lo hagas, hazlo. Cuando oigas decir que no eres capaz, lánzate a hacerlo. Cuando te sientas indeciso, pisotea la indecisión y ¡atrévete! que este mundo no lo disfrutan los cobardes. Pero ojo, mucho ojo, porque debes comprender que no todo miedo es malo. A veces, sentirlo es una manifestación de responsabilidad cuando deseas hacer bien las cosas… y en otras ocasiones, el miedo te muestra (porque lo ves mentalmente) el riesgo real e inevitable al que te enfrentas cuando lo que vas a hacer es osado y peligroso, o porque, de seguro, atenta contra la ética y la dignidad.
Como, con mis tareas intento hacer siempre cosas positivas, he mandado el miedo al traste y le llevo la contraria en todo lo que me dice.
Ya lo ven, “LOS MUNDOS DE CORALINE”, motiva más de una reflexión.
Luis Guillermo Cardona 
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Stigmata (1999)
Rupert Wainwright
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| 17 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
7 de Julio de 2009 |
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En Nag Hammadi, Egipto, unos campesinos descubrieron, a mediados del siglo XX, unos códices de papiro que los paleontólogos identificaron, luego, como escritos en el siglo IV después de Cristo. Uno de los códices, de veinte páginas en total, y escrito en lengua copta (egipcio antiguo) contenía, al final del texto, las siguientes palabras: Evangelio de Santo Tomás, y en él se encuentra, lo que parece ser, un recuento de los mensajes de Jesús. Este texto se conserva, ahora, en el museo del antiguo Cairo en Egipto.
¿Por qué no se encuentra en la biblia el Evangelio de Santo Tomás? La explicación que da la iglesia católica es: “porque no surgió de un movimiento cristiano sino gnóstico”. Otros, como Rupert Wainwright, director de la película “STIGMATA”, creen que, a la iglesia católica, no le convenían algunas palabras que Tomás citaba - como aquellas que dicen: “El reino de Dios está dentro de ti y a tu alrededor. No en edificios de piedra y de madera. Corta un trozo de madera y allí estoy, levanta una piedra y ahí me encontrarás” -, y que, por esta razón, lo eliminaron de la biblia.
La historia de esta interesante y polémica película, se centra inicialmente en los estigmas: marcas o señales que aparecen repentinamente en el cuerpo de algunas personas - devotas o no -, y que se asemejan a las heridas sufridas por Jesús durante su crucifixión.
Esta vez, es una joven peluquera, escéptica y non sancta, la que recibe las señales por un hecho aparentemente casual. Y comienza aquí una ardua investigación que llevará, a un sacerdote de mentalidad abierta, a descubrir algunas cosas de verdadero significado y que, por feroces intereses, el sector más reaccionario de la iglesia se empeña en mantener a oscuras.
Wainwright, recrea imágenes que impactan y algunas secuencias poseen una loable brillantez narrativa. La eficiente edición, los efectos sonoros y la electrizante música que acompasa cada secuencia, contribuyen a que se logre un ritmo constante y en crescendo. La historia se sigue así con profundo interés, pues uno siente que, además, se va soltando el largo hilo de una maraña que, durante siglos, se nos ha ocultado herméticamente.
Al final, “STIGMATA” es una película que sacude nuestros pensamientos durante un buen rato. Y luego se recuerda porque, es de aquella clase de experiencias, que nos trae a la memoria que, lo que suele contársenos como historia, casi siempre sucedió de otra manera.
Patricia Arquette y Gabriel Byrne, lucen muy efectivos en unos roles llenos de fuerza dramática y de destape moral que, quizás revuelque a más de uno, porque deja sentada una franca denuncia contra una institución que, en muy buen grado, se ha sostendio alimentando la mentira y acallando la verdad.
Sin lugar a dudas, Rupert Wainright ha salido al paso con una película valiente.´
Título para Latinoamérica: "ESTIGMA".
Luis Guillermo Cardona 
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El bravo (AKA El niño y el toro) (1956)
Irving Rapper
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| 14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
27 de Enero de 2009 |
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Realizar esta película, costó ¡$630.000 dólares!. Es un cuento, un melodrama, una narración idealista… pero desde que la vi por primera vez, por allá en los años mozos, me resultó, y me sigue resultando, encantadora.
Los tiempos han cambiado, y aumentan cada día los que se vanaglorian de no amar, de no llorar, de no enternecerse. La dureza y la frialdad se han convertido en la razón de sus sombríos corazones. Y lo más lamentable, es que el intelecto, en vez de ablandarnos siempre, a veces endurece el alma hasta convertirla en piedra.
La principal cualidad de “EL NIÑO Y EL TORO”, es precisamente, que nos devuelve el sentimiento. Es un oasis de ternura en este inmenso desierto de indiferencia.
Un niño, un toro, un viejo camionero, un padre y una joven, confluyen en un universo de vivencias simples, pero colmadas de entrega, de bondad, de respeto y de dulzura.
En 1957, la película obtuvo el premio Oscar al mejor guión original. Cuando se llamó a Robert Rich para que recibiera la estatuilla, éste no pudo presentarse. Los inquisidores del macarthismo lo tenían en la lista negra. Era uno de los Diez de Hollywood que se negaron a declarar ante el Comité de Actividades Anti-americanas. Su verdadero nombre: Dalton Trumbo, uno de los escritores más importantes con que ha contado el cine hollywoodense. “Johnny Cogió su Fusil”, “Espartaco” y “Éxodo”, son algunos de sus más notables créditos.
Para poder conciliar con los requerimientos del lamentable gobierno de aquellos sombríos años, el guión fue retocado por otros, para incluir uno que otro gesto patriotero y exaltar la bondad de los poderosos. Y es aquí cuando el idealismo hace de las suyas.
Lo que para nosotros trasciende de esta película, es su inmenso contenido humano. Además de que exulta la naturaleza, es un canto a la solidaridad, hace un clamoroso llamado a defender los ideales y nos recuerda que, por sobre todo, el hombre es un ser sensible.
La historia es muy sencilla: Leonardo es un chico que se encariña con un becerro, al que él llama Gitano, y que pertenece a la hacienda donde su padre trabaja. Con él mantiene una estrecha relación de cuidados y jugueteos, hasta que éste crece y se convierte en un fuerte toro de lidia… y entonces comienza una odisea en la que el niño lucha por recuperar al animal que finalmente le han obsequiado.
Ese restante trozo de cine trasciende cualquier tiempo. El drama alcanza la cúspide y Michel Ray, se roba el corazón del más duro de los espectadores con su caracterización de Leonardo.
Una película inolvidable.
Luis Guillermo Cardona 
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