Esta película me parece un drama surrealista, con algunas dosis de horror, no de terror, al narrar la crueldad de un ser humano sobre otros. Tampoco hay que asustarse demasiado de ésto, cualquier telediario nos narra mucha más crueldad diariamente, y éso es la vida real.
Para verla, creo que es conveniente que el espectador consiga un cierto distanciamiento de los protagonistas, ya que el señor Miike se empeña en lo contrario, para después dar un giro brusco en la trama y, con la excusa de que la protagonista está como una cabra, empezar a mostrar sesiones de sadismo absurdo y hacernos pasar un mal rato. Dicen que en la premiere de la película, creo que en Rotterdam, la gente se salía del cine, porque no aguantaban el final, ¿no sería para esperar a Miike en la puerta de atrás, y ‘darle las gracias’ por tanto salvajismo, antes de que escapara a carcajada limpia?
Aparte, estoy de acuerdo en que esta película tiene un humor negrísimo y destila bastante melancolía, comentaré algunas escenas:
spoiler:
Cuando están en el hotel y Aoyama está hablando de temas triviales, como lo bueno que está no se qué queso, Asami mira a la cámara (se supone que al tipo), pensando en el ‘queso’ que le va dar ella.
He leído por ahí que la escena de la comida del tío de saco era con vómito real, ya que la actriz es de método. El tipo también es de método, puesto que lo toma ávidamente. Creo que se nota bastante que son natillas con tropezones, pero ya no me extrañaría nada.
En la famosa escena, nos sacan un primer plano de la cara de la protagonista mientras dice 'kiri kiri kiri kiri". La muchacha no da miedo, si no que resulta algo odiosa. A destacar la cara de loca que pone después con el dichoso hilo. Es curioso que el amigo de Aoyama, el de la productora que tiene la idea del ligoteo en el casting, se vaya de la película sin ninguna aguja clavada.
El hijo del protagonista entra en el salón, ve todo lleno de sangre y el pie de su padre tirado por ahí, y le pregunta si está bien. No se si pensar que es tonto o bien es la angustia del momento.
Asami en el suelo, casi es el final, ha caído por las escaleras. A pesar de la crueldad demostrada en la demasiado larga escena anterior, consigue dar bastante penita y provocarme una cierta ternura con lo que dice.
La escena final, con Asami de niña sentada en el suelo, envolviéndose el pie, mientras al fondo se ve el humo de las fábricas soltando infinidad de gases a la atmósfera. Esta escena final me parece de una total melancolía, imagínense tener que vivir en ese sitio, con abusos sexuales, soledad, etc.
Como no está muy claro que Asami muera, es de agradecer también que no se haya hecho Audition 2, aprovechando el tirón de la primera. A saber lo que le cortaría al pobre Aoyama, después de escaparse del psiquiátrico, en fin.