Y sigo llorando.
Es oír esa música y no parar. La película más triste, o por lo menos, con la que más he llorado en toda mi vida (contando "La vida es bella"). Ya no se hacen películas de animación con argumentos tan tristes y a la vez esperanzadores, y es una pena. Siempre nos quedará "Piesito" en vídeo para emocionar a nuestros futuros (o presentes) hijos, en la versión que vimos nosotros, con todas sus marcas y su mala calidad de imagen, con esos dibujos que ahora son rudimentarios, pero que no podían estar mejor hechos.
spoiler:
En la que la voz de la mamá guiando a su hijo desde las nubes retumba en nuestra cabeza junto con esa maravillosa e irrepetible banda sonora.