La verdad es que la calidad de las películas de Harry Potter han sufrido un gran bajón con este último film. Realmente deprimente. Dos años esperando para encontrarme con esto. Han metido la pata hasta el corbejón sionceramente.
Cuando fui a verla al cine, a la salida oí cosas como: "vaya puta mierda", "¿pero, qué cojones han hecho?", "yo no volveré a la próxima"... y similares. Cierto es que mi opinión no es tan dura porque soy más o menos tolerante y me leí el libro. Pero la verdad es que creo que los fans del joven mago se habrán sentido como si hubiesen recibido un puñetazo en todo el estómago al ver la peli.
La sexta parte de la saga de Harry Potter ocupaba un lugar de gran importancia en la historia como para tomarse el argumento a cachondeo y jugar con éste. Al hecer la película (dada su falta de fidelidad a la novela) han complicado en gran manera la continuación de la historia.
Lo más gracioso es que el director David Yates ya dirigió la película anterior y los fans se quejaron sobre cómo la hizo. ¿Por qué demonios vuelven a contratarlo?
A continuación desarrollaré los puntos negativos de este film. Porque sólo son negativos.
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spoiler:
1) La escena inicial: ¿Qué demonios hace Harry en el metro de Londres ligando con una camarera? CHORRADA SIN SENTIDO.
2) La figura de Dumbledore: Ponen al respetado director de Hogwarts como un abuelo verde que colecciona revistas de moda para ver a las chicas. Sólo falta que lo saquen llendo al baño con una de estas revistas.
3) El admirador de Hermione: Una inventada de carácter adolescente de relleno para dotar de un aire cómico a la película resultando ser una ridiculez comercial.
4) La relación de Ron y Lavender: Demasiado explotada. Para dar duración al film.
5) El príncipe mestizo: Sólo hablan dos veces EN TODA LA PELÍCULA del mencionado príncipe. Cuando Harry encuentra el libro y cuando Snape le dice quién es.
6) El armario de Draco: Se pasan toda la película con el puñetero armario de Draco cuando sólo lo mencionan una o dos veces en el libro.
7) La escena del lago: Creo que es la única escena decente de la película. Punto negativo: ¡Demasiado larga!
8) La muerte de Dumbledore: Lo más patético del film. Sin nada que ver con la película. Además es lo más tonto que se puede concebir. Harry ve desde abajo que los mortífagos acorralan al director. Snape aparece detrás de Harry y le chista. Sube y se carga al director. Y Harry como si nada.
9) El ataque mortífago: A hacer puñetas la gran batalla del libro. Ataque rapidito y silencioso con la cabaña ardiendo.
10) Ñoñada del final: Los alumnos disparando lucecitas de Navidad con la varita a la Marca Tenebrosa.
Contiene todos los elementos y/o tópicos propios de una película catastrofista relativa a un foco infeccioso: escenas repartidas en días (día 1, día 2, día 3...), un padre de familia que hace lo posible para que los suyos estén a salvo, una millonada de cadáveres, desesperación, grupos desesperados que son capaces de cometer crímenes atroces con tal de sobrevivir...
No obstante, el elemento común que une a todas las películas catastrofistas es el hecho de que, a pesar de no ser una historia muy profunda, hacen pasar en alguna ocasión un mal rato al espectador que lo estimula, y le mantiene con los cinco sentidos en el film. Pero la realidad es, que "Contagio" carece de este factor.
Es una película lenta y falta de acción. No estimula ni emociona al espectador, haciendo que, en más de una ocasión sea aburrida. Da la impresión de que los guinistas llegaron a un punto en el que no sabían cómo continuar la historia y metieron escenas de relleno para disimular su falta de eficacia.
Una película aburrida que la única emoción que transmite es la de esperar que en algún momento de la película ocurra algo interesante, cosa que ocurre justo al final, justo antes de empezar con los créditos finales.
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spoiler:
Una de las pocas cosas del film que valen la pena del film es el final, en el que se explica cómo surgió el virus. Un suministro de emoción en una hora tardía. Por otro lado, el reparto hace que la calidad de la película no descienda tnato: un Matt Damon que siempre transmite mucho; una Marion Cottillard, sensualidad y talento en combinación; una Kate Winslet siempre magnífica; un Jude Law en un papel fuera de lo común y una Gwyneth Paltrow que muere al principio del film.
"Creo que ésta puede ser mi obra maestra". Con esta frase, a través del personaje interpretado por Brad Pitt, el genio del humor negro e irreverente Quentin Tarantino se dirige al espectador para valorar su último film.
A pesar de no ser la mejor película de Tarantino y de no estar al nivel de grandes clásicos como "Pulp Fiction" o "Reservoir Dogs", este film muestra la retorcida y peculiar imaginación del director en todo su esplendor. Es en este film cuando vemos a Tarantino en su totalidad y forma. Quentin mantiene su marca personal de violencia gratuita y excesiva, pero en este caso, el kafquiano director invoca en un grado menor a este recurso y se centra más en la historia y en sus diálogos que, como en todo film de Tarantino, son siempre sublimes.
El director muestra una visión de la Segunda Guerra Mundial personal y única, dotada de elementos de la cultura pop, chistes grotescos, ambientaciones propias de novelas gráficas, música ajena al periodo histórico reinante, rechazando todo tipo de tópicos propios de films bélicos y toneladas de entretenimiento.
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spoiler:
El personaje protagonista, el teniente Aldo Raine, jefe de una unidad clandestina del ejército americano conocida con el nombre de "los Bastardos", es uno de los elementos que hacen que esta película se gane el título de "primus inter pares" entre los films ambientados en la Segunda Guerra Mundial. Es un antihéroe, la clase de protagonista a la que la mayoría de los directores no se atreven a recurrir. No es el típico soldado honorable, que va a luchar por defender a su patria y a la democracia que tiene una mujer hermosa esperándole en casa ¡Nada de eso! Es un asesino, un hombre implacable, una bestia sanguinaria motivada por la sed de sangre y la venganza. Y por si fuera poco, no tiene otra cosa mejor que hacer que hacer el indio (literalmente) con sus víctimas nazis.
El antagonista de la historia, el coronel de las SS Hans Landa, interpretado magistralmente por el, hasta ahora desconocido, actor alemán Christoph Waltz juega un papel tan importante en la historia, que en ocasiones el protagonismo del personaje de Brad Pitt es cuestionado. Es un villano auténtico, que hiela la sangre y pone los pelos de punta. Es astuto, inteligente, calculador, lame-culos, traidor, despiadado, hipócrita, vil, cruel y (por si fuese poco) políglota. Es un malvado de lo más real, porque ¿quién no se ha encontrado con un individuo así en el trabajo, en el instituto o en su familia?
El final es posible lo mejor del film, no sólo porque es sorpresa, sino porque a nadie se la habría ocurrido decir que Hitler murió acribillado en un cine en llamas.
La Cinta Blanca es una delicada mezcla entre el suspense, la ternura, la inocencia y el terror. Al mismo tiempo nos plasma de una manera un tanto metafórica y sinóptica los efectos del ascenso de los totalitarismos en Europa Occidental.
Este film es difícil de etiquetar. No se sabe a qué género corresponde. Su dulce combinación de elementos tratados del mismo modo que las epelículas de los años 30 y 40 hace que este film suponga la resurrección del espíritu cinematográfico perdido.
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spoiler:
Principalmente, uno de los elementos que hacen tan especial a esta película consiste en que trata uno de los subgéneros del cine de terror que aún no ha sido bautizado, aunque podemos referirnos a éste con la pregunta: "¿se han vuelto de repente todos locos?". Este género (tradicionalmente marginal) consiste en la expansión de una maldición o un virus por una población, propia de películas como "The Crazies", "El Pueblo de los Malditos", "28 Días Después", "La Niebla de Stephen King", "Los Chicos del Maíz"... esas historias en las que una amenaza destruye desde dentro la armonía de un pueblo estable y tranquilo. Este género es tratado con perpicacia y creatividad en este film. Es como si los habitantes del pueblo se estuvieran contagiando mutuamente un virus que los va "zombieficando". No obstante, esta infección no se transmite por ningún fluido ni convierte a las personas en "frikis" antropófagos, sino que se transmite por los sentidos y las circusntancias, y reacciona de manera dispar en cada individuo: unos niños vengativos adictos a la violencia, un adicto al sexo que acaba cometiendo endogamia, un padre extremista y maltratador, un conde orgulloso, un campesino que es capaz de renunciar a dar de comer a su familia para defender su honor, un niño asustadizo que no quiere ver a su padre... Todos zombies, pero con síntomas diferentes.
No obstante, esta película tambien trata, a mi parecer, el tema de la inocencia. Niños que no conocen el mal, inocentes, que son corrompidos por el extremismo de su progenitor. El niño que se apiada del pájaro herido...
El resurgir del espíritu cinematográfico perdido se encuentra no sólo en estar rodada en blanco y negro (que viene a ser el toque de sal y pimienta que siempre de un buen cocinero), sino los planos, los movimientoss de cámara y la dramatización de los personajes son elementos que desde hace mucho tiepo, con el inicio de los efectos especiales, se iban perdiendo, hasta caer en el estatus de obsoletos.
En definitiva, es una película sutil, de argumento intenso y muy muy especial.
Lo peor de la película: que no haya ganado ni el Oscar ni el Goya.
"El Silencio de los Corderos" es una película que se encuentra ya en la lista de las más famosas de la historia. A diferencia del resto de thrillers, muestra una forma original y alternativa de seguir los pasos de un asesino.
Su estilo de terror angustioso, su argumento, la tensión provocada por algunas de las escenas, la inteligente combinación de cine de terror y película policíaca y el gran protagonismo que abarca el personaje de Anthony Hopkins pese a aparecer únicamente quince minutos en toda la película, hacen a este film una forma irrepetible de hacer cine.