Un buen comienzo que tiene tu corazón en un puño, así como un papel de Bardem que logra representar el más puro terror psicológico hacen presagiar un filme de la altura de Fargo. Sin embargo, dos soporíferas escenas de charla de alcoba protagonizadas por Tommy Lee Jones rematan (o ejecutan) la película de forma atrozmente fría y pesada. No es final digno para viejos, ni para jóvenes tampoco. Se podían haber ahorrado la nómina de Tommy Lee Jones. No aporta nada más que aburrimiento.
spoiler:
Desde que matan a Brolin, la película pierde el pulso narrativo, su interés, y su sentido.
Las orejas de Tommy Lee Jones parecen aumentar de tamaño a medida que transcurre la película...¿O será percepción mía? Sí, tal vez me fijara en detalles absurdos huyendo de un personaje tan plano y tedioso.