Ante todo, he de decir que hacía mucho tiempo que una película no tocaba en mi esa fibra que todos tenemos dentro. Esa que nos hace sentir algo especial, que nos hace verla una y otra vez disfrutando de una historia absolutamente creíble y maravillosa, de unas interpretaciones sublimes por parte de Ethan Hawke y Julie Delpy y de un guión magníficamente construido.
Altamente recomendable, me arrepiento de todo el tiempo que la tuve en mi pequeña filmoteca sin haberla visto suponiendo ser uno de tantos romances empalagosos. Que equivocado estaba.
Sinceramente, Antes del Amanecer hace que volvamos a creer que el amor es posible en cualquier momento, en cualquier lugar, que encontremos una Celine o un Jesse propio, a la vuelta de la esquina. Que hay que vivir el momento, alejándonos de el mañana.
spoiler:
Siempre recordaré la escena de la cabina musical en la que las miradas se entrecruzan y se evitan, pero se quieren entrecruzar de nuevo. Increíble la complicidad de Hawke y Delpy, o aquella otra en la que se encuentran en el café y simulan llamar a sus amigos confesándose lo que sienten y como lo han vivido. Realmente me encantó.