No es fácil explicar la sensación que me invade cuando mire por primera vez esta película y cuando la vuelvo a mirar. Es simplemente impactante. No solo por sus efectos y puesta en escena que hicieron que Titanic se ganara el aplauso mundial, sino por la imperdible, magistral, soñadora, y conmovedora historia de amor. De ese amor al que tantos apasiona, de ese amor que hace llorar un mar de lagrimas, que conmueve hasta al corazón mas duro. Hay muchos que alegan que dicha historia de amor es empalagosa, o que es muy exagerada opacando otras historias de amor más duraderas, pero claro, que hay quienes creen que para que el amor sea verdadero tiene que durar y ser como ellos quieren que sea. El verdadero amor va mas allá del tiempo y de lo físico, mucho más allá de la familia y de lo que aquellos ajenos a ese amor digan o piensen.
La historia de amor de esta película comienza cuando el joven Jack ( clase baja ) y Rose ( clase alta ) se encuentran. Y lo que en mi opinión enamora al espectador de esta historia es que no importa lo que pase, los años, los hechos, el amor verdadero de estos dos seres perdura hasta el fin de los tiempos, y no importa que o quienes se interpongan, ese amor no morirá jamás.
spoiler:
Y algo que me di cuenta en esta película es que refleja una realidad lastimera, pero realidad al fin. El malvado, aquella persona que solo le importa ella misma ( un claro ejemplo, Hockley ) sigue vivo y se salva, y la persona buena que lucha por el ser que ama ( Jack ) termina muriendo. Un claro ejemplo de la realidad en la que los malos viven y los buenos mueren e injustamente quedan en el olvido, pero claro, no de todo en el olvido, ya que como dije antes, el verdadero amor no morirá jamás.
Lo mejor : la escena en la proa del barco donde Jack y Rose se dan su primer beso en la puesta de sol.
Lo peor : nada