139 de 160 usuarios han encontrado esta crítica útil.
En esta película no hay spoiler que haya que ocultar ¿qué se puede desentrañar que no se sepa ya? Película basada en el best-seller de Roberto Saviano, construida en torno a cuatro temas que controla la camorra, a saber:
1) Las velas de Scampia, un complejo arquitectónico degradado, compuesto por 7 "velas" de las cuales hay demolidas ya 3. Escenario de la lucha entre 2 clanes. Droga. Rito iniciático. Pagos/cobros, traiciones. Muerte.
2) Residuos tóxicos que durante décadas se entierran en Nápoles contaminando toda la región y que -cito del libro- la mortalidad por cáncer en Campania ha aumentado en los últimos años un 21%. Utilización de niños para conducir los camiones en el vertedero por el "paro desorganizado" de los transportistas. Aparición del único personaje que dice "no" y decide abandonar esa actividad, Roberto.
3) Dos chavales, Marco y Ciro, trasuntos gansteriles de cine, no están dispuestos a someterse a nadie, con una pistola en sus manos el mundo es suyo. Robos de poca monta, tráfico de armas. Advertidos y sentenciados.
4) Un sastre que lleva trabajando desde que era casi un niño en una fábrica de confección. La partida "comprada" por 30 euros el vestido, pero se trata de alta costura que luego lucirán las estrellas de Hollywood. El sastre para ganar dinero extra decide aceptar la proposición de un empresario-explotador chino para enseñar a su cohorte de esclavos frente a la máquina de coser. Dinero, explotación y muerte si fuera necesario.
La película está planteada sin dramatización alguna, sino como si de un documental se tratase. Excelente trabajo actoral. Granulada confiriendo verismo. Del mismo modo la utilización de la cámara actuando como testigo de lo que ocurre. La cámara deviene espectador.
Y dicho todo esto sobre la película en sí, sólo queda la desoladora conclusión: No hay esperanza. No hay salida.
Aunque todo es mafia hay distinciones. No es lo mismo la jerarquización piramidal de la cosa nostra siciliana y sus implicaciones políticas, a la estructura horizontal de la Camorra o "el sistema" (como la llama Saviano), no existe un boss, hay muchos cabecillas. En otras palabras, podríamos decir que la cosa nostra está más institucionalizada y la camorra actúa como la "libre empresa controlada".
Si es difícil pensar en cómo acabar con la cosa nostra resulta imposible pensar en cómo acabar con la camorra. A esa pregunta responde Saviano en una entrevista con: "el único modo real es intervenir sobre las reglas económicas". Ahí queda eso, a ver quién interviene sobre las reglas económicas.
Y ya Leonardo Sciascia habló de Sicilia como metáfora y la sicilianización del mundo. Y en la memoria de todos quedan esos cadáveres excelentes convertidos hoy en símbolo: Falcone y Borselino.
Y Berlusconi, el populachero, celebrando su primer consejo de ministros en Nápoles por el problema de la basura, el día que se estrena la película.
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spoiler:
Acoso a Totò:
Stai con noi o contro di noi?
Che hai deciso?
-Vediamo che si puó fare
-Niente "vediamo".
O stai con noi o stai contro di noi, due sono le cose.
Se stai contro di noi da qua non te ne vai, perché non ci fidiamo di te.
Noi lo pensiamo così, tu non devi pensare.
61 de 92 usuarios han encontrado esta crítica útil.
A pesar de la revisitación de Frankenstein más toda la investigación genética actual, esto no es más que un melodrama malo con monstruo.
Natali impresionado (y con razón) al ver el surrealista ratón de Vacanti hace más de una década concibe esta historia en su día y después de tantos años de darle vueltas a lo que iba a ser un corto nace Splice. Poca imaginación, la verdad, casi 15 años pensando para esto.
Él mismo dice que se trata de una historia acerca de las relaciones familiares. Al tratarse el concepto de familia le vienen los desvaríos delirantes y edípicos: los científicos hacen lo que hacen y la criatura hace lo propio.
Este rollo freudiano lleva a disparates tales como la proyección de la educación recibida en la pobre criatura-engendro. Lo que me faltaba, ahora echa la culpa a los abuelos. Y todo esto, según sus palabras, para explorar los matices entre el creador y la creación y que como un catalizador la criatura saca la parte oscura de ellos. Pues eso, que el film va de nuestra relación con nuestro hijito/a-loquesea.
Es serie B, perfecto, con un laboratorio que ni Reanimator, con unos científicos que ni son locos, ni son serios, son estúpidos y eso que ha contado con un genetista de colaborador, pero la falta de presupuesto no es el problema de la película.
Homenajea a Elsa Lanchester y Colin Clive (que va a ser lo mejor de la peli) llamando así a sus científicos.
La primera fase de la criatura, es decir, la fase en la que parece un pollito desplumado es la más interesante, el resto es una película muchas veces vista y que no pienso psicologizar en materia de creador y criatura. Ese "otro lado del cristal", esa fase del espejo lacaniana, el Yo, el Otro, el de más allá. El momento en que todo ser se dice a sí mismo "yo soy yo", la soledad, el desconocimiento del mundo exterior, la evidente marginación, nunca podrá encontrar el amor y todo ello porque es diferente, es un monstruo, una criatura, un engendro, en definitiva: un pollito.
El transcurrir del relato es tópico, como está mandado. Tenemos monstruo, por tanto al principio es bueno y luego se metamorfoseará como buen engendro en otras cosas, tanto exterior como interiormente. Claro, como toda la vida. Es que Natali lo que pretende es hacer ciencia ficción que responda y refleje los problemas del presente (como los familiares, ya te digo) y como le gustan los monstruos, pues miel sobre hojuelas.
Con Splice, Natali, no ha hecho ciencia ficción, ¡es que no me quiero ni acordar del momento de pantalones bajados! En fin que no, que esto es un dramón malo con criatura abominable vestidita de azul.
Ni que decir tiene que la reflexión acerca de la manipulación genética está ausente.
El círculo se cierra para el engendro angélico ¡Jesús!
Natali no me tiene entre sus turiferarios.
Con cautela (por no decir miedo) esperaré lo que haga con Neuromante.
26 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Magnifica serie documental presentada por el simpático y entusiasta profesor Brian Cox. Nos enseña la intima relación que las leyes de la Física tienen con los procesos que podemos observar en cualquier parte tanto en la Tierra como en el universo: las leyes de la Física son universales. Desde Chanquillo (Perú), el tiempo medido por el calendario solar de las trece torres nos lleva a ese tiempo con el que otros relojes cósmicos miden la vida de las estrellas y la vida del propio universo y de estos a Playa Ostional en Costa Rica donde, desde hace 100 millones de años, desovan las tortugas. Todo esta medido por el tiempo. A través de ejemplos sencillos descritos con pasión explica los secretos que el ser humano ha desvelado del cosmos.
Impresiona cómo después de 13.700 millones de años nebulosas como la de Orión siguen siendo parideros de estrellas o la medida de la nebulosa de la Laguna con sus más de cien millones de años luz de ancho.
Asombra comprobar la profusión de galaxias que pueden verse en una de las fotografias del espacio profundo realizada por el Hubble. Imaginemos la uña de un pulgar a veinte metros, ese es el tamaño del sector de espacio que ha sido fotografiado. Sin embargo toda esa materia no es suficiente para compensar con la gravedad lo que fue la explosión original del Big Bang, es escalofriante la demostración de lo que será el fin del universo, la muerte térmica.
No echo de menos conceptos modernos de la Física de particulas como son la materia y la energía oscuras que de demostrarse su existencia se opondrían a ese final. Son conceptos que los físicos aún no tienen claros y cuya explicacion dista mucho de ser sencilla, concepto que Brian Cox antepone a cualquier otro y que hace que la serie sea no solo accesible sino recomendable para todos.
24 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Road movie con los siempre entrañables personajes de Kaurismaki. Unos se atreven, aunque tímidamente, a intentar cumplir un sueño, o simplemente vivir; y otros siguen sobreviviendo.
Los personajes masculinos contenidos e infantiles, los femeninos más atrevidos pero también infantiles.
Un coche, música, vodka, café, cigarrillos, alguna sonrisa de las chicas, y ... rock.
28 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Cuando vendes tu alma al diablo pagas un precio y es el precio que paga Lorna, personaje solidísimo, milimetrado, quirúrgicamente diseñado.
Los Dardenne realizan un tipo de cine al que podría asignársele tranquilamente el calificativo "de género", sin embargo acaban sorprendiendo, unas veces más que otras, pero siempre consiguen esa sensación de borrón y cuenta nueva y una vez más ahí está el espectador -que aunque se resista- contemplará una nueva tragedia dardeniana como si fuera la primera vez. ¡Claudico, me gusta el cine de los Dardenne! (y eso que me he resistido y reflexivamente).
De nuevo los fijos y magníficos Renier, Rongione, Olivier y una Lorna (Arta Dobroshi) perfecta.
En cada una de sus películas sus personajes se enfrentan a infernales dilemas éticos. ¿A qué se enfrenta Rosetta? ¿a qué se enfrenta Igor? ¿a qué se enfrenta Bruno? ¿a qué se enfrenta Olivier? ¿a qué se enfrenta Lorna?
En esta ocasión la nerviosa cámara se tranquilizará y sonará una arietta de Beethoven y dejándome llevar por la arietta y como me he puesto ñoña se me ocurre que: "y todo irá bien y toda clase de cosas irán bien" (T.S.Eliot).