|
|
|
Críticas de: iatlos
iatlos |
 |
(madrid, España)
|
| 186 | Películas valoradas |
| 24 | Críticas |
| 0 | Listas |
|
| Media de sus votaciones:
7,4
(ver sus estadísticas)
|
|
|
|
|
|
|
El círculo (2000)
Jafar Panahi
|
| 4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
2 de Diciembre de 2007 |
|
|
El Círculo Jafar Panahi (2000)
Una cámara posada mas exasperada, retazos de vida sofocantes, una historia sigue a otra. Historias que son eslabones de una cadena, desde el arranque al final. Son las mujeres las protagonistas de cada uno de estos retazos.
Una mujer con su desesperanza. No respira, no sale a la luz, vaga como sin rumbo, se le ha borrado el camino, pide ayuda a gente cercana, lucha a duras penas, porque le han dejado sin armas. ¿Quiénes? No se dice. Los hombres pululan por el fondo, insensibles, como si fueran por otra vida, por otra dimensión, la de la realidad, que está hecha para ellos, al no sufrir las mismas discriminaciones. Sí en cambio no les importa perpetuarlas, como si fueran la cosa más normal del mundo. Claro, es la realidad. El dueño de una burra no se pregunta si es justo o no tenerla atada todo el día a la noria, ¿para qué? Es la realidad.
Entre que esa realidad iraní las trata como a seres medio infantiles, medio rijosos que hay que tener bajo ojo o bajo llave, y que son mujeres particularmente desfavorecidas por el destino, resulta que damos con seres que podrían estar entre Oliver Twist y la Colmena. Pero el número elevado de historias del film habla de una colectividad; es algo relativamente usual, estructural.
Sofocante es la vida de ellas, sofocante es el film. La cámara y la estructura es realista, rigurosa. A pie de mujer, cerca siempre de ella, de su rostro, de su cuerpo, una historia sucede a otra. Es antiretórica, no hay más efectos que la calma, pero sí es didáctica, pues es cine de denuncia férrea, en que todo lleva a un fin.
No pueden abortar, ni viajar solas…además son tenidas al margen de la información, de la educación, su vida sólo la pueden programar en correspondencia y subordinación del hombre. Incluso la relación con el hijo, depende de si hay un hombre cerca o no, de otro modo habrán de deshacerse del niño. Con lo cual la naturaleza es reprimida, y muchas inocentes se encuentran perdidas o en prisión. La mujer, costilla del hombre. La mujer, expulsada de la realidad.
iatlos 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
La marrana (1992)
José Luis Cuerda
|
| 3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
1 de Junio de 2008 |
|
|
Landa más espléndido que nunca, Resines muy bien, película entrañable en la línea de las recreaciones de la España del siglo de Oro, que demuestra no necesitar de grandes dispendios para atrapar la sensibilidad del espectador con la campechanía y la sinceridad de lo que dos hombres, que vagan juntos, más necesitan: donde yantar, donde yacer con moza placentera. Y, si se hace en el camino, sabe mejor, por raro. Entre ellos surgen acuerdos y desacuerdos, pero siempre con un tono entrañable, como dos sancho panzas prisioneros del camino.
No aburre, la pareja vagabunda, fuente de comicidad , de reflexión...etapas diversas en el camino, entre ellas una para mí inolvidable con los frates, con un buen Fernando Rey que se lanza a catequizar un poco paganamente sobre el amor.
Está en la línea de las películas de Cuerda, que sitúa el alma cándida del hombre en la naturaleza española, y la vuelve a una especie de edad de oro ideal, en la que no sobra lo cazurro como señal de inocencia y autenticidad.
iatlos 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Oviedo Express (2007)
Gonzalo Suárez
|
| 4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
8 de Noviembre de 2007 |
|
|
Oviedo Express Gonzalo Suárez
Inspirada en “Angustia”, de S. Zweig, Oviedo Express me pareció un trabajo en más de un punto carente. Sí es una película arriesgada, singular... pero sin una sección interpretativa sólida una película no puede sino naufragar, y aquí la interpretación nace confusa ya en su concepto base, pues para dar forma al absurdo conviene adoptar un registro extravagante, no de teleserie. Y el casting se antoja desafortunado. Carmelo Gómez de chiflado amoral, no llega a dar el pego. Como Aitana S. Gijón sobreactuando para ser persuasiva, la cantidad no es la calidad. Por su parte, la actuación de la Verdú en momentos no es creíble, y su personaje no lo es nunca. Esta chica debería darse un descanso.
Alguien ha escrito que era una película que hacía que los actores interpretaran mal. En efecto, su esfuerzo cae en saco roto. Así, te encuentras pensando más bien en qué vas a prepararle a los niños para el desayuno al día siguiente: una pantalla grande en la oscuridad es cautivadora, pero si te envuelve lo que proyectan. De otro modo es como si te ataran a un potro de tortura.
Por si fuera poco, la falta de cohesión del film no descansa únicamente en la interpretación. Los diferentes ambientes no se hallan ligados entre sí: espacio de fábula narrativa/Oviedo contemporáneo; comedia absurda/drama sentimental... todos ellos no dejan de ser sino hilos sueltos. La mezcla de tonos también es esquizofrénica: se destruyen mutuamente. Pasa de un registro de absurdo, en que se parte de que nada debe ser tomado en serio, a la seriedad más convencional en la siguiente escena. Y no le sale, lógico. Las repetidas escenas en el teatro Campoamor, y las de sexo, son insustanciales estilísticamente, como algunas frases de efecto. Incluso la ciudad de Oviedo está ahí como podía haber estado otra ciudad. No le basta recibir algunos guiños de su Regenta. De hecho leo después de escribir esto que el Ayuntamiento de Oviedo ha pagado dos millones por poner en el título a la ciudad, como quizás Barcelona a W. Allen. Un director así es como un entrenador que deja al presidente imponer a los jugadores. Y en el precio ése seguro que incluye esa banda de gaiteros en medio del film, un pegote publicitario que ni le va ni le viene. Muy bonito.
Ello no obsta para que sea una película curiosa, con varios golpes conseguidos, y que encanta por momentos con juguetones y delicados encuadres móviles. Al final la salva sobre todo el guión literario de Zweig y Jorge Sanz, que sí le coge la medida al personaje.
iatlos 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Entre copas (Sideways) (2004)
Alexander Payne
|
| 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
14 de Noviembre de 2007 |
|
|
"Entre copas", un "road movie" especial. No aguerrido, sino sentimental. Un viaje loco del hombre que se va a casar y que llama a su amigo para divertirse -u olvidar- en la soleada, y vitivinícola California. En realidad el hombre está desorientado y echa mano de su amigo. Tenemos sueltos a dos maduros desorientados, amigos pero muy diferentes. Tal diferencia suscita tensión pero también ternura, al mostrarse la importancia de la amistad. Un viaje jalonado por degustaciones de vino, que conllevan discursos e interiorizaciones del mismo como metáfora de la vida, de las edades, llegando a momentos memorables de emoción, en el encuentro con dos mujeres, que marca la trama. Buena comedia, tierna e íntima, bien interpretada, con un recorrido exterior y un mapa interior.
iatlos 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
Siete mesas de billar francés (2007)
Gracia Querejeta
|
| 2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil. |
Su valoración:  |
8 de Noviembre de 2007 |
|
|
Film / Comedia sentimental/ Siete mesas de billar francés/
A una joven madre la vida le hiere con dos dagas: El padre muere, lejos, en la capital, súbitamente. En cuanto al marido, no por cotidiano -a él si le ve a diario- será menos lejano: descubre que no era quien ella creía.
Su vida entra en quiebra técnica.
Pero tiene un niño. Escapan a la capital, con la íntima idea de reflotar el destartalado negocio que dejó su padre: una obsoleta y ruinosa sala de billares.
A la crisis vital subsigue empuje nuevo, si bien sembrado de miedos y trampas. Por suerte encuentra un férreo aliado en la novia-viuda de su padre. Alrededor de esa vieja sala de billar y de la figura de su padre brotarán seres cándidos, pintorescos. Encantadores, tiernos... impresentables, poco fiables; genuinos. Viejos asiduos de la sala. Con ellos, querrá fundar un equipo de billaristas para competir: el consabido motivo del proceso de reunión de una banda, ante la perspectiva de una dura confrontación con especialistas de verdad. Pobres diablos capaces de lo mejor y de lo peor, y en quienes sólo cree el que los reúne, quizás más por ternura que por otro motivo.
Todos los personajes colisionan humanamente entre sí, espejo recíproco en el que descubrirse, salvarse. Al principio resultan, unos para otros, obstáculos exteriores que no son más que la delegación del verdadero obstáculo: uno mismo. El film es una historia de superación individual a nivel del sentimiento, con la ayuda del otro.
Unas veces tienden la mano. Otras veces la sueltan. Pero acaban por ayudarse -de ahí que sea una comedia-. El código de comunicación es la ternura. Los obstáculos interiores se van sorteando.
Las tres mujeres protagonistas -sus tres intérpretes no decaen, aunque como todo el mundo hoy, interpretan de manera estándar- son gigantes, dechados de expresividad que van reconstruyendo todo con su empuje, y alrededor de ellas pululan los hombres como satélites indecisos y torpes, en torno del nido que es Ella. Torpes pero queridos.
La obra no falta a sus objetivos. La madeja se ha ido adensando a lo largo de los lances, vemos que ya bulle de matices, ese personaje tiene carne...tus ojos están fijos, de repente pendes de los vaivenes que puedan suceder a esa banda tan humana como lo más nuestro de nosotros mismos.
iatlos 
|
Debe estar registrado para poder valorar críticas. Registrarse
|
|
|
|
|
| |
|
|
|