Y no porque la película no haya costado un ojo de la cara, sino porque es irregular. Me explico: dejando aparte los aspectos técnicos tiene un único mérito: partir de un buen libro con una historia original. Sin estar mal realizada y contando con alguna escena muy conseguida, bordea el ridículo varias veces, y es en la escena de la bacanal donde termina por irse al traste. Por otro lado, los actores me parecen penosos en sus caracterizaciones: Ben Whishaw no me desagrada especialmente, pero Dustin Hoffman produce pena, Alan Rickman no cambia la cara en todo el metraje y Rachel Hurd-Wood le hubiera hecho un favor a la película rechazando el papel. Dará muy bien en cámara pero es inexpresiva hasta decir basta.
No obstante, la película puede resultar entretenida e insisto en que la historia me sigue gustando a pesar del cambio de papel a celuloide. De haber pensado más en el carisma que en el renombre de los actores, e incluso cambiando el director, otro gallo hubiera cantado.
spoiler:
La peor escena es, como ya he dicho arriba, la de la bacanal: produce vergüenza ajena y hace bajar muchos enteros a una película que no se sostiene del todo.
La mejor, el asesinato de Laura, desde la entrada en su habitación de Grenouille hasta la entrada de su padre, que deslumbrado al principio acaba por ver el cuerpo muerto de su hija.