|
Estoy de acuerdo con aquellos que la catalogan como una fantástica película. Dejaba espacio a la imaginación, no había tiros a gogó, había principios e inculcaba valores a los niños. Era una manera de hacer que los más pequeños (y quizás los no tanto) se interesasen por la lectura. Ahora no saben lo que es un libro. Y, desde luego, como ya han comentado antes, nada que envidiar el cine de hoy en día, en absoluto. Los escenarios y la fotografía eran increiblemente alucinantes, y el filme marcó un hito cinematográfico. Hay que ver todo contextualizado, es como con "El mago de Oz". Basta ya de tanto ordenador, de tanta violencia y de tanta chorrada que está sacando a las generaciones venideras medio idiotas.
Angie 
|