No me puedo quejar de su primera hora, Jon Favreau junto a un inspirado Robert Downey Jr. adaptan muy bien el origen del superhéroe alternando los espectaculares efectos con un incomparable sentido del humor. Sin embargo se desinfla un poco al final cuando la trama se pone seria y toca concluir con la infaltable pelea final. Es casi el mismo caso que la primera entrega de Spiderman donde lo mejorcito ocurría cuando el héroe no vestía el traje.
Robert Downey Jr, construye su personaje a la perfección, no puedo imaginar un actor más adecuado para interpretar a Tony Stark. El resto del reparto está muy correcto aunque a Terrence Howard le faltó un poco más de presencia (que estoy seguro se compensará en su más que probable secuela). Eso más el cameo de Stan Lee y la música de AC/DC y Black Sabbath terminan por convertirla en una de las mejores adaptaciones que la Marvel ha realizado (y los fans ya lo necesitábamos después de “Spidey 3” y “Ghost Rider”).
Poco más que añadir. Entretiene como pocas películas y para ser el comienzo de una nueva saga está más que bien (esperemos que en las siguientes entregas Favreau y Downey Jr. sigan con el buen trabajo).
spoiler:
El guiño a War Machine y el final con S.H.I.E.L.D son un verdadero regalo para los fans.