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20 de Julio de 2011
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Wei Minzhi es algo más que una niña coherente, responsable y cabezona; es la constatación de que los mayores no tienen razón, de que son poco serios y cambian de opinión cada vez que las cosas se les complican. Ella representa a la inocencia, al camino recto, a la verdad....a todos esos valores que hemos ido intercambiando por intereses materiales, dejando a un lado cualquier molesto atisbo de lógica y espiritualidad.
La pequeña profesora, desde su indomable candidez, desnuda a una sociedad supuestamente organizada, pone en entredicho sus avances y saca los colores a más de un erudito de ciencias sociales. Como siempre, la profusión del color convierte esta sencilla historia de Zhang Yimou en una sinfonía en la que consigue, a brochazos recargados, elevar la pobreza a la consideración de vistosa e interesante cualidad. |