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8 de Septiembre de 2008
4 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Resulta sorprendente que la mayor parte de las críticas positivas que se le hacen a esta película ensalcen, precisamente, lo que desde mi punto de vista es su punto más flojo: la contención emocional.
“Lejos de ella” es un filme que narra con tremenda sobriedad una historia durísima a nivel emocional: el deterioro de la mente de una mujer debido al alzheimer y su paulatino alejamiento del hombre que ama. No seré yo el que discuta la soberbia interpretación de Julie Chistie, con su merecidísima nominación al Oscar; ni la de Gordon Pinsent, que no fue nominado pero que hubiera podido estarlo igualmente; ni tampoco pondré en duda algunos momentos dramáticos realmente brillantes, pero si “Lejos de ella “ no es la grandísima película que hubiera podido ser (y la prueba está en que la Academia de Hollywood no le prestó excesiva atención en las nominaciones) es precisamente por una especia de obsesión por parte de la directora de contener el filme a nivel emocional, algo que no siempre es adecuado y en este caso resta muchos enteros al resultado final. La sobriedad narrativa por la que discurre la cinta resulta efectiva en la mayor parte de las escenas, pero en determinados momentos, cuando la contención emocional elude de forma consciente el puro melodrama, la película adquiere un tono distante, incluso frío, y el espectador no puede evitar cierta sensación de irrealidad, de trampa hábilmente tramada para evitar enfrentarse de lleno al drama que la situación plantea. Para entendernos: falta el nudo en la garganta, ese que aparece cuando lo que vemos nos llega de verdad y nos taladra sin piedad el corazón. No se trata de caer en un melodrama cutre, desmedido y barato, pero sí de trasmitir las emociones y los sentimientos de una forma más verosímil, mas alejada de esa formalidad académica que parece impregnar el moderno cine de autor (término este profundamente abominable, por cierto, por muy fantástico y moderno que les parezca a los críticos). Por supuesto, en estos tiempos que vivimos, en los cuales todo el mundo prefiere apostar por lo aséptico frente a lo emocional porque da una imagen más culta e intelectual, no resulta raro que la directora haya planeado minuciosamente ese desarrollo. Pero la precariedad de esa carga dramática, que solo se insinúa a veces, ha restado a la película la verdadera trascendencia que necesitaba y ha cristalizado en un producto efectivo pero a ratos frío y distante. Aun así, “Lejos de ella" es una cinta más que digna, con personajes sólidos e interesantes, que se deja ver sin demasiado problema (siempre y cuando no aburran los filmes de ritmo lento y pausado) y que incluso llega a emocionar en momentos muy puntuales. Para acabar solo añadiré que el final, en la línea del resto, no alcanza el nivel deseado y se queda solo en correcto. |