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29 de Enero de 2012
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Si Travis Bickle desató su ira en 'Taxi Driver' era por un conjunto de cargas sociales, morales y políticas que chocaban unas contra otras en su cabeza, creando así un tapón, que más tarde reventaría. Drive en cambio es libre de todo eso, pero la película lleva el mismo ritmo, es el 'Taxi Driver del siglo XXI, un Driver libre de política, de religión... sabe quién y lo que es, decide apartarse y sólo guiarse por el amor, un cambio de conciencia hay entre las dos películas de casi 40 años. En esta ocasión el protagonista se ve atrapado por la misma obsesión que el primero, proteger a la mujer que ama... esa es la última locura del hombre y la que lo lleva a la autodestrucción. Gosling está realmente magnífico, Mulligan en estado de gracia, y demás secundarios... ¡Simplemente perfecta! ¡o casi!
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