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12 de Diciembre de 2007
17 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Posiblemente mi opinión sea más subjetiva si cabe, que en otras críticas, pero los pingüinos son mi debilidad. Aunque despreciados, humillados y en ocasiones burlados, el pingüino es uno de los animales más bonitos que existen. Tanto de cachorros, cuando parecen pequeñas bolitas de algodón grisaceo, como de adultos con la majestuosidad de su eterno frac negro, el pingüino es un animal de una nobleza insuperable.
Esos mal llamados "pájaros bobos" tienen en este documental el protagonismo que se merecen, dejando atrás su fama de payasos, y mostrándonos un mundo de sacrificio, esfuerzo y solidaridad. En la imensidad blanca antártica, el pingüino debe recorrer grandes distancias, para aparearse, buscar comida, y ayudar a los recién nacidos. Cada año, un nuevo desafio a la muerte. Luc Jacquet consigue la total empatización, con estas majestuosas aves durante los escasos 85 minutos que dura el documental. Una autentica delicia, incluso para paladares exigentes. |