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26 de Agosto de 2011
2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil.
¿Un ordenador es capaz de poner en jaque al planeta creando una guerra mundial termonuclear real pensando que es un juego? Este es el planteamiento de "Juegos de guerra", una película mítica de los años 80 que marcó a una generación que se sorprendía ante una tecnología (hoy en día muy arcaica) que les abría un mundo de videojuegos y posibilidades.
La película basándose en el boom que estaba teniendo ese origen de la informática y los videojuegos, crea una historia en el que un ordenador super inteligente juega una partida con un joven. Ninguno de los dos será capaz de intuir el riesgo que implica esa partida, y los millones de vidas que van a poner en peligro. La película mantiene el interés hasta el final, sin saber en ningún momento cual va a ser el siguiente movimiento del ordenador. El director de "Fiebre del sábado noche" cuenta con un joven Matthew Broderick que lo catapultó a la fama, y el cual realiza un trabajo interesante. A él se une John Wood con el que trabajaría dos años después en "Lady Halcón". Sinceramente, hoy en día una de las cosas que más impactan de esta película es ver esa tecnología que en su día sería lo más actual, y que a día de hoy está totalmente obsoleta. Observar a ese personaje con su cantidad de aparatos de grandes dimensiones y sus cables, y ver que tiene todo lo más moderno, hace que uno se plantee como ha evolucionado todo en apenas unos años. En fin, película entretenida que después de varios años sigue enganchando ya que el tema sigue siendo actual. "Juegos de guerra" es una película que deslumbró a uno cuando era un crío, y aunque ahora su tecnología esté apagada, uno todavía se interés en la partida entre el ordenador y el hombre que puede costar la vida a millones de personas. |