|
14 de Febrero de 2009
27 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Se ve a leguas que León de Aranoa tenía muchas ganas de llegar muy adentro de cada persona dispuesta a ver su obra. Y lamentablemente lo consigue ya que estamos en unos tiempos en donde al que más y al que menos se le ha tostado más de la cuenta la cara de pegarle el solecito los lunes en la mañana.
¿Qué pretende contarnos con la cinta? Absolutamente nada del otro mundo. Es sencillo; únicamente muestra el día a día de unos individuos corrientes a los que le falló de la noche a la mañana su medio de ganarse la vida. Cualquier hombre ante esta situación se siente de todo excepto alguien digno. El físico y la autoestima se va deteriorando de forma alarmante y aquí se refleja perfectamente. Los lunes al sol es tan auténtica que incluso alguien del sur en las misma condiciones puede sentir cercano el norte que se retrata, o alguien del interior podrá sentir el mar como propio. Fernando León de Aranoa tiene la picardía de dotar a cada uno de sus personajes con una situación personal muy distinta a la del otro para asegurarse de que nadie se libre de ver a su propio yo reflejado. Todos los palos cubiertos. La película no va del cierre de astilleros, ni va de la fatiga del norte; va de lo difícil que se hace la vida para quien se levanta cada mañana sin otra cosa que hacer más que la de ponerse los lunes al sol. Javier Bardem está espléndido. Con cada película nos muestra que ya era un tío grande antes del maldito país para viejos. Me quedo con el momento "Luis Tosar" en el banco. Preciosa las palabras con las que abofetea al banquero. Este tío es mi héroe. |