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4 de Noviembre de 2006
5 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Sin venderse a fórmulas comerciales "El exorcismo de Emily Rose" nos trajo una manera diferente de abordar un film de exorcismos que no siempre funcionaba pero que merecía una buena valoración. Mientras que "Emily Rose" hacía hincapié sobre todo en el juicio posterior a la muerte de la "poseída" y las elucubraciones religión-ciencia ésta, "Requiem", termina mucho antes de donde empezaba el tiempo real en "Emily Rose". Y el acercamiento que Hans-Christian Schmid realiza es el de aplicar en gran medida el rasero de la realidad y nos evita caer en efectos subjetivistas de la víctima como sí hacía Derrickson en su película. Aquí el espectador es un sufridor de la locura, la tortura, la perdida de fé de Michaela según avanza su deterioro (espléndido todo el tramo final no así ciertos otros fragmentos más insignificantes y difusos). Sin duda la perspectiva europea saca ventaja al por otro lado bastante moderado punto de vista norteamericano y si Jennifer Carpenter realizaba un gran trabajo no lo es menos Sandra Hüller que transmite una angustía por momentos insoportable arrastrando a todos los que le rodean ante su ¿epilepsia? ¿posesión? al horrible miedo de la incomprensión.
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