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1 de Enero de 2008
24 de 28 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Existen cosas que van más allá de su puro valor objetivo. Películas que te hacen rememorar tu infancia, momentos pasados que ya no van a volver pero que siempre conviene tener presentes.
Además del virtuosismo técnico de la propuesta de Zemeckis, esta desprende magia por los cuatro costados: la llegada del tren, la media hora final... son momentos inolvidables que constituyen la que probablemente sea la mejor película inspirada en estas fiestas de lo que llevamos de década. Y vale que "Polar Express" quizá no sea una película de 8, pero todos hemos querido realizar un viaje así en algún momento de nuestra vida (en mi caso no demasiado lejano), y esta película es lo más parecido a soñar despierto una noche de Navidad hace unos años que jamás he visto. Puede gustar más o menos, pero no se puede negar que cumple a rajatabla su propósito. |