|
3 de Agosto de 2009
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Es, a día de hoy, muy posiblemente mi película favorita de Hayao Miyazaki. Una de las razones puede ser que adoro la obra en la que está basada (uno de los libros más mágicos que he leído jamás) pero hay más. Mucho más.
Esta historia rompe clichés, tanto en el original como en la magistral película. La protagonista es una "anciana" a ojos de todos, que siendo joven en corazón aprende a vivir como una persona que ha vivido todo una vida. El príncipe azul es un joven arrogante y presumido que desea huir de las normas sociales y dedicarse a conquistar a sus anchas. Es absolutamente mágico ver cómo dos personas tan distintas acaban viviendo un romance tan autentico y sutil. La fotografía y la música son, como de costumbre, absolutamente superiores a cualquier otra producción. A mí aún se me eriza la piel cuando Howl y Sophie sobrevuelan aquellas tejados, o cuando Sophie y Marco observan ése mágico Lago de las Estrellas ajeno a la guerra que se desencadena en el país. Los personajes estan magistralmente tratados, y todos aportan ésa diferencia: acaban siendo, palabras textuales, una gran y peculiar familia en la que todos tienen sus problemas. Absolutamente imprescindible. ¿Qué tiene incoherencias de guión? Muchas. Pero eso no echa a perder la que es sin duda una de las mejores producciones Ghibli. Si acaso sólo echo en falta que se profundice más en la relación entre Howl y Calcifer, que es sin duda lo que más me fascinó del libro. 10/10 |