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5 de Agosto de 2012
5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Silent House es una película más de intenciones que de hechos. Teniendo en cuenta el género del que hablamos, es desde luego un punto muy a su favor, porque "hechos" ya hay bastantes en todas las películas con sus topicazos y demás.
La película triunfa en la forma de contarla. De hecho es lo único que me gustó de ella. Todo lo demás no despertó mi interés. El hecho de que apenas tengamos cortes entre secuencias la hace como mínimo original, diferente al resto. A su misma vez, ese punto a favor se vuelve contra sí misma. Vamos, yo estuve mucho más pendiente de controlar cuanto duraban las secuencias que de lo que estaba pasando en pantalla, y eso solo puede significar que Chris Kentis y Laura Lau fallaron por completo en atraer mi atención. La cámara se mantiene con Elizabeth Olsen casi como si fuera otro protagonista, no solo muestra lo que le ocurre a la actriz (en un papel decentillo), también forma parte de todo como si fueran dos las personas que sufren de los cambios de tensión que se dan en Silent House. Es una película extraña, rodeado de un cierto sopor y lentitud que pudo conmigo. Luego todo tornó a lo de siempre, esa moraleja indirecta de que el ser humano es el ser más terrorífico de todos. En cualquier caso, su mensaje, su tensión y su esencia en general para mí cayeron en saco roto. Me gustó más la parte técnica, lo que eran las secuencias como dije y los efectos sonoros (bastante bien logrados). |