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8 de Abril de 2012
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Una de las películas más raras que se pueden ver, pero que en el fondo no esconden tantas sorpresas como cabe esperar. Su desarrollo es bastante normalote, y más allá del apartado visual podría haber sido una película más del montón.
Decir que una película de Jean-Pierre Jeunet es rara creo que es uno de los mejores piropos que se le pueden decir al director francés. Se nota mucho que busca la rareza en cada uno de sus planos, y los personajes más grotescos y esperpénticos que pueda encontrar, pero lo hace de una manera tan descarada que se ve arte en su obra. Delicatessen no me gustó demasiado, pero ésta me gustó bastante más. Me encantarón sus canales venecianos con aire tóxico y fétido y el diseño de toda la película en general. La película es liosa, y requiere de una especial dedicación del espectador para seguirla. Un batiburrillo de sueños, anhelos e inquietudes que, más que los personajes, comparte una ciudad entera al margen del planeta Tierra. Curiosa, muy rara y entretenida en ocasiones. Jeunet sale victorioso de su pelea por ser el más rarito. |