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11 de Septiembre de 2008
49 de 74 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Tontitas. Esnobs. Cargantes. En la cresta de la ola, soberbias y satisfechas de ellas mismas, hasta sus aparentes problemas e inseguridades son una forma de orgullosa coquetería. Todo lo que se salga de su composición de escaparate y vestuario lo desdeñan e ignoran con una chirriante risita que se quiere irónica. Modelo a seguir por todas las hembras de Babilonia, desdeñan lo rancio mesopotámico. En vez de filosofía, tienen perfume y vestuario. Todo se arregla comprando en los sitios adecuados. Su visión del mundo es la buena por ser la moderna, y frente a eso, razonar es de mal gusto. Hablan en voz alta y riéndose a carcajadas de estereotipos masculinos, que mira que son ridículos, y no me digas que mu a ésto, so machista, que te suelto a la inquisición de lo políticamente correcto.
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