|
25 de Septiembre de 2006
9 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil.
Nada más y nada menos que seis mentes pensantes (eso espero) hicieron falta para crear este atentado al humor -inteligente, al menos-.
Seis prodigiosos guionistas que un buen día se juntaron en una sala y practicaron la tormenta de ideas más explosiva e ingeniosa que jamás se haya realizado. Fueron uniendo piezas y colocando personajes hasta concluir con que el gran público, ese lobotomizado sector de palomitas y ligoteo, vería con buenos ojos los avatares que le suceden a dos pobres policías negros que se hacen pasar por rubias y a dos rubias (estas auténticas, de bote pero auténticas) pijas con problemas de sociedad, por así decirlo. Interesantísimo, vamos, todo un filón. Resultado: Un pastiche estúpido y tedioso sin la menor pizca de gracia que a buen seguro reportó ingentes cantidades de dinero a sus seis magníficos (uno más y ya tenemos remake) creadores. Esto es el cine de hoy en día, señores, que le vamos a hacer… |