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1 de Enero de 2008
15 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil.
* “Shara” es cine que cobra vida; que nos arrebata del asiento para arrojarnos a una dimensión donde el cine te devuelve la mirada; te habla; y hurga dentro de ti.
* De sombras va “Shara”; un drama, de ritmo pausadísimo y parco en diálogos, que con un estilo sobrio y desnudo, falto de cualquier artificio, nos expone todo un universo sensitivo de una intensidad y honradez brutales. La primera escena ya resulta imponente: esa cámara persiguiendo a los dos hermanos, Shun y Kie, por la calle; la súbita desaparición de uno de ellos, de Kie; la aplastante sensación de soledad de Shun; la simple vista de la casa que hace esquina; el plano del frondoso árbol del patio, que se alza tras la tapia, agitándose con el viento. No se que tiene esta simple secuencia que pone la piel de gallina; que te advierte que no estás ante algo convencional, ni siquiera entre el cine con más visos de profundidad. No se como en unos minutos, sin haberte dado aún tiempo a introducirte en la película, en trama o historia alguna; habiendo estado solo expuesto a las espaldas de dos niños..., no se como, pueden tener tanta fuerza las imágenes. Años después la familia protagonista vive una existencia en apariencia normal y tranquila. Pero el desasosiego inicial no os ha abandonado. Y al poco nos vamos percatando de que no es todo tan plácido como parece; que cierto clima de abatimiento pesa sobre la familia. En realidad el fantasma de Kie no les llegó a abandonar nunca, y ha estado presente en cada uno de los pasos que han dado desde entonces. En él se debaten intentando recuperarse; hermanar el recuerdo con el presente, y el porvenir; y esa lucha interior está plasmada magistralmente en cada uno de los personajes. Al referirme a fantasma no hablo de un espíritu o aparición al uso; esto no es fantasía, sino que el recuerdo y la ausencia son lo que han estado interfiriendo en la vida de la familia durante años; y sigue haciéndolo. En ese ambiente, que aún no se como logran transmitirlo Kawase y sus actores, se va tejiendo una solapada, pero viva y densa red emocional, sin estallidos ni excesos que pudieran servir como válvula de escape y alivio; una red emocional que se va transformando, y que a veces se vuelve convulsa, y se desgarra en momentos clave del film: la secuencia del festival, de la danza popular, con esa explosión total de vitalidad y alegría, que supone una descarga como pocas te da el cine; o la escena del parto. * La penetración psicológica que se logra con los personajes es ejemplar. Vuelvo a repetir que el trabajo de los actores es excepcional. * Increíble es también el manejo de la cámara. Como si fuese una proyección de la mente de Naomi Kawase; un intruso, que de manera furtiva se ha metido en la vida de los personajes. * Cine que supera hasta la propia denominación; impresión pura; “Shara” es visión y alma. |